Luego de perder el juicio con los holdouts, el gobierno nacional reclamó, a través de Jorge Capitanich, que la Corte Suprema argentina se emitiera sobre el caso, y si bien no hizo referencia a ese pedido, por primera vez un juez del máximo tribunal nacional se refirió a la cuestión.
Se trata de Eugenio Raúl Zaffaroni, conocido como el magistrado más cercano al oficialismo, quien sugirió presentar una demanda civil contra los tenedores de bonos que compraron sus títulos sólo para llevar al país a los tribunales, según dijo él mismo en una entrevista aportada a Página/12.
También criticó en duros términos a Thomas Griesa y la Corte Suprema de los Estados Unidos e incluso sugirió modificar las leyes nacionales para demandar a los funcionarios que tomen medidas económicas en perjuicio de la Nación.
"Creo que lo primero que debemos hacer con miras al futuro es reformar la ley y declarar imprescriptible la administración fraudulenta en perjuicio de los intereses nacionales en toda negociación internacional que comprometa sustancialmente la economía nacional", sugirió.
Zaffaroni reconoció que puede ser criticado e incluso descalificado por esa opinión, pero recordó que "el mundo penal internacional viene pensando estas cosas desde hace algún tiempo".
"El camino a seguir será análogo al que siguieron los delitos contra la humanidad cometidos por los políticos abusando del poder de los estados. Se trata de hechos políticos abusando del poder económico y también pueden causar muchos millones de muertos", advirtió.
Al ser consultado acerca de qué pasos debería seguir la Argentina en su litigio con los holdouts, Zaffaroni sugirió: "Si me apura, le diría que (la mera intuición jurídica) me indica que habría que explorar la posibilidad de demandar a los fondos buitre. En principio, parece claro y hay pruebas de que no son adquirentes originarios de bonos, sino que los compraron para interferir o desbaratar negociaciones como medio extorsivo. Esto no será delito, pero en sede civil es una conducta dolosa. No hay buena fe en la compra, es una compra con propósito avieso, doloso, malintencionado, en síntesis, inmoral. Cualquier estudiante sabe que la buena fe es el presupuesto jurídico de toda transacción. El daño de esta conducta inmoral se produce en el país".