Hace muchos años que nos vencieron
torcieron la sangre y el rumbo de las acequias
escribieron la historia en sus libros
para justificar su deshonra.
Pero nosotros hemos hablado con la piedra
y cantado con las criaturas de las sombras,
dibujamos en el aire un refugio cierto,
amansamos el agua para levantar la arena
en pájaros de maíz,
los abuelos nos sembraron
el recuerdo de los primeros días.
También hemos sangrado sobre la piel de médanos
un sueño de algarrobo que nos reuniera a todos
pero su fruto se añejó amargo en las gargantas,
anduvimos callados por extrañas ciudades
con un exilio cordillerano sobre las espaldas.
Nuestro nombre fue el grito unánime del alimento,
fruto de la tierra que heredamos para compartir.
No nos darán uno nuevo.
Golpeada piel,
masacrado espacio,
callada voz.
Si hemos de desaparecer
de la memoria de otros hombres
entonces con nuestro silencio irá
hasta la última sílaba que nos nombra.
En esta hora necesitamos corazones nuevos.
Desde la huella indeleble
regresan los pasos heridos del barro,
volvemos en cuerpos sucesivos,
en voces nuevas
que sienten crecer las alas
del antiguo rostro de América.
Cuestiones con huarpes
Rubén Darío Romani escribe el siguiente poema en referencia a los huarpes, en su blog, Imaginario.org.ar, en el Día del Aborigen.Un homenaje.