El gobierno de Francisco Pérez está tocando su fin y uno de los problemas que le quita el sueño al mandatario es poder pagar los salarios en tiempo y forma. Sobre todo teniendo en cuenta que en los últimos dos meses se vio obligado a hacerlo de manera escalonada y con demoras de más de 10 días. Por este motivo, en su reaparición pública el mandatario les transmitió tranquilidad a los mendocinos de cara al futuro. "Este problema no va a aquejar a la próxima gestión", aseguró.
En este sentido, el jefe del Ejecutivo provincial responsabilizó directamente al antiguo presidente del Banco Nación, Juan Ignacio Forlón, y se mostró esperanzado que bajo el mando de Enrique Arceo. "Vimos una muy buena predisposición del presidente nuevo", sostuvo Pérez, que dijo que la semana que viene confirmarán si hay dinero para hacer frente para hacer frente al pago de la masa salarial de noviembre.
De esta manera, el mandatario dejó claro que hubo un cambio de actitud en el agente financiero de la provincia, que bajo el mando de Forlón le cerró varias puertas a los representantes del gobierno mendocino. "El Banco Nación cambió de forma sorpresiva e intespestiva las reglas del juego. Después se verán quién es el responsable", disparó el jefe del Ejecutivo.
Sin pelos en la lengua, afirmó que el mismo banco y durante el mismo Gobierno, giraba hasta 130 millones de pesos de asistencia financiera a Mendoza. Pero con la salida de Juan Carlos Fábrega, la situación fue otra.
"Esto es un cuello de botella y nos llama la atención que fue justo en épocas de elecciones", esgrimió Pérez. De todas maneras, advirtió que después del balotaje, tanto él como otros dirigentes partidarios podrán analizar la situación en profundidad.
"Hoy no tengo elementos a ciencia cierta para emitir un juicio de valor contundente en relación a cuáles fueron las causales de que la provincia se encuentre en la situación en la que se encuentra", advirtió, pero dejó entreabierta la puerta a la sospecha de que hubo intereses políticos de por medio. Toda una definición, si se tiene en cuenta que Forlón es un hombre de La Cámpora, mientras que Pérez jugó sus fichas a principio de año por el sciolismo.
"Yo no puedo emitir declaraciones que de alguna manera agraven o compliquen la situación de los agentes estatales y proveedores, que están por encima de cualquier interés político partidario", sostuvo Pérez acerca de esta interna que parece golpear la puerta.
Por último, aclaró que este problema coyuntural no afectará al próximo gobierno, porque Alfredo Cornejo tendrá una herramienta de crédito de mas de 8.000 millones de pesos. "Es una herramienta para salir al mercado y negociar con el Banco Nación", remarcó.
Además, adelantó que en las próximas horas firmará un decreto para llamar a licitación de la toma de crédito por 5.800 millones de pesos, acordados en la ley de la transición. Si bien aún el Ministerio de Economía no lo ha aprobado, Pérez comenzará el proceso formal con el objetivo de ganar tiempo.