El pacto de la transición entre Francisco Pérez y Alfredo Cornejo tuvo patas cortas. Los gobernadores de turno y electo acordaron que la provincia necesitaba 5.800 millones de pesos para ordenar las cuentas públicas; sin embargo, la Nación autorizó mucho menos de lo esperado y, ahora, será el gobierno sucesor el que deberá hacerse cargo de la "papa caliente".
Ayer, luego de que el viceministro de Economía de la Nación, Emanuel Álvarez Agis, sostuviera que Mendoza no necesitaba esa cantidad de dinero, el ministro de Hacienda de la provincia, Juan Antonio Gantus, aflojó y, en conversación con MDZ, aseveró que con 3.600 millones de pesos la provincia podía cerrar perfectamente el ejercicio 2015.
Sin embargo, un par de horas después, con más expectativas que certezas, Pérez recibiría una "magra" autorización de financiamiento: es que la presidenta Cristina Fernández y el ministro de Economía Axel Kicillof le confirmaron que sólo le refinanciarían 2.300 millones de pesos de la deuda que mantiene la provincia con su agente financiero, el Banco Nación, y que vence en diciembre próximo.
En este escenario, el radicalismo salió al cruce del mandatario indicando que, con ese dinero, sólo podrá "bajar la llama y no apagar el incendio" financiero en el que se encuentra Mendoza, como dijo el diputado provincial Néstor Parés o como, ayer mismo, había indicado Cornejo: "La provincia va a explotar".
Haciendo caso omiso a estas declaraciones, Pérez salió a defender a capa y a espada la autorización parcial de financiamiento que consiguió.
Primero, puso énfasis en que, gracias a que el radicalismo votó en contra del Presupuesto provincial durante dos años consecutivos y evitó autorizar este año un endeudamiento de 1500 millones de pesos, la provincia entró en déficit con el Banco Nación. Desde allí, celebró que (al menos) la Nación le haya permitido refinanciar la deuda de 2.300 millones de pesos con el agente financiero de la provincia.
"Esto es una primera etapa. Ahora, habrá que seguir trabajando en las otras etapas de la Ley de Financiamiento. Y si no lo hace este Gobierno lo hará el Gobierno sucesor", dijo tirando, en cierto modo, el fardo a Cornejo.
Con el "oxígeno" obtenido, desde el Gobierno provincial garantizaron ayer el pago de salarios a trabajadores estatales hasta el final de la gestión, ya que podrán aprovechar íntegramente los 2.300 millones en tanto, al no haberse obtenido mediante un préstamo, no están obligados a reservar el 60% a la gestión de Cornejo. Hoy, Pérez agregó que "con la recaudación provincial y nacional y como siempre se ha hecho" también solventarán estos gastos.
Por último, y a grandes rasgos, enumeró las condiciones bajo las que se refinanció la deuda con el Banco Nación: a cuatro años, en pagos trimestrales y en tasas Badlar más 500 puntos básicos.
La "papa caliente"... ¿arderá en más de un mendocino?
La situación es complicada aunque el mandatario provincial no pueda reconocerlo. Es que, claro está, ni la Presidenta ni el Ministro de Economía de la Nación le dieron el "okey" para los 3.500 millones de pesos previstos en la recién sancionada Ley de Financiamiento Público de la provincia (para emitir un bono, por ejemplo, es necesario el aval de la cartera de Kicillof).
Y aunque Pérez sostenga que, a partir de ahora, se abre una negociación por etapas, hay obligaciones que saldar, especialmente con los proveedores del Estado (deuda que se estima en los 1.500 millones de pesos).
De todos modos, ayer, a través de un comunicado, el Ejecutivo se mostró optimista. "Esto (la refinanciación de deuda) brindará el oxígeno que el Gobierno necesita para dejar las cuentas en orden de la Provincia, también se asegura el pago de sueldos y la normalización de la cadena de pagos a proveedores; así como dejar ordenada la transición con el gobernador electo".