El budín con frutos rojos y glasé de mascarpone es una de esas recetas que quedan tan lindas como deliciosas. La masa es tierna y húmeda, con el toque ácido y fresco de los frutos rojos, mientras que el glasé de mascarpone aporta una cobertura cremosa y delicada. ¡Manos a la obra!
El secreto para que los frutos rojos queden bien distribuidos: está en pasarlos ligeramente por harina antes de incorporarlos a la masa. Así se evita que se vayan todos al fondo durante la cocción. Una vez frío, el budín se cubre con el glasé y se termina con más frutos rojos por encima para darle un toque fresco y colorido.