En territorio gobernado por el radicalismo desde hace años, el kirchnerismo pisó fuerte a través de la teleconferencia con Casa Rosada para inaugurar obras de modernización del canal San Martín. Se trató de la primera actividad pública de Francisco Pérez en su vuelta a Mendoza tras la gira asiática y un día antes de reunirse con la presidenta en Buenos Aires para analizar el conflicto con Vale.
Las teleconferencias con Cristina suelen destacarse por el color político y la misma conducción de la mandataria. En este caso, la comunicación fue encabezada por el secretario de Agricultura, Norberto Yahuar, y el gobernador mendocino que fue adquiriendo mayor protagonismo durante la transmisión.
Pero los momentos previos se caracterizó por el armado del escenario que se vería en los televisores de todo el país.
Los primeros en copar los primeros lugares fueron militantes de La Cámpora, acompañados por un pequeño grupo de la Juventud Peronista del Este. Un Paco recién llegado, se fue encontrando a los abrazos con distintos dirigentes, como los referentes de la agrupación kirchnerista, Claudio Leiva y el diputado provincial Lucas Ilardo.
Por delante de ellos se ubicó la línea de ministros y funcionarios de segunda línea, junto a legisladores oriundos del Este provincial, entre ellos, el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Tanús.
Una de las dudas que surgió en la previa era sobre la misma obra que se inauguraba por mando a distancia. Resulta que algunos periodistas del Este provincial recordaban haber estado en un acto político un año y medio antes y se supuso que el canal estaba siendo inaugurado por segunda vez.
El sitio se ubica en la calle Chileno Herrera -continuidad de carril Costa Canal Montecaseros-, junto a la Bodega Orfila, y esto es lo que dijo uno de los funcionarios nacionales sobre la obra de modernización a lo largo de 22 kilómetros.
Desde el Gobierno salieron presurosos a aclarar que, en realidad, en ese mismo punto se había realizado el acto de asunción de José Luis Alvarez, titular del Departamento General de Irrigación. Y presente en esta nueva representación.
La obra, financiada por el Prosap a través de Irrigación, costó alrededor de 147 millones de pesos, para beneficiar a casi 3 mil usuarios de Junín y San Martín. Pero el total -incluye trabajos para Guaymallén y Maipú, Alvear y San Rafael- insumió un presupuesto de 530 millones para mejorar distintos cauces de agua en el mapa provincial.
Los momentos previos fueron tensos, con mucha expectativa y un silencio que se cortaba de a ratos por el soundtrack aportado por el kirchnerismo ortodoxo. Mientras Yahuar ya tenía apuntado lo que tenía que decir, Paco Pérez hacía señas a sus funcionarios, comentaba al oído del secretario de Agricultura y conversaba con Jorge Omar Giménez.
El intendente de San Martín no fue el único jefe comunal. También participó Mario Abed, dado que la puesta en escena se realizó en terreno de Junín, apenas a una cuadra del límite con San Martín. El único radical presente se retiró ni bien concluyó la transmisión. Abed quedó ubicado como figurante, aunque se trataba del territorio que gobierno hace años.
"Ojo Paco, ojo Paco", alertó el técnico a cargo de la comunicación con Cristina. La salida era inminente y hasta el gobernador daba consejos a los inexpertos, señalando que la transmisión venía con delay -un desfasaje entre sonido e imagen-. La gimnasia político-comunicacional que ha impuesto Cristina con esta modalidad y en la que Pérez parece sentirse a sus anchas.
Recién llegado -incluso la misma mandataria lo comentó-, Pérez rescató la importancia del canal en una zona a que consideró histórica, puesto que allí vivió el General San Martín en su retiro. El revisionismo histórico del gobernador se complementó con la mención a la película que producirá la directora Cristina Raschia sobre el Padre de la Patria.
Rubén Cepeda fue otro de los protagonistas de la transmisión. "Buenas tardes, compañera", saludó a la Presidenta. Llevaba una pechera amarilla, dado que es delegado del Sindicato de Contratistas de Viña.
Su paso al frente se justificó por la creación de la Bodega de los Contratistas, una línea de crédito rotatoria a tasa cero por cinco millones de pesos, destinada a los pequeños productores vitivinícolas.
La bodega, propiamente dicha, se encuentra en San Martín y está compuesta por 500 socios que integran la cooperativa Cotraavi Ltda y en su primer año se espera producir y comercializar más de 2 millones de litros de vino. Cepeda llevó también un nutrido grupo identificado con una bandera amarilla y hacia el final posaron con Yahuar y Pérez.
El otro protagonista fue el productor e inspector de cauces de San Martín, Rubén Guarise, ataviado con un sombrero al que la propia Cristina pidió no sacarse.
Declarado amigo del intendente Giménez, Guarise recordó que esta obra de modernización fue iniciada por el ex presidente Néstor Kirchner, un dato para la tribuna detrás de cámaras que cada tanto aparecía en pantalla y que aplaudió como corresponde la evocación.
Entonces la transmisión pasó a otra ciudad y la tensión inicial fue disminuyendo.
El acto sumó para el posicionamiento nacional de un Francisco Pérez al borde de la euforia y la afonía, sin muchas horas de descanso luego de la intensa gira por India y China donde buscó atraer inversores, firmó acuerdos de cooperación, brindó por el Malbec y mostró las bondades de Mendoza a los asiáticos.
De vuelta a una realidad local que lo apura a hallar definiciones para Vale. Precisamente, este jueves volverá a subirse a un avión para participar de la reunión bilateral entre Argentina y Brasil donde se tratará este conflicto internacional.