• Podemos calificar la semana que pasó como una buena semana.
• El índice S&P 500 cerró con una suba de +0,85%, importante a raíz de las turbulencias que golpearon a los mercados desde Europa. Y porque, al igual que en la anterior semana, el mercado testeó con éxito el piso en 1.220 puntos, que nuevamente actúo como soporte a las ventas y disparador de compras.
• En la semana todos los ojos se centraron en Italia, cuyo bono a 10 años llegó a un rendimiento cercano a 8% anual, nivel que sería imposible de soportar para la economía.
• Lento como siempre, el BCE salió a comprar bonos para reducir la prima de los bonos italianos y calmar a los mercados. Fue exitoso a medias, y esto se debe como siempre a lo tibio de su accionar. Por ello, creemos que los ataques del mercado sobre la deuda italiana no han terminado. De todas formas mantenemos las esperanzas de que Mario Draghi se muestre más hábil que su predecesor al frente de la entidad.
• Se fue el triste Papendréu, y lo acompañó Berlusconi. Serán reemplazados por dos economistas con buena imagen, con la intención de calmar a los mercados. Lamentablemente los mercados ya no se calmarán con los nombres de los dirigentes, sino con acciones puntuales.
• Reiteramos, a nuestro juicio la solución implica una actitud agresiva del BCE, con una combinación de baja de tasas, compra de deuda de la periferia, y depreciación del Euro.
• Por su lado, Estados Unidos confirma una situación “no tan mala” como esperaban varios analistas. Seguros de desempleo en 390k, dato que confirma el potencial de los mercados si se despeja, aunque sea levemente, el panorama en Europa.
• ¿Qué esperamos del S&P 500? Mantenemos la visión constructiva y el potencial que encierra un mercado con alto ingrediente técnico. Encontramos una fuerte resistencia en los 1.285 puntos que de superarse podría llevar al mercado a los máximos del año. No esperamos un camino llano, más al considerar la importancia del factor político. Abajo a controlar los 1.220 puntos.
• Dato de color: las compañías están realizando las mayores operaciones de recompra de acciones en 4 años (USD 453k M). Lo que muestra la opinión de los empresarios sobre la valuación de sus propias compañías.
• China confirma el “soft landing” o aterrizaje suave de su economía, con una inflación en 5,5%. Esto podría marcar la antesala del cambio hacia políticas más expansivas que ayuden al mundo en su conjunto. Los emergentes serán clave para soportar el crecimiento.
• El presidente Obama, por su lado, busca presionar a China para que incremente el ritmo al cual aprecian el Yuan. Sería importante para corregir algunos de los desequilibrios globales, pero no esperamos grandes avances en el corto plazo en este sentido.
• Oro y petróleo: se mantiene la visión de las últimas semanas.