Entrevista: Mi Amigo Invencible

Lupa estuvo con Mariano Di Cesare,(guitarra y voz) y Arturo Martin (batería) de Mi Amigo Invencible...hablamos acerca de la banda y de cómo se preparan para festejar sus cinco años hoy viernes en el ciclo Cine Suena del Cine Universidad de Mendoza.

¿Cómo se formó la banda?
MDC: Muchos de los que estamos ahora veníamos tocando en distintas bandas, nos conocemos de una escena medio hardcore Straight Edge…si bien nunca llegamos a serlo completamente, tocábamos esa onda. Un poco punk rock también. Nos unimos en una banda que se llamaba Goonies, y hacíamos punk melódico, pero cuando cumplió su ciclo quedaron muchas canciones afuera que eran claramente de otro estilo. De hecho la banda se separa por eso un poco, el estilo estaba cambiando. Murió por causas naturales, digamos. Por  lo general yo componía los temas, cosa que se sigue manteniendo en cierta forma. Todas esas canciones que quedaban eran más bien parte de un juego personal que era grabar un disco, experimentar, grabar baterías y cosas así, y el primer disco salió así, de esos experimentos.

¿Lo grabaste todo vos?
MDC: Con la ayuda de algunos amigos pero sí. Después cuando lo escuchamos con los chicos dijeron “hay que tocar esto”. Yo lo había pensado como algo para mi, para tocarlo en butacas, o no tocarlo nunca, pero los pibes me dijeron toquémoslo.
AM: Es que fue inevitable, cuando lo escuchamos dijimos “¿Con quién vas a salir a tocar esto? ¡con nosotros! ¿a quién más vas a llamar?”
MDC: El título del disco, La Tenaza Que Rompe El Alambre Del Corral, es por eso mismo, saltar al vacío a ver qué pasaba.

¿De dónde viene el nombre de la banda?
De ese disco. La idea no era hacerlo totalmente solo sino invitar amigos, de hecho Niccola Voloschin (guitarra) y Mariano Castro (voz) fueron parte. Mientras yo grababa las baterías Niccola me pasaba los bajos. Mariano me ayudó con algunas de las letras.
En un primer momento se me ocurrió ponerle Mi Amigo Invitado, pero era bastante feo, pero en eso salió Mi Amigo Invencible y supimos que era el indicado. Medio que nos subordinamos a él, muchas de las cosas que suceden apuntan a la fuerza de ese nombre. Eso fue en el 2007, estamos muy contentos de poder festejar nuestros primeros 5 años de vida tocando en el Cine.

¿Cuándo llegan a Buenos Aires?
MDC: 2008.
AM: yo en 2009.
MDC: Tenía ganas de dejar algo antes de irme de Mendoza, grabé ese disco y después vine. Igual los pibes se juntaban a ensayarlo sin mi, cuando volví flasheamos como locos, ya éramos de vuelta una banda.

¿Seguían ensayando y tocando siempre que se juntaban?
Si, así se hicieron los discos, por eso hay uno por año. Aprovechábamos la época del verano que podía irme un mes para Mendoza a componer con los pibes y grabar antes de volverme a Bs As. Para el segundo disco Arturo no grabó porque se había venido a Bs As y también fue una furia de 4 o 5 días que armamos entre 2 o 3 pibes.

¿Ustedes produjeron todos sus discos?
Si, pero ahora tenemos un ingeniero de grabación, que a la vez es productor musical (Leandro Lacerna) y la verdad que nos tira un cable a tierra bastante copado, nos ayuda a ser un poco más prolijos. Este es un disco más prolijo que los anteriores.

¿Por un tema de composición o por qué?
MDC: De composición….
AM: y de tiempo, porque todos los discos se grabaron en una semana en que te metías a un estudio y sabías que tenías un día para clavar entre 8 y 14 canciones, que quizás nunca habías escuchado. Esto también pasó en este disco que estamos grabando ahora, canciones que escuchaba por primera vez mientras las grababa, lo que era bastante divertido. La diferencia es que tenemos más tiempo para trabajarlas, estamos acá, las baterías las grabamos en Mendoza hace mucho y las trajimos, se vinieron todos para acá. Es otro proyecto, otra manera de grabar, y eso también se refleja en las canciones que son bastante distintas a lo que veníamos haciendo

¿Este es el primer disco que graban casi íntegro en Bs As?
MDC: Si.

Y con respecto al hecho de ser una banda mendocina en Bs As, ¿sienten que eso se mete en sus canciones?
MDC: Si, pero nos han dicho de todo, hasta que hacemos rock inglés. Una parte fuerte de nuestra estética es ser ciudadanos del mundo, no pertenecer a nada. Sí retomamos cuestiones medio cuyanas, de folklore, aunque en este disco no tanto, pero es porque se da así, no porque queramos crear un lazo particular con Mendoza.
AM: No hay una demagogia particular con Mendoza, si sale es porque sale, porque así somos.
MDC: Este disco tiene una cuestión urbana mucho más marcada que los otros, es más eléctrico, más citadino. La música que escuchamos toda la vida es música de ciudades y esto es como jugar a donde siempre quisiste jugar, no importa si es Buenos Aires, es la ciudad del rock, tocar con muchas bandas de rock, porque lo que pasa acá es que hay una escena underground que en Mendoza no está tan desarrollada.

¿Cómo se vienen preparando para esta fecha? ¿Van a hacer temas del disco nuevo?
MDC: Si, el disco se va a llamar La Nostalgia Soundsystem y seguro que este viernes vamos a estar adelantando unas cosas. Es la primera vez que podemos tocar los temas antes de que salga el disco, ya los conocemos, por lo general sacábamos los temas escuchándolos.

¿Cómo es el proceso de composición de MAI?
MDC: Es una pregunta difícil de responder. Se hace la música, la base musical, y la estética viene un poco con eso. Después cuando lo escuchamos todos juntos es cuando sale Mi Amigo Invencible. Hace poco  yo tenía un tema que pensé que iba a ser medio folklórico pero llegó Arturo le dio masa y ya no era más folklore. Las letras por lo general son frases que tenemos en un cuadernito, pero suelen meterse de la mano con una melodía de voz que quedó, que ya venía de los primeros momentos de la canción.  Todos aportamos al proceso, cada uno tiene una personalidad muy marcada le pone su color, armando una paleta bastante interesante.

¿Qué bandas reconocerían como influencias?
MDC: Al no tener un estilo marcado se complica un poco buscar una influencia en particular, quizás podría ser el rock alternativo en general. Todos escuchamos cosas muy distintas, que pueden ir de Stereolab, Vincent Gallo y Sonic Youth a Charly, Spineta o El Mató. El punk rock también va, Fela Kuti, nos gusta mucho lo tribal. De rock inglés Joy Division y The Smiths, pero en lo peronsal me gusta más lo yankee, la movida independiente de ahí. Arturo nos metió más en el palo argentino.
AM: Me gusta bastante escuchar música en español, disfruto el rock más cabeza. Ninguno de los chicos lo escucha en su casa pero a mi me cabe.  Abrecaminos de El Otro Yo es el disco con el que Mariano y otro amigo me enseñaron a tocar la batería, y es el día de hoy que lo escucho y a Raimundo (batería de El Otro Yo) le rompo la boca de un beso jaja.
MDC: Abrecaminos nos influyó mucho, Anesthesia de Fun People también. La Nostalgia Soundsystem es muy The Suburbs (Arcade Fire), ni siquiera es que lo escucho tanto pero bueno.

¿Mariano vos sos autodidacta también?
MDC: Tomé clases a los 14 con un profesor que me enseñó blues y demás, aprendí a leer música incluso, pero ahora no me acuerdo nada. Creo que en mi caso aprendería más si supiera temas de otros, no sé temas de otra gente, es algo medio ególatra pero bueno, estoy siempre haciendo cosas, canciones nuevas todo el tiempo.

Quizás es lo que hace falta para tener un disco por año casi como tienen ustedes.
MDC: Jaja, si, de una.

¿Cómo forman?
AM: Somos batería, bajo, dos guitarras, percusión y 3 voces. 

El laburo de voces es de lo que más resalta en sus recitales…
MDC: Lo que se escapa de lo tradicional es la percusión y las voces.
AM: …y los invitados. Hace unos días tocamos y cayó un amigo que alguna vez tocó la percusión y como estaba tocó, con una marca se divirtió toda la noche. Tenemos otro amigo que cae con las armónicas y vuelve todo más Cowboy. También Juampi (hermano de Mariano Di Cesare) ha tocado con nosotros bastantes veces. Es como un juego, si estás ahí y querés jugar no hay muchas reglas, la única es divertirse.
Algo que refleja un poco esto es lo que pasa con la canciñon con la que siempre terminamos los shows.  Una vuelta invitamos a la gente a subir al escenario, y de pronto no hizo falta invitarlos más, siempre que lo tocamos la gente se sube, agarra algo como para tocar la batería y se arma un lindo quilombo, es un sello que está bueno.
MDC: La frutillas del postre.

¿Cuáles son sus planes para lo que queda del año?
Sacar el disco y tocar. Es la primera vez que tenemos la oportunidad de hacer un disco más industrial. Lo grabamos en Fader, un estudio mendocino, y dos estudios pequeños en Bs As.

¿Es el primer disco de estudio?
No, todos los grabamos en estudios, en nuestra casa sólo grabamos algunos B-sides que salieron, en cámaras de fotos o alguna computadora, pero no mucho más. Es importante tener algún amigo que sepa masterizar porque el lo-fi va como loco, esa es otra de nuestras influencias, aunque quizás no hacemos nada parecido. No tenemos un estilo determinado, es imposible armar un corpus de discos que digas “éste es nuestro sonido”, no se por qué pero no podemos, no nos sale. Y está buenísimo.