Abrazado a los referentes de (casi) todos los sectores, mirando al Parlasur "conforme" y buscando minar el campo radical, el gobernador Francisco Pérez presidió el Congreso Provincial del PJ. "No me crean, solo vean", fue su mensaje de cara a las Generales y apoyando a la fórmula justicialista Adolfo Bermejo-Diego Martínez Palau.
Jugados y "unidos" al estilo peronista, los justicialistas mendocinos consolidaron este mediodía la alianza con el Frente Para la Victoria (FPV) en el Salón Báltico en Guaymallén, encontrándose próximos a las elecciones generales y al cierre de listas de precandidaturas nacionales (21 de junio).
Entonando la marcha peronista, el gobernador y atrás el hombre que busca suceder a Carlos Ciurca en la vicegobernación, Diego Martínez Palau.
Con todas las cartas sobre la mesa y con dos períodos a cuesta (uno más desgastado que el otro), el peronismo mendocino se encolumnó como es su costumbre y, desde la preocupación, lanzó dardos al Frente Cambia Mendoza, principal opositor de cara a las urnas.
A propósito, Pérez opinó que el pendiente cierre de listas para cargo nacionales del Frente Cambia Mendoza se presenta como una ventaja para el justicialismo. "Creo que ellos llegaron a su techo y fue un error estratégico del candidato a gobernador (sin nombrarlo, se refirió a Alfredo Cornejo) de no generar unas PASO y, después, empezaron a amontonar dirigentes sin un concepto claro de proyecto provincial y nacional", respondió a MDZ.
"El radicalismo va a tener 15 días muy duros; en cambio nosotros ya tenemos todo resuelto", sostuvo Pérez a propósito del cierre de listas para cargos nacionales tras el Congreso del PJ.
Resaltando la interna entres los radicales ortodoxos que rechazan la ideología macrista y quienes se muestras más proclives a ella, vaticinó: "Van a tener 15 días muy duros frente a nosotros que ya lo tenemos resuelto y caminamos muy consolidados y muy fuertes a las elecciones".
Insistió en que el modelo justicialista es diametralmente opuesto al de "ajuste" que propone Cornejo y aseguró: "Nosotros, en ese sentido, ofrecemos una proyección segura. Me remito a las palabras de Enrique Santos Discépolo que pidió 'no me crean, sólo vean', vean todo lo que se ha construido en este tiempo".
Y completó: "Sin lugar a dudas hay muchas cosas que nos duelen pero, lo cierto es que, hay progreso en Mendoza y en la Argentina. Entonces, hay que seguir trabajando para tener más progreso".
El intendente de Las Heras, Rubén Miranda, que va como diputado nacional en primer término, dejó su enojo de lado (por no poder aspirar a la Cámara alta de la Nación) y se mostró contento y conforme.
Formalmente, el Congreso del PJ sirvió para refrendar el acuerdo de listas recientemente celebrado bajo el visto bueno de la Casa Rosada: Pérez quedó mirando al Parlasur como titular; como suplente irá Félix González. Para la Cámara alta de la Nación quedó, en primer término, la camporista Anabel Fernández Sagasti, y, en segundo término, el turco de Integración Peronista, Omar Félix.
Con la vista puesta en la Cámara baja del Congreso quedaron: el ciurquista, Rubén Miranda; en segundo lugar, el referente de la Corriente Agraria Nacional y Popular (Canpo), Guillermo Carmona; y, en tercero, la psicóloga y cercana a "Paco" Pérez, Lía Álvarez.
Así, tras duras penas, y como alguna vez lo dijo el propio Pérez, hubo "lugar para todos y todas".
Pese a ello, son varios los preocupados, sensación que se tornó evidente en los ataques directos a la oposición. "Este es un proyecto llevado adelante por buenas personas. No somos mala leche y somos los únicos que podemos decir esto", lanzó, en un momento, el candidato a la Gobernación, Adolfo Bermejo, desafiando a los dirigentes radicales.
En sintonía con Pérez, reclamó apoyo al modelo que busca profundizar lo logrado. "Somos el único partido que se animó a llegar con tres fórmulas a las PASO. Agradezco a Guillermo Carmona y también a Matías Roby. Nuestro partido ha tenido gestos de grandeza y estamos seguros que todos juntos triunfaremos".
En la foto de la "unidad", faltó el ex ministro de Salud, Matías Roby, que pretendió jugar por la Gobernación y terminó enemistado con Pérez.