Ya saben como es: llega fin de año, y todos empiezan con los “balances”, “reseñas”, “Lo más importante de...” y cuanta manganeta se les ocurra con tal de ahorrarse de trabajar unos días, justo cuando nadie quiere ni oír mencionar ese verbo, generalmente porque están con la cabeza quemada. Nosotros, en esta aclamada columna “Cosa Seria-MDZol”, no vamos a ser menos que nadie. Pero quisimos buscarle la vuelta, no ser demasiado obvios ni andar saqueando el archivo tan impunemente. Entonces, recordemos algo de lo que deseábamos que pasara y que no, pero nos salió al revés. Si bien en esta sección no hemos andado pronosticando mayormente casi nada porque tenemos menos visión que un gato de cerámica, también supimos aportar nuestro granito de arena a la confusión general, no vayan a creer. Veamos...
- “Que el fútbol argento NO ocupe tanto espacio en las secciones policiales de los medios, ya casi tanto como el que tiene en las de deportes”. Eso augurábamos/deseábamos en Enero de 2012. He aquí un buen ejemplo de lo que no sirve para nada, y no solo por la nula injerencia en esos asuntos de quien lo escribió (yo) si no también porque parece ser un problema de esos que se van a solucionar el día que Belén Francese gane el Nobel de Literatura.
- “Que la guerra Clarín-Gobierno NO continúe así, porque están salpicando para todos lados y pocos tienen ganas de embanderarse con alguno. Que los muchachos Clarinistas y las huestes K se junten a tomar unas copas, luego vayan de trolas y finalmente arreglen sus diferencias, aunque no sean todas” Otro lindo ejemplo de deseo al cohete. No solo no hicieron nada de eso, si no que esa curiosa “Madre de todas las batallas” (que realmente le interesa a muy pocos) siguió su curso empantanándose en cuanta chicana judicial quisieron ponerle enfrente, y llegó a ocupar más aire y tinta que cualquier otra cosa, aún cuando los problemas reales del país pasaban y pasan por muchos otros lados y eso es evidente para todos, menos para unos pocos que decidieron hacer de semejante meneo la causa y consecuencia de todos los males. Fue demasiado, y ahora, por si fuera poco, el Gobierno le ha pedido a la cámara pertinente que habilite feria y trabaje en enero para dirimir el asunto de una buena vez. No ocurrirá, seguro, y buena parte de 2013 estará ocupada por este hartante despelote. Y lo peor de todo es que, en tren de tirarse todo por la cabeza, los contendientes generaron un conflicto de poderes entre el Ejecutivo y el Judicial, y ahí si la cosa se pone peluda. Ojo.
- “Que la crisis europea NO se profundice, no solo por el sufrimiento que genera en millones de personas, si no también para que en nuestro país algunos dejen de proclamar a los cuatro vientos (y si hubiera más vientos mejor): “¡Vieron vieron lo que son las recetas del neoliberalismo noventista de las corporaciones apátridas y la falta de políticas sociales como las que implementamos aquí nosotros los nacionales y populares del palo latinoamericano gracias a las cuales salimos de la ruina cochina” Eso deseábamos hace justo un año. Es evidente que nadie se dió por aludido. Europa sigue en caída libre y acá seguimos proclamando el descubrimiento de la formula del agua tibia, por haber implementado una suerte de “Estado de Bienestar” que era viejo en el continente más viejo hace siete décadas, y otro tanto en nuestro país si nos atenemos al peronismo inicial. Como cantaba la Bersuit hace unos años: “Veo un museo de grandes novedades...”
- NO seguir viviendo en un país sin oposición política. Y digo bien: “Política”, porque la hay de otra clase, al menos si le prestamos la oreja al oficialismo cuando habla de “La Corpo” o fantasmones similares. Los contrapesos siempre aparecen. Pero no se trata de eso. Acá estoy reclamando partidos políticos de verdad, nada más y nada menos, que le den al panorama un aspecto algo más normal, trabajando por llegar alguna vez a gobernar”. Mirá vos qué poco pedíamos hace un añito apenas. Otro deseo incumplido, otra herida absurda causada por una “Opo” fané y descangayada que es como un sable sin remaches que llora sus penas de bandoneón en un viejo almanacén del Paseo Colón donde van los que tienen perdida la fe (ellos). O sea que por ese lado tampoco cambió absolutamente nada. Chan Chan.
- “Que NO volvamos a ver histeriqueos con Su Santidad el Dólar nunca más. Lo de este año fue “Too much”, y por varias semanas parecía que el precio o la escasez o la disponibilidad de Dólares era lo que determinaba que el planeta se mantuviera dentro del sistema solar o no”. ¿Y qué creen que pasó? Pues que es este otro deseo tirado a la basura. Con el famoso “Cepo” (o como lo quieran llamar) el dólar pasó de verde a “Blue” o a “Celeste” o a imposible de capturar, y las fulerías del año pasado quedaron a la altura de un estafilococo enano. Mejor este año no digo nada sobre eso.
- “Que en la televisión que supimos conseguir NO permitan más la entrada de ciertos personajes, esos llamados “mediáticos”, cuya principal habilidad consiste en no saber hacer nada útil o importante. Apenas sirven para rellenar incontables horas de nada catódica a fuerza de nada, valga la redundancia”. Otra; solamente a mí se me ocurre desear semejante pavada al comienzo del año que “consagró”, entre otros, a entes como los hermanitos Caniggia, Jorge Porcel Jr. o al hijo de Carmen Barbieri y Santiago Bal, auténticas máquinas de generar eso que los antiguos filósofos griegos pre-socráticos del siglo sexto A.C llamaban: “Quilombo”.
- “Que las profecías Mayas sobre el fin de esta película NO se cumplan y NO sean otra cosa que producto de una ingesta de peyote vencido por parte de ese “pueblo originario” (ex indios), o bien de un consumo similar hecho por los que las interpretan hoy. Y que estos últimos vayan a laburar”. Bueno, este deseo se cumplió, hay que decirlo. Vaya un pollo por tantas gallinas. Igual, no era descabellado suponer que así sería, porque tantas veces ya se ha pronosticado el The End y no ocurrió absolutamente nada, que ésto no podía pasar de ser un desvarío más. Y vaya lo mismo para los que decían que no se terminaría el mundo sino que empezaría una nueva era de iluminación, elevación, purificación y otras maravillas terminadas en “ón” gracias a la apertura de no sé qué portal cósmico o buraco parecido por el cual bajaría un rayo misterioso que nos modificaría el ADN o alguna otra cosa de esas. ¿¿¿Y???
Bueno, conste entonces que para 2013 no formularé deseo alguno, excepto el de que a todos los que me leen (y a los no también) se les cumplan todos los sueños. Y si no todos, al menos los que sirvan para que los demás también estén un poco mejor.
Nos seguimos encontrando aquí mismo el año que está empezando, pues. ¡Salud!