“El aspecto distintivo de los fondos buitres es demandar en tribunales amigables a sus intereses, como el de Ghana o el de Griesa, para conseguir ganancias extraordinarias”.
Alfredo Zaiat
Momento de definiciones. Tensión. Posiciones encontradas. Esa debe ser la atmósfera en los pasillos de la Casa Rosada. Es que mañana el estudio jurídico que atiende a la Argentina, desde EEUU, debe presentar sus argumentos ante la Justicia norteamericana sobre porqué anular el fallo del juez Thomas Griesa.
La sentencia del magistrado postula que la Argentina debe pagar a los fondos buitres el 100 por ciento de sus bonos e intereses acumulados. El Gobierno, tal como lo han expresado, en distintas oportunidades, el ministro de Economía Hernán Lorenzino o la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, busca bloquear esta resolución.
La línea de argumentos recorre dos caminos por un lado explicitar los “riesgos sistémicos” que tendría la aplicación del fallo de Griesa y, por otro lado, cuestionar las interpretaciones forzadas que se ha hecho de la cláusula pari passu, “con igualdad de condiciones” –expresión latina-.
De acuerdo con un extenso artículo publicado en Página /12 los argumentos que presentará la Argentina mañana son los siguientes:
Se pone en riesgo la reestructuración de la deuda nacional a nivel mundial. Su implementación pone en riesgo futuros procesos de reestructuración de deuda soberana a nivel global y puede tener severas consecuencias sobre el funcionamiento de la plaza financiera de Nueva York.
Desde esta perspectiva, según el medio citado, de aplicarse la sentencia de Griesa “ningún país podrá realizar un proceso de reestructuración exitoso como el argentino con una quita significativa, reducción de los intereses y extensión de los plazos que le permita volver a crecer y generar empleo, ya que ninguno de los dueños de los bonos en default ingresaría al canje a la espera de una sentencia judicial que le permita cobrar la totalidad de sus acreencias”.
Se cuestionará el modo de pago impuesto. Se cuestionará el mecanismo de pago dispuesto por el magistrado neoyorquino e incorporará las posiciones de las distintas instituciones financieras estadounidenses que, defendiendo sus propios intereses, respaldan la posición argentina.
Aquí se señala a entidades tales como el Banco de Nueva York –agente de pago de la deuda, la Reserva Federal, las casas de clearing y fondos de inversión que participaron de los canjes de deuda de 2005 y 2010.
La sentencia de Griesa puede causar un efecto dominó en el sistema financiero global. Otro argumento de peso que será reintroducido mañana advierte que las decisiones de Griesa no sólo afectan la soberanía argentina. También “desafían y agreden a todo el sistema financiero, las leyes de los Estados Unidos y a las decisiones de las instancias superiores”, según señala Página / 12.
Violación del pari passu. El oficialismo señala también que Griesa viola el mismo pari passu, ya que los fondos buitres son colocados en una situación de preferencia sobre el resto. Los buitres sostienen que el Estado argentino posee los fondos para abonar a los tenedores de los nuevos bonos, y entonces debería utilizar esos recursos para pagarles también a ellos.
“El fallo es tan disparatado que hasta economistas de la oposición vinculados con el mundo financiero lo cuestionaron. Atropella el criterio pari passu, que dispone las mismas condiciones a todos los acreedores. Al precisar que Argentina le tiene que pagar a los buitres el ciento por ciento del capital más los intereses devengado de los bonos en default coloca en situación desventajosa a quienes participaron del canje”, aseguró el economista Alfredo Zaiat en su columna de este domingo en el mencionado diario.
En otro orden de cosas, según indicó Página /12, Lorenzino ha descartado que el recurso de apelación contemple alguna oferta para pagar a los buitres como han sugerido sectores disidentes al Gobierno.
Finalmente, el artículo deja en claro que la postura del Gobierno sigue siendo la de cumplimentar todas las obligaciones pendientes con sus acreedores y respetar la ley que le impide pagar a los fondos buitres.
Leé aquí la postura del economista Alfredo Zaiat.