Claves de la semana a nivel internacional

·        En la semana que pasó coincidieron el fin del mes de junio y del primer semestre del año en curso. El mercado, a través del índice de referencia norteamericano S&P 500, entregó una suba en la semana de 2,03%, sustentada principalmente en el rally de 2,5% del día viernes.

·        De esta forma el S&P 500 cerró la semana en 1.362 puntos, acumulando una suba de 6,58% en el mes y de 8,31% en el año.

·        Todos los ojos estuvieron centrados en la cumbre europea de los días 28 y 29 de junio. Y después de mucho tiempo los líderes de la zona euro dieron algunas respuestas al mercado.

·        Como decíamos desde principio de mes, junio prometía traer grandes novedades, y las entregó a último momento. De esta forma no perdemos el dramatismo al que nos está acostumbrando esta crisis.

·        En esta oportunidad, que el mercado había decidido bajar sus expectativas sobre la cumbre europea, se encontró con una grata sorpresa.

·        ¿Cuáles fueron las buenas noticias desde la cumbre?

-         La ayuda a los bancos (en especial la reciente a los españoles) ya no figurará como deuda pública del Estado, con lo que lógicamente se relaja la situación de endeudamiento soberano y la presión fiscal generada por el pago de intereses.

-         Se soluciona el problema de prioridad de cobro (o seniority) de esta deuda sobre el resto.

-         En el futuro el Banco Central Europeo (BCE) se encargará de controlar y regular de manera directa a los bancos (algo lógico).

-         Pacto de crecimiento de la UE por euros 120.000 millones.


-         Se avanzó en la discusión de mecanismos de compra de deuda en stress en mercados secundarios, para calmar las subas de tasa. Todo atado al avance en la discusión sobre una unión fiscal.

·        El mercado celebró estas medidas, que muestran por primera vez algo de acción en la zona euro.

·        De todas formas aclaramos que aún resta conocer la letra chica de estos acuerdos que comenzarían a implementarse a partir del 9 de julio. Y por otro lado, debemos considerar que nada se ha resuelto sobre los temas estructurales que implican problemas de crecimiento. Los fondos del pacto de crecimiento poco harán en este sentido.

·        En el corto plazo el impulso se sustenta en que se evitó una inminente explosión, aunque nuevamente la zona euro optó por patear los problemas y comprar tiempo. Pero cuidado, el mercado es cada vez más impaciente en estos temas, y demanda soluciones firmes.

·        ¿Qué esperamos para el sector de renta variable? Consideramos que podemos ver un impulso alcista en el corto plazo, ya que se despejan los pronósticos más fatalistas. Aunque debemos tener cuidado con la euforia desmedida.

·        Como siempre hemos marcado desde acá, este mercado se caracteriza por la ciclotimia, pasando de la euforia a la depresión en poco tiempo. Es importante observar como manteniendo la cautela y siendo consecuentes en el análisis, se pueden lograr diferencias interesantes.

·        Por el momento el BCE deberá revalidar la euforia el jueves, cuando se espera acompañe con algún tipo de medida de expansión monetaria. Por ejemplo bajando la tasa de referencia.

·        Los más arriesgados podrán apostar por el sector bancario europeo, duramente castigado en el último tiempo, y que mejora sus perspectivas de momento con las recientes medidas.

·        Commodities recibieron un fuerte impulso. Desde acá marcamos oportunamente entrada en oro, y recomendamos entradas parciales en petróleo por debajo de u$s 80 (el viernes cerró cercano a los u$s 85).


·        En el caso del oro fue especialmente importante que respetara el soporte técnico de largo plazo.

·        Los emergentes siguen con las medidas expansivas. Esta semana se destacó el programa de expansión fiscal brasilero por aproximadamente u$s 4k M.

·        Les recordamos nuevamente el mix de políticas que creemos deberá llevar adelante el BCE tarde o temprano:

 Como se marca desde hace meses la llave para sostener el euro en funcionamiento la tiene el BCE. Garantía de depósitos, compra de deuda en problemas (o eurobonos), baja de tasas, y depreciación del euro. Sumado a esto los diferenciales inflacionarios deberían ayudar a corregir las divergencias en términos de competitividad.

Sin una señal en este sentido podemos esperar que se mantengan las corridas de depósitos. Y reiteramos, una salida de Grecia no tendrá un bajo costo, ni es mesurable, el factor desconfianza podría multiplicar las consecuencias a niveles impensados.

Por otro lado repetimos que una salida del euro no es tan simple. Implica un paquete de corralito, control de capitales, default de la deuda externa, y reconversión de la deuda interna. De esto nosotros ya sabemos bastante.

·        Sobre el euro también reiteramos: como anticipamos podían darse subas ante señales de que no desaparecerá en el corto plazo (ayudado por el diferencial de tasa). Pero la tendencia de largo plazo es clara, y subas pueden ser vistas como oportunidades para incrementar posiciones en contra del euro.