En el Ministerio de Hacienda se trabaja a contra turno en la confección del decreto que establece las condiciones de pago a los proveedores del Estado que reclaman deudas correspondientes a la gestión de Francisco Pérez. Según el informe realizado por la Auditoría General de la Nación (AGN) el rojo de la provincia es de 16.000 millones de pesos, por lo que para poder sacar el barco a flote, el ministro Martín Kerchner ha diagramado un plan de pagos complejo que implica la colocación de letras, bonos internacionales y la ayuda incondicional del Banco Nación.
El primer paso sobre el que se han abocado los esfuerzos del equipo de Hacienda, es en la consolidación de la deuda total con proveedores. A través de este proceso, que está contemplado en la ley de emergencia fiscal consensuada durante el periodo de transición, se determinará el monto total que la provincia le adeuda a estas empresas y prestadores, ya que gran parte de ese pasivo no estaba registrado formalmente en los libros contables (deuda pinche).
Este trabajo ya ha concluido y el ministro confirmó que en los próximos días se publicará un decreto en el que quedarán establecidos con claridad los procedimientos de pago.
"Lo que se va a hacer es verificar que esa deuda haya respetado los procedimientos normales, cumpliendo con la entrega de los bienes de servicios. A partir de esa consolidación de la deuda, acordaremos con los proveedores una forma de pago", expresó el ministro que maneja el timón en la tormenta. Es que al mismo tiempo que negocia con empresarios y efectores privados, Kerchner debe encargarse de mantener en movimiento los engranajes que hacen que la provincia siga funcionando día a día.
Sin embargo, en esta carrera el tiempo es vital, ya que muchos de los prestadores que se encuentran asfixiados por meses (e incluso más de un año) de atrasos en los pagos, brindan servicios claves para la provincia. Con el objetivo de darles oxígeno y liquidez a estas empresas, se diseñó un plan de financiamiento al que Kerchner definió como "bastante completo".
"Hemos hecho la licitación para contratar un banco para la colocación de letras, que no va a ser por grandes importes, y estamos trabajando en un bono internacional para salir a buscar un fondo limpio con el que Mendoza pueda afrontar la gran amortiguación de la deuda que tiene este año", explicó el funcionario.
"Vamos a tener que pagar 4.600 millones de pesos. En intereses de la deuda, que son más de 1.900 millones, se gasta más que en gasas, combustible, papeles de oficina y cualquier otro insumo", agregó.
De esta manera, la estrategia financiera confeccionada en el segundo piso de Casa de Gobierno articula el financiamiento privado con el financiamiento exterior y suma la ayuda del Banco Nación, que en diciembre fue clave a la hora de pagar el aguinaldo de los estatales. "Esperemos que nos siga acompañando", señaló el ministro de Hacienda, quien confesó que por el momento sólo se dedican a "evitar que entre más agua al barco, para que pueda empezar a moverse".
Por su parte, el gobernador Alfredo Cornejo sigue de cerca estas tareas y advierte que ante una deuda de estas características, es imposible encontrar "toda la plata en el mismo lugar". "Nadie te da 11.000 millones de pesos de una sola vez", aseguró.
"Estamos estudiando pedir endeudamiento a nivel internacional, pero también con bancos locales, a través de letras y distintos instrumentos", sostuvo el mandatario.