Catupecu Machu trae su "Simetría de Moebius" al Bustelo

Una de las bandas más destacadas en la última década dentro del panorama del rock argentino regresa a nuestra provincia para mostrar su nuevo disco, el primero sin Gabriel Ruiz Díaz, que sigue en proceso de recuperación. Martín "Macabre" González habló con MDZ.

Hace mucho que no tocan en Mendoza y, la verdad, es que los extraña bastante. Por eso, esta noche –desde las 22- Catupecu Machu subirá al escenario del Auditorio Angel Bustelo para mostrar “Simetría de Moebius”, su quinto disco en estudio, y el primero sin Gabriel Ruiz Díaz, que aún se sigue recuperando de un terrible accidente que sufrió hace algunos años atrás.

Fernando Ruiz Díaz (voz, guitarras, bajo), Martín "Macabre" González (voces, piano, sintetizadores y bajo), Sebastián Cáceres (bajo, guitarra) y Javier Herrlein (batería y percusión) están en plena gira de presentación de este material que fue completamente compuesto y preproducido entre abril y junio de 2009, en una casa de campo en las afueras de Buenos Aires. La grabación se efectuó en Club Audio, el propio estudio de la banda, entre agosto y septiembre del mismo año.

Antes de esa presentación, Macabre habló con MDZ del proceso creativo del disco, de cómo será el show de esta noche y de la salud de Gabriel, por el que todos siguen rezando.

-Siempre vuelven y generan expectativas.
-Hace bastante que nos estamos por Mendoza. Es que nos recluimos durante seis meses el año pasado para grabar el disco. Fue una experiencia inolvidable y de mucho trabajo. Por eso decidimos desaparecer del planeta y recién ahora estamos saliendo de esa etapa de encierro.

-Contame como fue ese “retiro de trabajo”.
-Fue muy importante para lo que terminó siendo el disco. Imaginate que estuvimos las 24 horas en función de la música. Fueron cinco meses y medio en el campo, y teníamos visitas cada diez o quince días. Era la nada misma. Nos cocinábamos nosotros mismos y todo lo que hablábamos era en relación a los temas. Todas las charlas aportaban al disco aunque no fueran netamente musicales las charlas. Por eso, ahora digo que este disco tiene una abundancia de música, de arreglos… Parece un guiso al que le metimos de todo y lo tuvimos cocinando durante muchísimas horas. Llegamos a ser obsesivos con las canciones.

-¿Qué paso cuándo llegaron a grabarlo?
-Llegamos con todo listo. Fue más que cómodo.

-¿Y pueden llevar al show en vivo todos esos detalles?
-El intento es que no haya mucha diferencia. Hay cosas que obviamente no van a aparecer como salen en el disco, pero te podría definir que los temas que haremos en vivo son covers de nuestros propios temas. Lo que si te puedo asegurar es que tratamos de llevar las canciones a un punto placentero, para la gente y para nosotros.

-¿Cómo están entre ustedes después de tanto tiempo juntos?
-Amalgamados, porque el tiempo nos unió mucho. Sentimos que estamos muy precisos, muy certeros. No pensamos igual y cada uno tiene su manera de ver las cosas (que es lo más lindo y no nos aburre). Estamos ensayando mucho y venimos muy afilados instrumentalmente. Imaginate que volvimos a estudiar porque queremos hacer un “upgrade”, es decir, queremos dar un paso más en nuestra carrera.

-Catupecu tiene un sonido propio que lo distingue del resto…
-Nunca nos propusimos eso. Surge casi de manera inconsciente. Sabemos que hacemos cosas que otros no hacen y eso está bueno.

-¿Qué es “Simetría de Moebius”?
-El título hay que explicarlo porque se divide: simetría es un término que estuvo mucho en boca de todos nosotros durante la creación de este material. Nos pasabe una cosa: cuando uno venía con una idea, el otro estaba pensando en eso; era como un estado de coincidencia permanente. De ahí esa palabra. Y Moebuis viene de “la cinta de Moebius”, una cinta que no tiene fin, que vuelve siempre al mismo lugar y que tiene un solo lado. Es como un eterno retorno y eso es lo que sentimos nosotros: que estamos volviendo a las raíces. Sentimos que este disco en como “Dale!” pero con esta formación de Catupecu. Además, este disco es el primero sin Gabriel y por eso creo que volvimos a los orígenes.

-¿Sentís que lo lograron?
-Nunca lo buscamos. Cuando terminamos el disco nos dimos cuenta que era muy parecido a “Dale!” en su estilo, en sus ganas. Por eso unimos los dos términos y lo usamos de título del disco.

-La última, ¿cómo está Gabriel?
-Todavía en la lucha. La pelea todos los días. Su estado es bastante intermitente, porque hay momentos en que a veces se encuentra muy bien y otras, en lo que no lo está tanto. Hace algunos meses tuvo unos problemas clínicos y estuvo delicado, pero ya se encuentra bien clínicamente. Pero, cada vez que tiene un proceso de este estilo, el proceso de rehabilitación vuelve para atrás y todo se hace más lento. Pero tiene mucha fuerza y mucha gente a su alrededor que lo levanta. Hoy por hoy está bastante bien y esperamos que siga evolucionando.