Esta receta de chipá con cheddar es una versión moderna del clásico pan de queso del nordeste argentino. El chipá se caracteriza por su textura elástica y su intenso sabor a queso, y al sumar cheddar se obtiene un interior aún más cremoso. Es perfecto para desayunos, meriendas o para acompañar unos buenos mates.
Rinde: 20 porciones
Ingredientes
500 gramos de fécula de mandioca.
200 gramos de queso semiduro rallado.
150 gramos de queso cheddar.
100 gramos de manteca.
2 huevos.
100 mililitros de leche.
5 gramos de sal.
Paso a paso para crear un chipá con cheddar casero delicioso
1- Colocar la fécula de mandioca en un bol amplio y añadir la sal.
2- Agregar el queso semiduro rallado y el queso cheddar cortado en trocitos pequeños.
3- Incorporar la manteca a temperatura ambiente y mezclar bien con las manos.
4- Añadir los huevos y comenzar a integrar todos los ingredientes.
5- Agregar la leche poco a poco hasta formar una masa suave y moldeable.
6- Amasar ligeramente hasta que la masa quede homogénea.
7- Formar pequeñas bolitas con las manos, del tamaño de una nuez.
8- Colocar los chipás en una bandeja con papel de horno dejando espacio entre ellos.
9- Hornear en horno precalentado a 180 grados durante 15 a 20 minutos hasta que estén ligeramente dorados.
10- Servir los chipás con cheddar recién hechos para disfrutar su interior bien fundente.
De la cocina a la mesa
El chipá es uno de los panes más queridos de la gastronomía del nordeste argentino y también muy popular en Paraguay y el sur de Brasil. Esta receta incorpora cheddar para darle un toque diferente y más cremoso, sin perder la esencia del chipá tradicional. Lo ideal es comerlos recién horneados, cuando el queso aún está fundido y la textura es más esponjosa. También pueden conservarse en un recipiente hermético durante uno o dos días y recalentarse unos minutos en el horno. Acompañados de mate, café o té, siempre resultan irresistibles. ¡Te encantarán!.