La torta de ricota soufflé es una de esas recetas que sorprenden por su textura liviana y cremosa. La ricota le aporta una suavidad increíble y las claras batidas hacen que el relleno quede aireado, como una nube, convirtiéndola en una opción perfecta para la merienda o el postre. ¡Manos a la obra!
El secreto de cocina para conseguir ese efecto soufflé está en batir las claras a punto nieve e incorporarlas con movimientos envolventes, sin mezclar de más. Así el aire queda atrapado en la preparación y la torta crece durante la cocción.