· 1,15% fue la baja que sufrió el índice de referencia de la bolsa norteamericana S&P 500 en la semana que pasó. De ésta forma alcanzó 1.353 puntos.
· Nuestra visión del mercado sigue sin cambios y es muy clara desde hace tiempo. Basta con recordar nuestro último informe semanal.
· Esta semana que pasó entregó pocas novedades desde los fundamentos, pero sí grandes cambios en las expectativas de los analistas, que habían decidido mantener los ojos cerrados ante las señales que venían desde Europa.
· Como marcábamos, el principal riesgo se encuentra en Grecia. No por su peso como economía, sino por el efecto confianza que podría generar en caso de una salida desordenada.
· Nunca se resolvió ninguno de los problemas de Grecia, y el atractivo populista de “patear el tablero” sigue ganando peso. Grecia puede ser el desencadenante de una crisis de confianza, más aun considerando que el plan de ajuste que le han impuesto es incumplible.
· Ya todos los medios de información hablan de la posibilidad de una Grecia saliendo del euro. Ante esto nos planteamos ¿qué estará pasando con los depósitos en los bancos griegos? El riesgo de una crisis de liquidez no puede ser descartado.
· Por lo pronto la reunión de parlamentarios griegos del domingo no logró formar Gobierno, y de tener que convocar a nuevas elecciones el ruido podría ser demasiado.
· Las elecciones parlamentarias en el principal estado federado alemán confirman que la política siempre sucumbe a la realidad económica. Alemania no podrá mantenerse inmune ante la recesión de quienes, hasta hace un tiempo, demandaban su producción.
· La eurozona se encuentra en recesión (desempleo en 10,9%) y las políticas de austeridad no harán más que empeorar la situación.
· El Banco Central Europeo (BCE) sigue siendo el que tiene la llave. Se necesita una confirmación de un “prestamista de última instancia”, la compra de deuda en problemas, baja de tasas de interés, y el consecuente reacomodamiento de competitividades por medio de los diferenciales inflacionarios.
· Por ahora las esperanzas de que la gestión al frente del BCE por parte de Mario Draghi sea mejor a la del triste Trichet, no se han realizado. Crucemos los dedos.
· En EEUU, como se venía marcando, los mercados habían decidido observar sólo los balances y dejar de lado la macro. Pero los datos que confirman una nueva desaceleración en la recuperación, podrían llevar a conclusiones de que el mercado se encuentra “caro” (vuelve la ciclotimia).
· El balance de Cisco (CSCO) confirma esta apreciación, ya que aunque presentó buenos resultados, sus perspectivas a futuro no fueron las mejores, generando temor en el mercado. Sumado a esto las fuertes y confusas pérdidas presentadas por JP Morgan (JPOM) no ayudaron.
· Los commodities siguieron siendo duramente castigados en este contexto de desaceleración y ausencia de señales de mayor liquidez al mercado.
· Este tono negativo que retorna a los mercados sólo podrá ser contrarestado con un BCE cambiando a una modalidad expansiva, o con un QEIII por parte de la Fed. Mayor expansionismo en China también podría ayudar, aunque no puede atacar con toda la firmeza por su potencial burbuja inmobiliaria.
· Atentos S&P 500 rompió a la baja el canal lateral en 1.360 puntos.
· Les recordamos el comentario de la semana pasada en relación al euro: “debemos considerar que las alternativas que se pueden considerar como respuesta a la crisis, todas jugarán contra el Euro a mediano plazo. Ya sea por una política depreciativa por parte del BCE, por una crisis de confianza, por una ruptura de la unión (escenario poco probable). Por el momento el Euro se sostiene contra el Dólar por una mezcla de diferenciales de tasa y expectativas de un QEIII.”