Independientemente de las propuestas que está especificando cada uno de los candidatos a gobernador de Mendoza, del marketing político preelectoral, de lo que no pueden decir por ser "políticamente incorrecto", y también más allá de las chicanas variadas que se cruzan en medio de la campaña proselitista, quien resulte electo para ejercer la gobernación deberá indefectiblemente ocuparse de una serie de importantes temas de urgente abordaje. No van a poder soslayar esta tarea.
Varios de estos temas son controvertidos y de muy difícil abordaje. Por ello, algunos terminan siendo obviados voluntariamente por decisión política y otros ignorados por conveniencia.
La situación económica, social, el estado de endeblez en la seguridad, y otras cuestiones muy importantes los vamos a señalar a continuación para ponerlas en debate, pensamiento crítico, aporte y mejora de los lectores, coincidencias o desacuerdos absolutos. Pero reiteramos, profundamente convencidos, deben ser encarados y resueltos de la mejor manera.
¿Alguien considera que la elección de gobernador y con él, a un equipo de gobierno, es un hecho que pueda ser considerado menor? No es un concurso de frases.
Lo que haremos el 21 de junio es tomar una decisión trascendental para nuestra vida cotidiana: progreso, atraso o estancamiento.
De allí la importancia de ofrecerle un mayor interés a las ideas y propuestas de los candidatos, pero también la necesidad de que hagamos cada uno las nuestras y formulemos nuestras demandas también y consideraciones acerca de lo que evaluamos imprescindible.
Las finanzas provinciales
El estado financiero de las arcas provinciales ha sufrido un deterioro constante y progresivo, pese al aumento de la carga tributaria implementada hace ya tres años.
Un Estado con déficit continuo se torna ineficiente y elimina o provee en forma parcial servicios esenciales que le atañen e impactan sobre todos los ciudadanos.
No es tarea sencilla la que viene. Técnicos capacitados y con mucha vocación van a tener que reducir hasta eliminar el déficit, con la mayor rapidez posible y sin provocar más daño económico y social, que el que ya provoca el estado de la economía general y que impacta duramente en la vida diaria de numerosos comprovincianos. La dependencia de un mega estado nacional y la dificultad de acceso a financiamiento barato o lógico agregan dificultad a la labor. Todo esto pese a la abundancia en el mundo, de dinero a bajo costo y largo plazo, lo que facilitaría financiación para obras dedicadas a la infraestructura y la producción. Y con el plus de que su pago sería trasladado en un largo tiempo y sostenido por varias generaciones.
El déficit crónico corroe todas las actividades y genera desequilibrios macro económicos no deseados.
Un estado sin déficit no sólo es más eficiente sino más útil, justo y poderoso.
Seguridad/Inseguridad
La gravedad del estado de inseguridad por la que atraviesa Mendoza se torna un dilema cuando los gobernantes demuestran que no saben cómo gestionar esa responsabilidad del Estado.
Con su fracaso, fracasamos todos. Es la mayor demanda y preocupación ciudadana desde hace muchos años y sin embargo no han podido, siquiera, constituir un equipo básico de gestión, técnico político, capaz de afrontar por un lado la coyuntura y, por otro, la planificación a mediano y largo plazo.
Es tiempo de que, con decisión y con expertos democráticos y con conocimientos amplios y modernos, el gobierno aborde mayoritariamente y con firmeza un verdadero plan de seguridad.
Para ello, hay que dar por cerrada la dicotomía entre "mano dura" y garantismo extremo inconducente. Sí o sí, hace falta una seguridad democrática que devuelva tranquilidad a la vida diaria, de relación, de traslados seguros en la vía pública, que evite entraderas y violación de la propiedad privada y de confianza en las fuerzas que deben garantizar la tranquilidad de la población.
Hay que terminar también con la etapa de improvisación, de voluntarismo irresponsable e inocuo y las explicaciones tardías.
Empleo estatal
El próximo gobernador va a tener que demostrar una gran responsabilidad, férrea voluntad y eficacia a la hora de abordar el empleo estatal, sus "por qué" y "para qué", aunque también los "cómo" ingresan a la maquinaria del Estado.
Desde MDZ hemos abordado con decisión lo que durante muchos años ha sido tema oculto y del que no se ha debatido ni expuesto por la dirigencia ni los medios de comunicación.
La tarea de los agentes estatales es de suma importancia y necesidad para la vida diaria de todos nosotros; médicos, enfermeros, policías, maestros, celadores, barrenderos, administrativos entre otros muchos, posibilitan que la vida cotidiana transcurra de la mejor manera. Bien remunerados, capacitados, elegidos por concursos, ascendidos por mérito y antigüedad van a ser dignificados y no denigrados o clientelizados como sucede con muchos ahora.
La” aparente discusión” eterna entre dirigentes gremiales y funcionarios ha devenido en esta inmensa cantidad de empleados públicos que se dividen en permanentes de planta, transitorios, contratados, ñoquis, clientes, parientes y demás. Esta variada gama de "servidores" es objeto, año tras año, de negociación entre comillas, entre funcionarios y gremialistas, que en realidad son lo mismo, que hacen una puesta en escena en la que solo tironean entre ellos mayor carga de personal por un lado y mejora salarial por el otro.
No hemos visto en los últimos años movilizaciones, acciones directas, huelgas por la aplicación de la ley de ingreso y concursos para los puestos estatales, o capacitación especializada donde en forma clara y racional se saldaría gran parte de este problema.
Los últimos dos años son un ejemplo concreto y palpable de lo que no se debe hacer en relación a la negociación Estado/gremios.
Negociadores gubernamentales con sólidos conocimientos económicos financieros, transparentes, honestos y decididos, deben asegurar dignidad, justicia y capacitación a los agentes estatales, participando con principios claros, de buena política y pensando en el interés general en las discusiones paritarias.
Economía y producción
No es necesario ahondar en el demérito en que ha caído la actividad productiva de nuestra provincia. Es justo y necesario mencionar que el asfixiante "unitarismo económico" del gobierno nacional limita muchísimo las posibilidades del accionar propio mendocino. Pese a ello, el nuevo gobernador en vínculo con los actores económicos locales( empresas y trabajadores), sin prejuicios ni temores (abordaje de la minería sustentable), con firmeza, inteligencia y sin demora debe proveer aquellas políticas e instrumentos que faciliten que los empresarios, profesionales e inversionistas privados asuman los riesgos que naturalmente les corresponde, recuperen su espíritu emprendedor y den impulso a las diversas actividades productivas.
Es necesario también acertar y ahondar en la inserción correcta de la actividad económica provincial en el mundo regional y global que ha impuesto sus reglas, independientemente de la valoración que hagamos sobre esta realidad y sus consecuencias.
En forma paralela debemos aprovechar las oportunidades de la economía global y discutir las exclusiones y desigualdades que la globalización ha provocado, para minimizar sus consecuencias negativas.
Con consenso, inversión productiva y logrando “clima de negocios” y demandando compromiso concreto de los emprendedores privados, que arriesguen y apuesten a la provincia, se debe comenzar a revertir la sostenida crisis en la actividad económica productiva de nuestra provincia.
La lista de ítems y tareas que inexorablemente debe abordar el próximo gobierno es más extensa. La educación moderna, inclusiva, con tecnología y evaluación de docentes y alumnos, la salud pública que prevenga y cure, la asistencia social, son también de suma importancia y de tratamiento indubitable.
Lo que si queremos resaltar es que no hay ya mucho espacio para el próximo gobierno si no encara con firme decisión y con los mejores instrumentos y las políticas que consideren adecuadas, actividades múltiples y simultáneas sobre las cuestiones que hemos señalado.
La realidad concreta no permite dilaciones ni omisiones, cualquiera sea la excusa que se intente.
Obviamente lo aquí expuesto no es verdad revelada, ni guía obligatoria de acción. Es nuestro pensamiento que puede ser criticado, mejorado, compartido o desechado. Para nosotros es si, una base de pensamiento, debate y acción concretos.
De lo que si estamos convencidos y seguros es que el próximo gobierno debe encarar con presteza y convicción varios temas, algunos aquí expuestos, para sacar a Mendoza del tobogán de decadencia en que se encuentra.