El pan de carne es una de esas recetas clásicas caseras que siempre funcionan. Es jugoso, sabroso y muy fácil de preparar, con una mezcla de carne, verduras y condimentos que se cocina hasta quedar dorada por fuera y tierna por dentro. ¡Manos a la obra!
En la cocina hay un secreto para que no quede seco ni se desarme al cortarlo: amasar muy bien la mezcla y dejarlo reposar unos minutos antes de llevarlo al horno. Así los ingredientes se integran y el pan de carne mantiene su forma.