Para Randazzo las declaraciones de sindicalistas son "irresponsables"

El funcionario se molestó por declaraciones del gremio del Sarmiento. Ratificó el buen estado del tren que chocó en Once.

El ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, cuestionó a sindicalistas de la línea Sarmiento que, según consideró, realizaron declaraciones con "una enorme irresponsabilidad" y ratificó que el tren que chocó en Once tenía sus frenos reparados y en condiciones.

"Hay una enorme irresponsabilidad para decir cualquier cosa, sobre todos algunos trabajadores del Sarmiento", afirmó Randazzo, quien señaló que "pudo haber un accidente; hay accidentes todos los días".

En declaraciones a Radio del Plata, el funcionario insistió en que la formación que chocó contra otra en Castelar, provocando tres muertos y centenares de heridos estaba en condiciones de circular.

"Antes que salga cualquier formación se hace un alistamiento y esta formación no recibo aviso de fallo ninguno, está firmado", enfatizó.

También precisó que no se registró "ninguna comunicación entre el motorman y la central de control" durante todo el trayecto. Informó la Agencia Noticias Argentinas. 

Insistió en que desde el gobierno nacional se difundieron "datos objetivos" sobre lo ocurrido y reiteró que "la formación mantuvo una aceleración ascendente y en ningún momento desaceleró".

"Yo no estoy diciendo que el responsable es el motorman, sería una irresponsabilidad mía, lo que tratamos de trasladar son datos objetivos", puntualizó.

También señaló que "a más de 60 km, ni siquiera a esa velocidad hubiera podido parar en la estación de Castelar".

El ministro señaló que "la gente que viaja todos los días necesita estar tranquila" y anticipó que redoblará "la apuesta todos los días para hacer mejor el servicio".
"Hay un proceso de compra de 25 formaciones de 9 coches cada una que va a cambiar totalmente la prestación del servicio del Sarmiento", agregó.

Randazzo aseguró que "se trabaja todos los días muchas horas" para mejorar el servicio de trenes y consideró que no se puede pedir "que en un año cambiemos lo que no se hizo en 50".

"Hubiera sido más fácil haberme quedado haciendo los DNI y pasaportes", indicó.
El funcionario nacional sostuvo además que es "necesario un cambio cultural si queremos tener un servicio que el pasajero se merece".