- Semana pobre en los mercados, donde el índice de referencia de la bolsa norteamericana S&P 500 subió 1,7%. La suba tuvo más ingredientes de rebote técnico que de cambio de tendencia.
- Lo de pobre se refleja en la escasez de noticias y por la operatoria. Se acumulan las cumbres “claves” en Europa, aunque en ninguna se define nada.
- En el día de hoy lunes tenemos feriado en EEUU.
- Esta indefinición europea es la que domina el humor de los mercados, que parecen haber decidido tomarse un descanso hasta no ver definiciones en la zona euro.
- Como marcábamos la semana pasada, en Grecia había una clara contradicción entre el crecimiento del partido radical de izquierda Syriza, y la voluntad popular de mantenerse en el euro. Ahora la coalición pro-euro parece superar a Syriza.
- Esto último ha mejorado el humor en la zona euro, y en la moneda en particular. De todas formas no hay mucho para celebrar ya que Grecia con el gobierno que sea no podrá cumplir con las imposiciones que se le han hecho, y sin las ayudas tampoco podrá cumplir con sus obligaciones.
- Rumores de eurobonos y de garantías de depósitos del Banco Central Europeo (BCE), mejoraron el humor, aunque en ningún caso fueron confirmados. Estas medidas irían en la línea adecuada para salvar al euro.
- Los datos de flash PMI fueron malos en Europa en general, y sorprendieron en particular los de Alemania. Hay que ser ingenuos para creer que Alemania puede salir inmune.
- Como se marca desde hace meses la llave para sostener el euro en funcionamiento la tiene el BCE. Garantía de depósitos, compra de deuda en problemas (o eurobonos), baja de tasas, y depreciación del euro. Sumado a esto los diferenciales inflacionarios deberían ayudar a corregir las divergencias en términos de competitividad.
- Sin una señal en este sentido podemos esperar que se mantengan las corridas de depósitos. Y reiteramos, una salida de Grecia no tendrá un bajo costo, ni es mesurable, el factor desconfianza podría multiplicar las consecuencias a niveles impensados.
- Por otro lado repetimos que una salida del euro no es tan simple. Implica un paquete de corralito, control de capitales, default de la deuda externa, y reconversión de la deuda interna. De esto nosotros ya sabemos bastante.
- Los emergentes avanzan en medidas expansivas que podrían ayudar al mercado en la segunda mitad del año. Con la inflación bajo control, y las amenazas de los desarrollados, podemos esperar más medidas en este sentido.
- En EEUU pedidos de seguros de desempleo siguen planchados, no aportan excusas alcistas.
- Los commodities siguieron siendo duramente castigados en este contexto de desaceleración y ausencia de señales de mayor liquidez al mercado. Para empezar a mirar el oro.
- Este tono negativo en los mercados sólo podrá ser contrarestado con un BCE cambiando a una modalidad expansiva, o con un QEIII por parte de la Fed. Mayor expansionismo en China también podría ayudar, aunque no puede atacar con toda la firmeza por su potencial burbuja inmobiliaria.
- Pese a que se sostiene la tendencia a estos valores comienzan a operar soportes técnicos importantes, al mismo tiempo los inversores temen que medidas inesperadas puedan cambiar la tónica. Creen que es momento de definiciones.
- En estos valores es interesante empezar a observar el mercado con visión de largo plazo, y sustentados en la teoría de ciclotimia planteada tantas veces desde aquí. Por ahora sólo seguirlo, en especial a los emergentes.
- La visión sobre el euro sigue siendo la de las últimas semanas.