Claves de la semana a nivel internacional

·        Segunda semana de subas en el índice de referencia del mercado norteamericano S&P 500. En esta semana fue 1,3% para alcanzar 1.343 puntos.

·        Junio sigue siendo el mes que promete noticias que generen un cambio en la dinámica de los mercados, que aclaren el panorama, o por lo menos el curso de acción, hacia delante.

·        Los mercados, atentos a esto, ya arman algunas apuestas y esa presión compradora es la que se ha visto reflejada en estas semanas. Por ahora compran el rumor, sin ninguna confirmación desde las autoridades que manejan las riendas de las principales potencias.

·        Las apuestas se centran en un QE III en EEUU y, en especial, en una fuerte intervención del Banco Central Europeo (BCE).

·        Lamentablemente el BCE se ha mostrado incompetente hasta ahora para manejar la crisis, y se ha transformado en un especialista en decepcionar al mercado. Estamos de acuerdo en que el punto de quiebre en esta dinámica se acerca, y que la coyuntura impone la obligación de actuar. Pero al mismo tiempo creemos que los riesgos son muy elevados, y por eso venimos recomendando actuar con cautela.

·        Reiteramos: los riesgos de estar shorts son muy elevados ante los fuertes movimientos que podrían generar estas noticias, y en caso de darse estas noticias habrá tiempo para comprar para aquellos conservadores. Para los más arriesgados, ya hace dos semana se marcó:

Para los más temerarios, incluso puede ser momento de empezar a formar posiciones compradoras. Aunque recomendamos hacerlo paulatinamente y siendo selectivo en los activos.

·        Por el momento sólo se mantienen las estrategias ya planteadas sobre la tasa de los bonos del Tesoro de EEUU, el euro, y la reciente sobre el oro. (Más detalles en www.FJGeconomia.com.ar)

·        El primer evento que todos esperaban fue el de las elecciones de ayer en Grecia. Donde finalmente se impuso el sector pro-euro. Esto estaba dentro de las expectativas ya que los griegos apoyan la permanencia en el euro. Aunque el margen era tan acotado que generaba ruido.

·        Pero no nos engañemos, el resultado no genera una mejora sino solamente el alivio de que no explotará la situación aún. Nada de fondo ha cambiado, Grecia sigue con los mismos problemas, y nada se sabe sobre cómo su economía volverá a ser sustentable en el largo plazo. En especial sobre cómo volverá a crecer dentro del esquema impuesto por Alemania.

·        Como venimos marcando es un delicado juego político y de fuerzas, donde Alemania es consciente que deberá dar el brazo a torcer, pero primero busca imponer sus condiciones.

·        Como evidencia podemos mencionar que la tasa a 10 años para España se mantiene arriba de 7%, y en Italia arriba de 6%.

·        Ya en nuestro informe de la semana que pasó marcábamos que el préstamo para los bancos españoles representaba poco para festejar: España es la cuarta economía en recibir ayuda del BCE, y en todos los casos se repite lo mismo: sólo se otorga cuando la situación es límite, sólo permite ganar tiempo, no acerca ninguna solución a los problemas de fondo. En todos los casos anteriores no sirvió de mucho.

·        Atentos esta semana a la reunión del G-20 donde podría darse alguna señal sobre lo que planean hacer los lideres europeos. Aunque generalmente en estas reuniones no se anuncia nada de fondo, la tensión actual podría obligar a tomar alguna medida conjunta.

·        Mantenemos la visión de que los commodities, en especial oro y petróleo, son los activos a seguir. Por su fuerte corrección, y por los efectos que tendrían medidas tendientes a inflar nominalmente los precios.

·        Ya es una costumbre en nuestros informes reiterar nuestra visión sobre Europa:

 Como se marca desde hace meses la llave para sostener el euro en funcionamiento la tiene el BCE. Garantía de depósitos, compra de deuda en problemas (o eurobonos), baja de tasas, y depreciación del euro. Sumado a esto los diferenciales inflacionarios deberían ayudar a corregir las divergencias en términos de competitividad.

Sin una señal en este sentido podemos esperar que se mantengan las corridas de depósitos. Y reiteramos, una salida de Grecia no tendrá un bajo costo, ni es mesurable, el factor desconfianza podría multiplicar las consecuencias a niveles impensados.

Por otro lado repetimos que una salida del euro no es tan simple. Implica un paquete de corralito, control de capitales, default de la deuda externa, y reconversión de la deuda interna. De esto nosotros ya sabemos bastante.

·        Sobre el euro en particular, como anticipamos podían darse subas ante señales de que no desaparecerá en el corto plazo (ayudado por el diferencial de tasa). Pero la tendencia de largo plazo es clara, y subas pueden ser vistas como oportunidades para incrementar posiciones en contra del euro.