Cristina inyectó de "esperanza" al PJ mendocino

El gesto de reconciliación entre la Presidenta y el gobernador Francisco Pérez llegó a casi dos semanas de las elecciones. "No quiero irme de Mendoza", el metamensaje de la Jefa de Estado que celebró el peronismo "unido". Dardos a la oposición y dirigentes "ganadores".

Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Foto: Pachy Reynoso/MDZ

La visita de la presidenta Cristina Fernández cayó como anillo al dedo del peronismo mendocino que entró en la cuenta regresiva, a casi dos semanas de las Generales. "No quiero irme de Mendoza", fue el metamensaje de la Jefa de Estado que, desde Maipú, inyectó "esperanza" al justicialismo "unido".

Después de meses de estar en "penitencia", el gobernador Francisco Pérez consiguió el perdón de la mandataria nacional, quien este mediodía protagonizó la inauguración de la UDI del Hospital Metraux en Fray Luis Beltrán en la tierra de los hermanos Bermejo. 

"Mendoza es una nueva provincia porque es parte de un país nuevo", le tendió la mano la Presidenta a Pérez aunque, en la misma oración, le marcó la cancha: "No importa si tenés un buen gobernador o un buen intendente; lo que importa es que hay un buen proyecto de país y nosotros lo tenemos", insistió. 


Hubo excusas institucionales (firmó la adjudicación y el financiamiento de Los Blancos); sin embargo, el regreso de Fernández de Kirchner a la provincia hay que entenderlo a la luz de las próximas elecciones. 

A menos de 20 días para las provinciales Generales y el cierre de listas para las PASO nacionales (21 de junio), peronistas de allá y de acá entendieron que "hay que poner toda la carne en el asador" para, si no evitar, al menos morigerar la posible pérdida. 

No en vano, la Presidenta resaltó, cada vez que pudo, el "rol del Estado presente" (eslogan keynesiano del modelo Nac&Pop) y aprovechó la ocasión para desafiar a dirigentes como el presidenciable Mauricio Macri (PRO): "Quiero escuchar a cada uno de los que aspiran a ocupar mi lugar, qué van a hacer con el Estado". "No nos borramos; siempre estamos presentes", recalcó en sus declaraciones. 


Luego de inaugurar la UDI de Fray Luis Beltrán, adjudicar la obra de Los Blancos, cortar vía teleconferencia la cinta de la doble vía Anchoris-Tunuyán y repartir elogios mesurados al Jefe del Ejecutivo provincial, Fernández de Kirchner selló su visita a la provincia diciendo: "No me quiero ir de Mendoza" y le dio pie a los más de 20 mil militantes presentes que le respondieron a coro: "¡Cristina no se va!; Cristina no se va!". 

Sin dudas la Presidenta dejó traslucir la importancia que tiene Mendoza en el tablero del juego electoral y su "metamensaje" fue celebrado por los justicialistas "unidos" que se mostraron más aplaudidores, optimistas y expectantes que nunca. 

El candidato a la Gobernación, Adolfo Bermejo, no se despegó un segundo de al lado de la mandataria y, en un momento, reconoció a MDZ que su visita es una inyección de esperanza. "Sí, por supuesto. Su compañía nos llena de optimismo", y se apresuró a indicar que "siempre estuvo bien la relación con la Nación". 


En el mismo sentido su hermano, Alejandro Bermejo, quien va por la reelección como intendente de Maipú apostó: "Cristina viene a ratificar el contundente triunfo del PJ en las próximas elecciones". 

Uno de los (quizá) más exultantes por la llegada de la Jefa de Estado fue Luis Lobos, intendente de Guaymallén que tras un polémico escrutinio intentará quedarse con el municipio: "No estoy preocupado para nada por las próximas elecciones. De hecho, no es una elección reñida como algunos piensan. Estamos 8 puntos arriba de Marcelino Iglesias e, incluso, de Alfredo Cornejo en la provincia". 

Como "perro con dos colas", Pérez, también presidente del PJ local que aspira a llegar al Parlasur, lanzó en el medio de su discurso: "Me siento feliz y con un inmenso orgullo de pertenecer a este proyecto". 

Aprovechó cada cita para (sin mencionarlo) dispararle a su enemigo público, Alfredo Cornejo, candidato a gobernador por el Frente Cambia Mendoza, avisándole: "El proceso de transformación en Mendoza comenzó en 2007 " y, más adelante, reclamó: "Se vienen épocas de definiciones; por eso, les pido a los mendocinos que sepan elegir. Muchos ya tuvieron su oportunidad y la dejaron pasar".