Si pensamos en Navidad, automáticamente se nos viene a la cabeza la clásica decoración en color verde y rojo. Sin embargo, los expertos en diseño de interiores y diferentes portales de tendencia ya anticipan un cambio rotundo para las próximas fiestas.
El gran protagonista de esta temporada será el blanco perlado, un tono que llega para destronar a las opciones más tradicionales. Esta nueva estética es muy recomendada por los especialistas porque aporta una mayor luminosidad y una profunda sensación de amplitud a cualquier ambiente.
La elegancia y versatilidad del blanco perlado
Lejos de la estridencia habitual de fin de año, los adornos con este acabado nacarado logran un efecto visual muy elegante y sereno. El objetivo principal de utilizar este color es simular la magia de un paisaje nevado, sumando un toque moderno y sofisticado a la casa.
Cómo sumarlo a la decoración sin gastar de más
Para sumarse a esta moda no es necesario descartar la decoración de años anteriores ni comprar todo desde cero. El truco está en utilizar esferas y guirnaldas en blanco perlado como base visual, combinándolas de manera armónica con los destellos dorados o plateados que la mayoría ya tiene guardados.
Un pino navideño decorado con luces cálidas, cintas anchas de organza y algunos detalles nacarados es la combinación perfecta. De esta manera, se puede lograr ese anhelado aspecto de revista de diseño de una forma muy práctica y económica.