A mitad de semana, los mercados externos operaban con ganancias

Wall Street inició la rueda con subas de entre 0,3% y 0,5% mientras que en Europa las alzas llegaban a 1,3%. Desde el Viejo Continente, sobresale la colocación de deuda de Portugal con un fuerte incremento de los rendimientos a la vez que aumentan las expectativas por la suba de tasas por parte del BCE. Además, ¿que pasará en los mercados cuando finalice el QE2?

Por Florencia Mosteirin - Analista de Portfolio Personal

Llegamos a mitad de semana con varios temas presentes que, de hecho, son los que vienen guiando hace semanas a los mercados. Entre ellos, el proceso de suba de tasas a nivel mundial (China sorprendió ayer y mañana seguramente sea el turno de Europa), la crisis de deuda de los países de la periferia europea y los crecientes conflictos en el norte de África y Medio Oriente que siguen impulsando al crudo. Además, se debe sumar a Estados Unidos con una economía que parece ir por el camino correcto y en donde se debe decidir los próximos pasos a seguir en materia de política monetaria. Y, por último, no olvidemos a Japón cuando las últimas noticias indican que el agua de mar es 7,5 millones de veces más contaminada que la normal.

La rueda de ayer fue similar a la del lunes, en el sentido que las ganancias moderadas que se venían registrando no lograron sostenerse hasta el final. En el caso de ayer, Wall Street finalizó prácticamente neutra y comenzó a borrar sus ganancias pasada la media rueda, cuando se difundieron las minutas de la última reunión de la Reserva Federal.

El pasado 15 de marzo los miembros de la Fed pusieron foco en el alza de los precios, pero la mayoría coincidió en que la inflación, debida al alza de las materias primas, será temporal, tal como lo expresó Bernanke hace unos días. En el documento también se indicó que "los eventos en Oriente Medio, norte de África y Japón, suman incertidumbre sobre el panorama económico de los Estados Unidos".


La mayor atención sobre el documento se centró en la divergencia que mantienen actualmente los miembros de la entidad, algo que incluso se pudo intuir en el último tiempo por sus propias declaraciones. En medio de divergencias de opiniones, algunos miembros pensaron que el organismo debería recortar su programa de compra de bonos por 600.000 millones de dólares si el crecimiento demostraba ser más robusto o ante una inflación mayor. Recordemos que el programa QE2 tiene fecha de finalización en junio y algunos miembros como James Bullard o Jeffrey Lacker sugirieron una conclusión más temprana. Bullard, de hecho, opina que se debe cancelar la adquisición de los últimos 100.000 millones y anular el programa en la próxima reunión.

Ahora bien, independientemente de si el QE2 llega a su fecha de vencimiento estipulada a mitad de año o se cancela antes, la finalización del programa es un tema de preocupación. Aún no se sabe la reacción que tendrán los mercados y a medida que se acerca la fecha crece la incertidumbre. En este sentido, hoy El Cronista publica una interesante nota del FT que se pregunta si el fin del QE2 cambiará la dirección de los mercados financieros. De acuerdo al artículo, los inversores que creen que la fuerte recuperación con riesgo se vio impulsada por el enorme flujo de liquidez proveniente del banco central sostienen que quitar eso podría tener efectos altamente negativos en los mercados porque los inversores harán cambios bruscos en sus decisiones. Sin embargo, hasta la fecha, en los precios no se refleja tal escenario.

De hecho, los datos económicos mejores a los previstos continuaron impulsando al mercado accionario en los últimos meses. Esas mejorías económicas, los aumentos en la inflación, y finalmente un potencial cambio en las expectativas sobre cuándo la Fed podría elevar las tasas de interés oficiales influyen más en los rendimientos de los bonos que las compras de la Fed, aseguran algunos analistas. Por su puesto, existen otras opiniones más pesimistas.

Recordemos, por ejemplo, que Pimco, el mayor fondo de renta fija del mundo, ya vendió toda su posición en la deuda del Tesoro norteamericano anticipándose a un aumento de los rendimientos y un descenso de los precios. Incluso, aunque en la actualidad el grueso de los analistas coincide en que la posibilidad de un QE3 es muy baja, vale aclarar que el debate existe. Sin duda, como ya mencionamos en otras oportunidades, es un tema para ir monitoreando dado el impacto que va a tener en los mercados en el corto plazo.

Alerta en Europa
Dejando de lado a Estados Unidos, pasemos ahora a Europa donde hay novedades sobre el país que está en la mira por estas horas, Portugal. Luego de rebajar la nota de deuda soberana, ahors Moody's recortó la calificación crediticia de siete bancos luesos e hizo referencia a un estado financiero debilitado y a la probable dificultad del Gobierno para ayudar a las entidades por sus propios problemas de deuda. La decisión de la agencia incluye rebajas de uno y dos escalones de la deuda senior y de los depósitos de siete bancos y del perfil financiero sin apoyos externos de cinco entidades.

Por otro lado, Portugal se enfrentó a los mercados con una colocación de deuda cuyo resultado arrojó, previsiblemente, una mayor tasa convalidada. Puntualmente, se vendieron letras a seis y doce meses por un total de 1.005 millones de euros, levemente por encima del rango superior establecido. Para la letra a seis meses el rendimiento trepó a 5,117% desde un 2,984% en marzo mientras que para el plazo de un año la tasa fue de 5,902% contra 4,331% de la última subasta.

Tras la subasta, el Gobierno interino de Portugal aseguró que tomará todas las medidas a su alcance para garantizar la liquidez y el financiamiento de la economía. Además, se volvió a negar un contacto con la UE para solicitar un rescate financiero. El Gobierno desmintió los rumores aparecidos en la prensa alegando que "carecen de fundamento" e informando que no existen conversaciones formales ni informales. Sin embargo, las presiones para un rescate no solo viene del exterior, sino que ahora están creciendo las presiones internas. En este sentido, los líderes de los principales bancos del país se reunieron con el presidente del Banco de Portugal, Carlos Costa, afirmando que Portugal necesita con urgencia buscar un préstamo de hasta 15.000 millones de euros para asegurar financiamiento hasta las elecciones anticipadas, el 5 de junio. Por último, quien también se refirió a la situación fue el director del FMI.

Dominique Strauss-Khan dijo que Portugal tiene que demostrar a sus acreedores que está tomando las medidas necesarias para poner en forma su economía. "La situación está en manos del Gobierno portugués (...) Tienen que mostrar a los prestamistas que están tomando las medidas adecuadas", afirmó Strauss-Khan.

Euro fortalecido
No obstante, bajo este clima de incertidumbre, el euro continúa fortaleciéndose. Incluso, ante las expectativas de que el BCE suba su tasa de interés a 1,25% mañana, la moneda común llegó hoy a su máximo de 14 meses frente al dólar, hasta USD 1,43. Pero no podemos negar que aún hay muchos focos de tensión abiertos, incluyendo la crisis de deuda europea, y un claro ejemplo es la evolución del oro que actúa como refugio ante la incertidumbre. El metal amarillo llegó ayer a un nuevo récord histórico al superar los USD 1.450 la onza troy. Esta mañana, volvía a superar ese nivel y se negociaba en USD 1459 con un alza de 0,2%.

Por último, las principales bolsas europeas operaban con marcadas subas de hasta 1,3%. En este sentido, también impactaba positivamente un buen dato de pedidos industriales en Alemania. Por su parte, Wall Street acaba de iniciar sus operaciones con ganancias de entre 0,3% y 0,5%. En cuanto al crudo, el WTI subía 0,2% a USD 108,3 a la vez que el Brent ganaba 0,47% hacia USD 122,49.

Para tener presente

LA OCDE REVISA CRECIMIENTO AL ALZA PARA EL G7: La OCDE ve crecimiento en el conjunto del G-7, sin tener en cuenta a Japón, para dar una media anualizada del 3,2% en el primer trimestre y del 2,9% en el segundo. La misma tendencia general se prevé para el segundo trimestre, incluso si las economías italiana y británica, podrían tener resultados peores de los previstos. Los pronósticos son ampliamente superiores a los anunciados por la organización en noviembre, cuando se anunciaba una recuperación modesta, pero se basaron en una metodología diferente. La OCDE ve además un crecimiento de la economía de Estados Unidos del 3,1% y del 3,4% en los dos primeros trimestres, respectivamente.

Para los dos trimestres siguientes, prevé una expansión de 2,6% y 3,1%.Por otro lado, también hubo referencias al alza de precios."Vemos un repunte de las expectativas de inflación en todas partes. Diría que en Europa, en Estados Unidos, en Reino Unido", expresó el economista jefe de la OCDE, Pier Carlo Padoan. "Los bancos centrales deben mantener las expectativas de inflación controladas. No olvidemos que es muy importante tener unas expectativas de inflación estables", agregó.

Fuente: Portfolio Personal