"Sin lugar a dudas, fue un llamado de atención porque fue una manifestación importante. Hay que hacer un análisis profundo de cuáles son sus derivaciones", señaló el gobernador, Francisco Pérez, el día después de los cacerolazos que se produjeron en el microcentro mendocino y a lo largo del país.
Lejos de polemizar con quienes participaron de las manifestaciones, el gobernador adhirió al discurso nacional, destacó que la movilización se realizó en paz y reflexionó: "Esto nos llama a seguir trabajando en todos los temas pendientes en la provincia (...) Nos obliga a redoblar los esfuerzos".
Asimismo, Pérez puntualizó que los cacerolazos surgieron de manera espontánea y subrayó que no respondieron a una maniobra política de la oposición. De todos modos, aprovechó para sostener que "si bien el oficialismo carga con mucha más responsabilidad, fue un cuestionamiento hacia toda la dirigencia".
Durante las manifestaciones que se produjeron ayer y que concluyeron en Casa de Gobierno, una de las principales consignas fue el rechazo a la posible re-reelección de Cristina Fernández. En este punto, Pérez reiteró el discurso que activó cada vez que se lo consultó sobre el tema: "El soberano siempre es el pueblo. Es el que toma las decisiones".
Por otra parte, Pérez minimizó su posible reelección, reiteró que la reforma constitucional que impulsa el oficialismo "es mucho más profunda" y completó: "Nosotros (por el Ejecutivo mendocino) hemos planteado un gobierno abierto a la discusión política como herramienta de transformación de la provincia".
Daños en la sede del PJ
El gobernador habló con la prensa, después de evitar los micrófonos durante toda la semana, desde el hotel Aconcagua, donde participó del lanzamiento de "Avances y desafíos en el camino a la igualdad", un seminario regional del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi).
Los manifestantes también arrojaron huevos.
Junto con Pérez arribó el intendente de Guaymallén y presidente del PJ mendocino, Alejandro Abraham. En principio, el cacique peronista coincidió con las bases del planteo de Pérez -"Es una manifestación legítima. Hay que tomar nota"-. Sin embargo, agregó que se produjeron daños en la sede partidaria.
"Yo estaba contento porque la manifestación había sido pacífica. Pero, lamentablemente, esta mañana vi que la sede del partido sufrió agresiones, pintadas y leyendas casi destituyentes", manifestó Abraham. Entre otras consignas, hubo carteles de "no te tenemos miedo" y pintadas de "somos el 46" (que no votó a Cristina).
Pérez en el sur provincial
Después de participar de la presentación del seminario contra la discriminación, el gobernador viajará al sur provincial. Junto con el intendente Emir Félix participará de dos actividades en San Rafael: se reunirá con la Federación Argentina de Colegio de Abogados y asistirá a un evento organizado por la Coviar.
Posteriormente, el domingo, viajará a General Alvear para estar presente en las celebraciones del centenario de Bowen, distrito ubicado 20 kilómetros al este de la cabecera departamental. La llegada de Pérez se producirá después de que el intendente Juan Carlos De Paolo criticó al vicegobernador Carlos Ciurca por "no respetar a las autoridades municipales".
Fuente: MDZ