El Cuarteto de Nos: “Hace 20 años no soñábamos con un momento como este”

Llegó el momento que Mendoza disfrute de una muy buena banda de rock, como lo es El Cuarteto de Nos. Los uruguayos llegan a presentar "Porfiado", su trabajo más reciente, y lo harán hoy desde las 22 en el Auditorio Angel Bustelo. Antes del desembarco Roberto Musso habló con MDZ.

El Cuarteto de Nos.
El Cuarteto de Nos.

Alvaro Pintos (batería y voz), Gustavo "Topo" Antuña (guitarra),  Roberto Musso (guitarra y voz),  Santiago Marrero (teclados) y Santiago Tavella (bajo y voz) son los integrantes de El Cuarteto de Nos, una de las mejores bandas de rock de la actualidad.

Los uruguayos subirán al escenario para hacer una recorrida histórica de sus canciones además de mostrar sus nuevas canciones como “Cuando sea grande”, “El balcón de Paul”, “Buen día Benito”, “No te invité a mi cumpleaños” y “El lado soleado de la calle”, entre otras.

Las entradas son generales y tienen un valor de $100. Se pueden conseguir en Le Club, de manera anticipada o Tarjeta Nevada.

Con más de 20 años de trayectoria, El Cuarteto de Nos es una de las bandas más populares del rock actual y con la particularidad de convocar a muchos chicos menores de 16 años.

Para conocer más sobre este fenómeno y de lo que piensa la banda, MDZ habló con Roberto Musso, cantante y letrista del grupo.

-Hace poco estuvieron en Venezuela, ¿cómo les fue?
-Buenísimo. Esta es la tercera vez que vamos a ese país pero esta vez le agregamos otras ciudades a la gira. La verdad es que nos sorprende muchísimo porque la gente canta todas las canciones, incluso las nuevas por más que el disco salió hace muy poco.

-Imagino que lo que pasó en Venezuela es lo mismo que está pasando en distintas ciudades…
-Es algo paulatino. Lo nuestro no fue una explosión, sino algo que fue creciendo con el tiempo. Es más, te diría que todo empezó en el 2006, cuando apareció “Raro”. Cada vez que vamos a un lugar nuevo nos encontramos con más gente. Y ojalá que eso suceda también en Mendoza.

-Lo llamativo es que hay un público que va entre los 14 y los 18 años que se siente identificado de gran manera con las letras de ustedes.
-Es algo que nos pasa en todos lados. En Uruguay pasa desde hace mucho tiempo pero en Argentina lo fuimos viendo de manera paulatina. Recibimos muchos pedidos de chicos que se quejaban por no poder entrar a lugares prohibidos para menores y solicitaban que tocáramos en otros espacios aptos para ellos. Y esta tendencia la recontraconfirmamos con el show que dimos en el Luna Park, porque si bien en la cancha estaba el público normal en edad, en las tribunas había muchísimas familias. Iban los padres con los chicos y eso es algo que nos encanta. Parece que canalizan las vivencias de nuestras letras de manera totalmente distinta a nosotros, pero hay algo coincidente.

-¿Creo que cuando escribís una canción ni se te debe haber cruzado por la cabeza que sería tan importante para un chico de 14 o 15 años?
-Pero a esta altura ya es así…(risas) Nunca pienso a quien puede ir dirigida la canción y lo primordial es que me convenza a mi. Pero es raro lo que está pasando. Fijate que “Ya no se qué hacer conmigo” es una canción que nos sorprendió porque estaba convencido que era para gente de más edad y no, los pibes se la adueñaron. Ya estamos entregados a los “chicos chicos”.

-Precisamente con esos “chicos chicos” estuve hablando antes de hacerlo con vos y varios de ellos coincidieron en que te preguntara lo siguiente: Paul, Benito, Damián, ¿existen o no?
-(risas)… No, no existen. Eso creo que les llama la atención a los chicos y es que hay muchas canciones con nombres propios, con historias que les llaman la atención. Por ejemplo, Benito habla desde su época escolar y tal vez por eso lo viven así. Pero lo que si te digo es que cuando escribo sobre un personaje me gusta haber sentido esas emociones. Si bien no es real lo que pasa en la canción, el sentimiento está, algo de eso me pasó alguna vez. Tuve un Benito en mi vida, pero no se llamaba Benito; y tuve un Damián y conocí a un Paul.

-“El lado soleado de la calle” es una canción que parece un declaración de principios.
-Es que ese es el estilo de canciones que más me gustan escribir, con una ambigüedad total. Al tipo le gusta ir por el lado soleado pero el sol lo encandila, por ejemplo. O “Voy caminando por el lado soleado de la calle/ Y espero que esta vez la intuición no me falle / Y de reojo a veces miro el lado sombrío / Pero mejor no miro mucho que sino me desvío”. Son frases que quedan abiertas a distintas aceptaciones.

-En algún momento te pasó que te olvidaste una estrofa de alguna canción. Lo digo por lo extenso de las letras.
-Claro que me ha pasado.

-¿Y cuál de tus compañeros te ayudó primero?
-Ninguno. No tengo compañeros muy solidarios. Además, no creo que se sepan la letra (risas). Cuando me pasa, doy vuelta el micrófono y se lo paso a la gente…

-¿Están en el mejor momento de la banda?
-Hace 20 años no soñábamos con algo así. Pero tampoco dejamos de pensar con algo así durante todo este tiempo. Fuimos muy cautelosos, trabajando mucho. Si me hubieses preguntado hace 20 años si pensaba que llegaría a esta edad tocando en una banda de rock te hubiese dicho que no.