Cuenta Regresiva para el Mercado

Foto: on24
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El año 2009 luce en el horizonte con muchos interrogantes y más pálidas que satisfacciones. Sin embargo, su inicio fue positivo, los mercados reaccionaron a la suba y en Argentina la soja nos sonríe.

Las materias primas dejaron de caer, con un petróleo que tiene que terminar por consolidar un piso definitivo en la zona de los U$S 35 el barril, pero la soja parece haber marcado el final de la baja en los U$S 300 la tonelada.

En el mercado financiero, todavía hay margen para estar peor. A diferencia de lo que ocurre con los commodities, las empresas cotizantes deben mostrar balances que no serán positivos lo que puede hacer descender un escalón más las acciones en el mercado americano.

Todas las miradas siguen apuntando al día 20 de enero, fecha en que asume Barack Obama la presidencia de Estados Unidos. La mayoría de los economistas apoyan la tesitura de que la economía americana necesitará estímulos para sostener su nivel de actividad. Dichos estímulos pasan por la emisión de dinero, mayor endeudamiento, intervención del Estado en la economía y un dólar mucho más devaluado. Por otro lado, los economistas del presidente electo dan mensajes contradictorios, por un lado quieren que el mundo se recupere de la depresión, pero por otro pretenden cerrar la economía y que los productos primarios no suban desmedidamente.

Estados Unidos es la mayor economía mundial, si la salida de su crisis pasa por cerrarse al mundo, es difícil que haya espacio para que el resto de los países se recuperen. Entre las más afectadas estará China, cuyas empresas dependen directamente del caudal que exportan al país del Norte. A ésta, le sigue el resto del mundo emergente que depende tanto de las compras americanas, como del crédito de dicho país. En efecto, un mundo con menos crédito será un mundo con menos actividad y precios de materias primas mucho más razonables. Falta saber cómo el empresario se acomodará a un escenario de menor financiamiento a escala global.

Argentina también tiene una transición complicada, TGN no pudo hacer frente a un vencimiento, La Serenísima se tomó los 30 días que están en el contrato para pagar luego del vencimiento, y hay una larga lista de empresas que podrían tener problemas en esta coyuntura. Sin querer hacer una caza de brujas, será difícil devolver el dinero. Es muy simple, las empresas toman fondos a largo plazo para invertirlos en bienes de capital que amortizan su valor a largo plazo, por ende, es imposible devolver el 100% del las obligaciones en el mercado sin poder refinanciar una parte importante de las mismas.

Ningún banco del mundo resiste una corrida si todos los depositantes al mismo tiempo quieren retirar el dinero. Hay que tener en cuenta que la caída de la actividad económica complicará al mercado de crédito y quien prestó dinero deberá tener la paciencia necesaria para saber esperar, si es que hay un activo detrás con que responder.

Sin embargo, no parece ser este el caso de Madoff que complicó al mundo financiero a escala global. Las pérdidas a las que sometió a sus clientes son cuantiosas y llegaron a afectar a inversores de la Argentina. El efecto pobreza corre por el mundo, la Argentina y la región, a todos nos tocó en mayores o menores proporciones.

En nuestro país, el Banco Central termina con la misma cantidad de reservas con las que empezó el año, pero con mucho menos dinero en los bancos. La tasa voló al 20% anual y el recorte de financiamiento es cada vez más importante. El gobierno nacional con la estatización de las AFJP hizo caja, que le permitió hasta el momento retirarse del mercado de crédito, de lo contrario las tasas en el mercado hubieran estado en un nivel mucho más elevado.

El tipo de cambio está 3,50 sin embargo no luce atractivo salir de dólares para posicionarse a plazo fijo en pesos a tasas del 20% anual. Los inversores esperan un tipo de cambio más alto en el marco de las demandas de industriales y gente de campo.

Los activos han comenzado a ceder, los autos han caído de precio en pesos y dólares, siendo una oportunidad única para adquirir autos de alta gama cuyos precios eran inimaginables hace un año atrás. En cuanto a las propiedades, siguen en un mercado trabado. Si desean un título de película para representar al mercado le pondríamos “Alguien tiene que ceder” con capítulos muy atractivos por delante. La oferta está firme y la demanda busca un escalón más abajo, por ahora pocas operaciones pero nadie convalida precios a la baja.

Conclusión:

Sigue primando la liquidez por encima de todo. Esperamos alguna devaluación adicional para llevar el tipo de cambio a 4,00. Bonos muy inestables con precios atractivos, pero con el fantasma de la cesación de pagos por detrás. La bolsa quiere pero no puede, el volumen por ahora no convalida la suba. La señal que esperamos es desde Estados Unidos en donde Barack Obama debe mover piezas para conocer como será la partida. Lo bueno es que la soja marca un piso en 300 dólares, si la presidente bajara un poquito las retenciones la soja ya estaría en $900 la tonelada y cambiaría el ánimo de la región. Sin embargo, la tozudez pesa por encima de la razón.