Enero define el año

La primera semana del año 2010 viene plagada de noticias. El viernes 8 se conoce el dato de empleo en la economía americana y una mejora de este indicador implicará menos estímulos para la economía, suba de las tasas de largo plazo y una baja para las acciones.

La deuda del gobierno americano ronda los U$S 7,7 billones, y el déficit para este año se ubicará en torno de los U$S 1,3 billones, esto implica que para fines del año 2010 su deuda se ubicaría en torno de los U$S 9,0 billones sobre un producto que se ubica en los U$S 14 billones.

Los americanos en la crisis se habían refugiado en los bonos de tesorería americano como inversión segura, hoy con el panorama más despejado en la economía real están saliendo de esta inversión, lo que implica una mayor oferta de bonos en el mercado. Si a esto le sumamos que el gobierno todos los meses sale a renovar el stock de deuda que vence, más la absorción de 120.000 millones de dólares de déficit mensual, todo esto implica que los bonos estarán ofrecidos y que la demanda se colocará bien abajo para obtener una mayor tasa de retorno.

El jueves último la tasa de retorno de los bonos de tesorería americano cotizaban en el 3,83% anual, si esta tasa en enero supera la barrera del 4,0% anual que intento pasar y no pudo en junio de 2009, estaremos ante la presencia de una fuerte suba de tasas que complicará a la bolsa americana, a los mercados emergentes y a las materias primas. La paradoja es que cuanto mejor indicador de empleo tengamos el viernes, habrá un mayor crecimiento en la economía real, se caerán los estímulos y con ellos la bolsa americana. Lo mejor para la economía real es negativo para los mercados.

Argentina sin fondo del bicentenario

Enero viene complicado, el fondo bicentenario para asegurar los pagos de capital de la deuda pública no esta asegurado. El congreso desea interpelar al ministro de economía Amado Boudou, la provincia de San Luís interpuso un recurso ante la Corte Suprema de Justicia para que esas reservas no salgan del Banco Central. Sin el fondo bicentenario sería muy difícil honrar la deuda. Con la constitución del fondo y su utilización, una sensación de debilidad correrá en el mercado. En uno u otro caso los problemas estarán presentes en el año 2010.

La política monetaria será central en el transcurso del año, por el mes de junio deberá reemplazarse o renovar el mandato del actual presidente del Banco Central, la inflación será determinante para la evolución de la tasa de interés y la emisión será creciente para un país con déficit.

Este escenario se complica en el marco de un gobierno que tiene una actitud cada vez más intervencionista y policíaca. El límite al consumo en tarjetas de crédito impulsará a que los ciudadanos dejen los plásticos y comiencen a manejarse en efectivo, aunque más no sea por las dudas. Esto le quita un gran negocio a los bancos y empresas emisoras de tarjeta de crédito. Por otro lado el congreso recibirá una ley de reforma financiera que será retrograda para los tiempos que corren y puede afectar severamente al sector.

En este contexto no sería bueno mantener en cartera bonos argentinos, y menos aún acciones de bancos. Hasta tanto no se corra el velo de cómo será la próxima regulación financiera lo mejor es estar afuera del negocio.

Si la bolsa americana cae, esto arrastrará a la bolsa Argentina. Una caída por debajo de los 2.000 puntos puede ser interesante porque veremos allí precios muy buenos para comprar.

El dólar termina el año 2009 en 3,84, cuando comenzó en 3,45 aumentando 0,39 en un año que tuvo una inflación real del 15% anual. Recordemos que en el año 2009 la economía cayó el 3%.

De cara al año 2010 esperamos una inflación real del 20% anual y un crecimiento de la economía del 3% anual. En este escenario el dólar podría aumentar un 11% como en el año 2009 y se ubicaría en 4,26; si aumentará a igual ritmo que la inflación se ubicaría en 4,61, en este rango estará el dólar en el año 2010, por ende la tasa de plazo fijo en pesos no luce atractiva en este escenario, cuando se ubica en niveles entre el 10% y 12 % anual.

Conclusión: En la primer semana de enero se define el escenario internacional, y en el mes de enero tendremos claridad de lo que vendrá para el resto del año en Argentina. Por el momento, con tanta incertidumbre local e internacional habrá que estar líquido, preferentemente en verdes. Si la bolsa argentina baja de los 2.000 puntos vamos a comprar, pero por ahora todo luce muy riesgoso. El país, las provincias y los municipios en déficit, la amenaza de emitir billetes, cuasimonedas y todo cuanto este a mano para resolver los problemas de la economía real esta latente, es un buen momento de cuidar los ahorros de cara a un trimestre que será muy flojo y la mayor liquidez vendrá cuando se levante la cosecha de soja, recién después del mes de marzo.