Ok, ya pasó. El que fue, fue y el que no fue se quedó en casa mirándolo por TV. Pasó también el aluvión de análisis berretas y de los otros, el tsunami de opiniones interesadas o no tanto, y la catarata de debates mayormente al cohete para llenar horas de aire porque se lo tiene y no mucho más. Todo eso terminó a poco de que se acallaran las castigadas cacerolas que atronaron en el suelo patrio el jueves por la noche. Ya se dijo todo lo que se tenía que decir.
“¿Y para que seguís hablando vos de eso, gilazo?” me preguntará usted, no sin razón. Porque más allá de cuanto se haya discurrido sobre tan notable fenómeno, hay dos y solo dos cosas indudablemente ciertas, me parece: 1) Si se produjo lo que se produjo, es porque muchos esperan que algo cambie. 2) En realidad todos , de un lado y de otro del mostrador, saben que no habrá cambio alguno. Parece contradictorio, pero lo es. Igual no da para sorprenderse demasiado si recordamos las tradicionales inconsistencias del pensamiento y la historia nacionales. Y aún queda pendiente una cuestión no menor pero mucho más difusa, más lateral y por lo tanto menos evidente: ¿Como es posible que en una ciudad (Buenos Aires, la gran vidriera nacional gran, mínimo común denominador de la argentinidad rampante) en la que algunos días antes del concierto de cacerolas molto vivace se juntaron 120.000 ñatos a meditar y orar por la paz, el amor, la comprensión y todo eso, muy poco después una cantidad prácticamente igual de gente fue la que salió a desfondar cacharros de cocina para protestar furiosamente por todo lo que ve? Qué sé yo...pensé que sería mejor preguntarle al causante del primero de los fenómenos mencionados (es que LA causante del segundo no da reportajes...) De modo que la sección “Currología Aplicada” de esta columna “Cosa Seria-MDZol” me consiguió una comunicación exclusiva con el famoso Tri Tri Ravi Chantar, o como se llame ese petiso peludo que estuvo hace poco dando risa en Buenos Aires, a ver si él con la sabiduría oriental que le permite vivir como un rey a costillas de otros (¡Eso sí que es ser sabio!) puede descular este fenómeno más raro que japonés con rulos.
TRI TRI: No es tan difícil de entender, che gil...el pueblo argento no se caracteriza precisamente por su mayúscula espiritualidad, de modo que si le tocás la víscera más sensible del cuerpo humano (el bolsillo) salta como canguro. Por algo fui yo: para enseñarles el camino de la paz y la calma...además de llevarme un toco. Y realmente me dieron muchísima pelota. Claro que a los pocos días pelaron cacerola y salieron a reputear contra todo lo imaginable, porque lo cortés no quita lo caliente. En realidad, como dijo el Gran Gurú Si-garpa, “No hay una que les venga bien”.
YO: ¿Somos así de cambiantes y peleadores los argentinos, Oh maestro?
TRI TRI: Y, mirá...lo mío allá lo bancó casi integramente el capo de la ciudad, el niño Mauricio. Pero al mismo tiempo, los del gobierno nacional, que está justo enfrente cruzando una Plaza, me querían cuerear vivo, me gastaban en 3D y me chumbaron a la AFIP para ver si la torta de guita que me llevaba era en dólares, en pesos, en tarjetas para el bondi, en maní salado o en qué; y si figuraba como donaciones, honorarios, pago por servicios o qué carajo...no sé...yo pensé que esa gente tendría que colaborar entre ellos, pero viven agarrándose como perros y gatos, siendo que sería mucho más fácil hacer todo lo contrario.
YO: Es que desgraciadamente solemos poner los intereses políticos por encima del espíritu, ¡Oh gran revelador de los misterios del alma!
TRI TRI: Dejá de sobarme el lomo, pibe, que no por eso vas a entrar gratis a mis próximas charlas; te hubieras acordado antes. Y si, lo de ustedes es eso: “Primero yo, después yo y finalmente yo”. Pero está muy mal. Hay que privilegiar al prójimo, porque así siempre se lo podés facturar después y lo tenés agarrado. Muy especialmente si es una prójima con buen hardware, como muchas de esas conchetitas que fueron a verme inspirar-exhalar en Buenos Aires...¡Ah, como les hubiera respirado en la nuca a varias...!
YO: Ejemmm... sigo sin entender. ¿Existe o no una relación entre el éxito de su convocatoria por la paz, el amor, etc. y el cacerolazo furibundo que hubo al poco tiempo?
TRI TRI: Mirá, loco: el alma humana es impredecible, el espíritu tiene mil facetas, y el que no salta es un inglés. Yo me limito a repetirles el mantra 5.1 que enseñaba el Gran Maestro Muchajapa: “¡Agachate que vienen los indios!”
YO: ¿Pero acaso se puede hacer una analogía entre los pacíficos tilingos que fueron al encuentro con usted y la manga de descontrolados policlasistas que rompían las cacerolas el jueves pasado, ¡Oh majestuoso sabio del oriente lejanísimo!?
TRI TRI: ¡¿Y yo qué sé?! ¿Por qué todos piensan que tengo que tener respuestas para todo, eh? ¿Se creen que soy un gurú de la India? Uuupppssss...cierto que se supone que soy eso...bueno, no importa. Ni en 350.000 reencarnaciones más I.V.A podría desentrañar el secreto de la argentinidad misma. Eso es algo que está por encima de cualquier misterio del cosmos, del infinito y más allá. Como quien dice: a ustedes no los entiende ni Dios...
YO: ¡Sus palabras son el luminoso faro de la verdad que alumbra mi noche de cerrada ignorancia, Oh sublime respirador y despertador de las conciencias dormidas cuan apelmazadas!...Digamos: cierta clase medieta urbana y argenta hasta el caracú tiende a ver con buenos ojos toda pavada que venga de afuera (por ejemplo lo suyo) mientras despotrica en 15 idiomas contra lo de acá, esté bueno o malo, lo joda o no, le quepa ideologicamente o todo lo contrario, sea que lo perjudique o lo beneficie a la larga o a la corta, y si eso se presenta como bien “Nacional y Popular” (incluso sobreactuando aún cuando no hace falta) es peor aún?
TRI TRI: Si, ponele que si...pero quisiera que nuestra próxima charla, si es que la hay y ojalá que no, venga con subtítulos, porque agarré poco y nada de lo que rebuznaste...En caso que no volvamos a hablar, recuerda mis enseñanzas y que la luz divina del Gran Espíritu Universal Inmanente a todas las cosas te entre por lo que tengas más abierto (al conocimiento) y te llene de gozo para siempre. Lo que es yo, tengo que rajar porque en media hora sale mi avión (privado) con destino a Zurich, donde voy a depositar la papota que les saqué a ustedes, siempre y cuando no me encuentre a un agente de la AFIP acechando en un baño del aeropuerto.
YO: ¡Espere un momento, por favor! Le hago una última consulta: ¿Cree usted que el mensaje de la movilización del jueves no solo es de disconformidad con el gobierno, si no que también implica un reclamo a la oposición, Oh grandísimo divulgador de las maravillas espirituales?
TRI TRI: Casualmente, eso mismo me preguntó mi sponsor Mauricio. Qué querés que te diga...se la están perdiendo, muchachos. No la ven ni cuadrada. El jueves les llovió sopa, y todos los opositudos andaban con tenedor. Recuerden que ese es un país donde siempre alguien tienen que liderar las movidas. Si siguen desparramados como estornudo de ñato van a volver a ganar una elección el día que yo me afeite. That's all. Cambio y fuera.
Y colgó. Apabullado por tanta sapiencia, me fui pensando que el caceroleo habrá sido groso, si, pero nadie lo aprovechó, y si me apurás hasta te diría que el gobierno se hizo más fuerte, o más tozudo en la suya, porque del otro lado solo había amontonamiento e insultos. No está mal amontonarse a insultar, desde ya, todas las veces que a uno se le cante. Pero alguna vez habrá que hacer algo más que eso. Ojalá.
Será hasta la semana que viene, esperemos.
Tw: @robertomagno2