El cineasta argentino Pablo Agüero entró hoy en la Competencia Latinoamericana del Festival de Cine de Mar del Plata con "Salamandra", un largometraje que se basa en impresiones personales y autobiográficas para explorar el vínculo íntimo y desesperado de una madre y su hijo en El Bolsón.
Protagonizado por Dolores Fonzi, el niño Joaquín Aguila (una promesa actoral de sólo 8 años de edad) y Daniel Fanego, el filme propone un viaje desde San Juan hasta la Patagonia de una madre desesperada que recupera a su hijo y lo hace vivir una difícil aventura en la que se vincula con un mundo sin reglas ni valores, propio de hippies y hombres que huyen de la ley.
"Más que una intención autobiográfica, lo que buscaba eran elementos que me involucraran a mí mismo. Más que contar mi vida, quería involucrarme personal y emocionalmente en la película", afirmó Agüero, quien fue premiado en Cannes por su corto "Primera nieve", una primera incursión en ese mundo hostil y salvaje de El Bolsón.
"La película se basa mucho en impresiones reales y recuerdos. Mi intención es retratar una experiencia personal e íntima en toda su complejidad, pero sin puntos de referencia cinematográficos de los que aferrarme", agregó el realizador, que escribió el guión con varios apoyos, entre ellos el de la residencia para guionistas del Festival de Cannes.
A pesar de que no sea estrictamente autobiográfico, "Salamandra" se inspira en vivencias de su infancia en El Bolsón y por eso narra la historia de una joven madre que estuvo ausente durante mucho tiempo, probablemente en prisión, y que regresa a San Juan a recuperar a su hijo para llevarlo con ella.
La película aborda la percepción profunda de este niño, su sensación de incomprensión e incomodidad, porque es llevado brutalmente y sin explicación a un ambiente salvaje, tanto geográfico -en una zona de intenso frío y lluvias- como humano, ya que a su corta edad debe enfrentarse con seres sin ley ni brújula, consumidos por las drogas o perdidos en un desierto existencial.
"Quería contar la experiencia de cómo caí en ese nido de locura cuando era un niño, porque pienso que puede ser un tema universal y actual", afirmó Agüero, que vivió entre los 5 y los 18 años en un lugar donde -según recuerda- "todas las creencias se había caído y no existía la figura paterna ni la del Estado ni la religión ni la familia".
Nacido en Mendoza en 1977, Agüero fue llevado por su madre -una psicóloga- a vivir a El Bolsón, donde pasó la mayor parte de su infancia y adolescencia en ese valle que él define como "un lugar muy cerrado y aislado, pero al mismo tiempo muy cosmopolita, donde han llegado muchos refugiados y descreídos, gente que huía de la civilización".
Ganador en 2005 del premio al mejor cortometraje del Bafici por su film "Lejos del sol", Agüero señaló que quería captar "la profunda relación entre la madre y su hijo, ante el peligro de una naturaleza muy hostil".
"Quería reflexionar sobre cómo el pánico ante un ambiente tan apremiante y severo puede convertirse en algo peligroso y puede poner más en riesgo tu vida que la propia hostilidad de la naturaleza", afirmó el autor de cortos como "Más allá de las puertas" (1993), "Vida crucis" (1996), "Crisálida" (1999), "Shh..." (2000) y "Hogar de tránsito" (2003).
Su idea era "tratar de contar la experiencia de una generación que refleja un estado que tiene que ver con el después del apocalipsis de las creencias: la muerte de Dios y de las ideologías concentradas en El Bolsón, un pozo de refugiados, un pueblo donde buscaron refugio bandoleros, nazis y hippies".
"Salamandra", de Pablo Agüero, en competencia
La película del director mendocino -que fue premiado en el festival de Cannes- entró hoy en competencia en el Festival de Cine de Mar del Plata, en la sección dedicada a los filmes de América Latina. Está protagonizado por Dolores Fonzi.