Dramaturgia kirchnerista para ensayar una defensa de la gestión pública y una de las medidas más significativas tomadas por el Gobierno nacional en los últimos años. A un año de la nacionalización de YPF, Cristina volvió a Mendoza para ponderar lo invertido en esta nueva etapa de la petrolera, mientras el PJ quiso encontrar alguna señal de bendición entre sus candidatos para el Congreso de la Nación.
La importancia que Cristina le otorga a Mendoza no es casual. Cuando la mandataria le recuerda a Francisco Pérez que ésta fue la décima oportunidad de visitar la provincia, en rigor está señalando que es la única provincia grande que todavía está subordinada a Casa Rosada. Y la situación de la refinería de Luján de Cuyo tampoco es menos. Debido al incendio ocurrido en la destilería de La Plata, las instalaciones de Luján de Cuyo se han constituido en la primera planta para refinar la mayor parte del petróleo con bandera nacional.
En este marco, la Presidenta recordó a los mendocinos la falta de inversión que se encontró cuando el Gobierno nacional puso a Miguel Galuccio al frente de YPF y lo que se invirtió en la nueva etapa. Incluso, puso un ejemplo muy vivencial:
"Los mendocinos deben recordar largas filas para cargar combustible", interpeló.
En videoconferencia con Neuquén -en este apartado, rebautizó el yacimiento de Vaca Muerta como "Vaca Viva"-, Salta y Florencio Varela, Cristina señaló que se invirtieron mil millones de pesos durante este 2013 en YPF. En lo que concierne a Mendoza, inauguró las obras de ampliación en Luján de Cuyo por 2.500 millones de pesos, pero apelando a "defender lo público".
Las bendiciones
Pero no todo era inversión pública. Las expectativas estaban puestas en la posibilidad breve de que los candidatos del PJ que están pulseando para llegar al Congreso obtuvieran el auspicio de la Rosada. Estaban los dos principales, Alejandro Cazabán y Omar Félix, en la primera línea. Y un tercero en discordia, Germán Ejarque. Hubo fotos, sí, pero no son señales definitivas.
Para eso se queda el ministro Julio De Vido. Mañana a partir de las 11.30, De Vido inaugurará junto a Paco Pérez una planta de gas en Jocolí, Lavalle. Pero además, pondrá en ejecución ese mecanismo de disciplinamiento de intendentes que implica el programa "Más municipio, mejor país, más patria".
La figura del ministro de Planificación Federal aglutinará a los jefes comunales del peronismo y aquellos que son cercanos al oficialismo. La financiación directa que les llegará a los caciques en tiempos electorales será providencial, puesto que se ponen en juego unos 200 millones de pesos en fondos para obra pública municipal.
Los referentes que operan en la construcción de consenso -y por ende, de los candidatos- confiaron que no hubo tiempo para hablar sobre candidaturas. "Hoy fue un día de festejo", sostuvo el vicegobernador Carlos Ciurca, señalando que no se habló del armado político para el Congreso.
"Iremos a charlar con Julio, porque además de ser el encargado de la obra pública, es un ministro político, una voz autorizada", sostuvo Alejandro Abraham.
La presencia de De Vido servirá para evidenciar hasta dónde puede presionar la Corriente Peronista con su esquema de preservar candidatos elegidos en la provincia o, por lo menos, a partir del consenso que puedan llegar la CP e Integración Azul.
"Hemos planteado una mirada federalista. Mendoza tiene la posibilidad de proponer los mejores hombres con una lista que se confeccione en Mendoza y proponerla a la Nación", indicó Ciurca.
"Lo que nos ha manifestado el gobernador, es que la Presidenta va a ser respetuosa de las listas que se elijan en cada provincia. Eso sí, manifestó su desacuerdo con las candidaturas testimoniales", recalcó Abraham, en contra de lo señalado por otros dirigentes del kirchnerismo que recordaban que la última decisión -y la que vale- es la de Cristina.
Una dramaturgia K
La puesta en escena de los actos incluye tres dimensiones: el acto propiamente dicho; la televisación y -última incorporación- la simultaneidad con las redes sociales, especialmente, la de microblogging.
El acto impulsó la participación del kirchnerismo más puro, como el despliegue de La Cámpora, Kolina, el MUP y la Tupac Amaru. Esta movilización no estuvo exenta de roces. Así, hubo una gresca en el sector por donde podían acceder los militantes.
Una primera versión indicó que la pelea había sido entre militantes de La Cámpora y la Tupac Amaru. Una segunda, que la Tupac Amaru había resistido a los golpes los embates de los muchachos petroleros de Dante González. Y una tercera, que el enfrentamiento había sido con hinchas de la barra de Huracán Las Heras que venían con el PJ de ese departamento. En síntesis: la agrupación que dirige la jujeña Milagros Salas optó por salir del predio y no participar del acto.
La televisación, que incluye la transmisión por videoconferencia, muestra la construcción visual del kirchnerismo, con primeros planos sobre los militantes abalanzados sobre las vallas de seguridad. Las inflexiones en la voz en determinados pasajes del discurso y la transición que incluye menciones entre la situación estructural del país hasta apelaciones de lo íntimo y emocional. Y no por eso menos político.
Una presidenta que en estas movilizaciones ha decidido mostrarse una dimensión más humana ante instancias que son decisivas para el futuro político del kirchnerismo. Y que se permite gaffes, como aquel que incluyó al intendente de Maipú, Alejandro Bermejo, cuando al no recordar su nombre lo confundía con el de la localidad. Al punto de instaurar una geografía nueva, "Río Bermejo".