Las croquetas de brócoli y queso son una de esas recetas fáciles y ricas que permiten transformar unos simples vegetales en un bocado dorado y tentador. Quedan crocantes por fuera, tiernas por dentro y con un corazón de queso derretido que las hace ideales para el almuerzo, la cena o como acompañamiento. ¡Manos a la obra!
En la cocina hay un secreto para que las croquetas no queden aguadas: escurrir muy bien el brócoli después de cocinarlo y dejarlo enfriar antes de preparar la mezcla. Así eliminás el exceso de humedad y conseguís una textura mucho más firme.