Un nuevo escándalo se está cocinando a fuego lento en los territorios del lejano Este. Otra vez Santa Rosa está en el ojo de la tormenta. Es el castigado distrito de la nueva reina nacional de la Vendimia cuya elección ya trajo una andanada de sospechas de acomodos y sus consecuentes críticas.
En este caso vuelve a escena el intendente justicialista Sergio Salgado, envuelto ahora en un caso llamativo con tintes judiciales, que involucra también a otra soberana vendimial de aquel departamento.
El episodio que tiene preocupado al jefe territorial, el más jaquista de todos los intendentes, es un altercado que tuvo con Julio Ojeda, un señor que vive en Las Heras, y que asegura ser todavía el esposo de Bárbara Dorcemaine, ex Reina de la Vendimia de Santa Rosa en 1999.
El suceso ocurrió en Las Heras, en la calle Olascoaga a la altura del Barrio Colombia, alrededor de las 17 del sábado 6 de este mes, horas antes del Acto Central de la Vendimia que se realizó en el Teatro Griego Frank Romero Day. La consecuencia inmediata del encontronazo fue una denuncia de Ojeda contra Salgado por agresiones y amenazas de muerte en la Unidad Fiscal 6 que funciona en la Seccional 33. En realidad, la demanda fue radicada al día siguiente, y siempre de acuerdo al relato de Ojeda, las lesiones que le produjo Salgado fueron constatadas por el personal policial.
Todo esto generó una contraofensiva judicial de parte del mismo jefe comunal contra el denunciante y contra los medios de comunicación –en particular los diarios impresos- que difundieron la novedad policial y judicial en la que él se vio involucrado. “Son querellas civil y penal contra este hombre (por Ojeda) y contra el diario Los Andes y el diario Uno que sacaron la denuncia y si ahora la sacan ustedes (por MDZ) también será contra ustedes”, advirtió Salgado, furibundo, al ser consultado por este medio, que se interesó en la trastienda de esta historia extraña.
¿Por qué reacciona de este modo Salgado? El intendente asegura que la denuncia de Ojeda es una mentira y que está alentada por algunos concejales opositores que, según él, visitan a Ojeda a su casa del Barrio Estación Espejo de Las Heras.
Por su parte Ojeda señala que Salgado (en la foto superior, al volante frente a la casa del denunciante) desde hace cuatro meses ha llevado a su esposa hasta su casa de calle México en la barriada lasherina todos los sábados a la tarde, para que la mujer vea a los dos hijos de la pareja. De hecho, utilizó para estos menesteras familiares un auto Fiat Siena (interno 046 dominio DLF 244) de la Municipalidad de Santa Rosa.
El denunciante de Salgado dice estar separado de Dorcemaine desde septiembre del año pasado, y los dos niños están a su cargo desde noviembre por consentimiento de la madre. Ojeda asegura que en la Municipalidad todos saben que Salgado y Dorcemaine “están saliendo y ya conviven en la casa del intendente”.
En ese contexto, dice Ojeda se produjeron las agresiones y las amenazas de Salgado el primer sábado de marzo.
Durante la consulta de este diario digital el intendente negó todo. Desmintió que conocía a su denunciante y que estaba en pareja con la ex reina santarrosina (en la foto de abajo, en el auto municipal), que dicho sea de paso trabaja en el municipio desde hace cinco meses como recepcionista por mandato del mismo Salgado.
De todos modos mientras transcurría la conversación Salgado fue admitiendo algunos puntos y relativizando otros de este entuerto. Al final el intendente aceptó conocer a Ojeda y puntualizó que este hombre y Dorcemaine “están separados”. Identifica a la ex reina como una “amiga, nos conocemos desde chicos” y aclara que él está divorciado desde hace tiempo.
La pelea
Según Ojeda el intendente se ha presentado en su domicilio de Las Heras para llevar a Dorcemaine, y por las actitudes "agresivas" del jefe comunal, comenzó a registrar con la cámara de su celular estas incursiones en la esquina de México y Lumiere de Las Heras. Pero la última vez se desmadró todo. De acuerdo al relato, Salgado se “sacó” cuando vio que Ojeda lo fotografiaba. Entonces lo atacó verbalmente y físicamente. “Me dijo que me iba a mandar a matar y me golpeó”, dijo el denunciante a MDZ.
En cambio Salgado adujo sobre el cruce que fue Ojeda quien con su vehículo -una Estanciera- lo interceptó y lo insultó por lo que él respondió del mismo modo. “Me cruzó la ‘chata’ y me gritó: ‘¡Narigón puto!’ y yo le respondí: ‘¡Puto!’ ¿vos qué hubieras hecho? Está loco el tipo, por eso lo he querellado”, relató el intendente.
Salgado justificó su incursión en Las Heras porque había ido a la casa de su abuela en El Algarrobal y llevaba a Bárbara de paso a ver a sus hijos. “Lo hago como con cualquier vecino de Santa Rosa que lo necesita”, dijo el solícito intendente.
Luego de la pelea, Ojeda asegura que su esposa continuó yendo a su casa para visitar a sus hijos "pero ya no la llevó Salgado sino que la llevó un empleado municipal que la esperó en la esquina de San Martín e Independencia". Ojeda muestra esta foto (tomada con su celular) del auto oficial conducido por el supuesto chofer municipal.
La verdad es que todo está en el expediente P-18455/10. Y Ojeda ha azuzado el fuego con una sospecha sobre la aparente demora de la investigación. El acusador ve la mano oculta política en esto, a favor de Salgado. Según su comentario todavía no le han tomado declaración a Gustavo Ortiz, uno de los testigos que él presentó para sostener su acusación.
“Hay algo raro porque nadie le quiere tomar la declaración en la Unidad fiscal donde puse la denuncia y parece que quieren desanimarlo para que no declare y le han dicho que la causa está en otra depedencia”, sembró la duda Ojeda.
Un territorio político áspero
Como se ve el mismo Salgado tiñó al caso como un nuevo capítulo de la pelea política de su departamento. Se sabe que el intendente está identificado como el único intendente jaquista por obra y gracia del ministro de Gobierno, Mario Adaro.
Salgado fue destituido el 30 de octubre de 2008 por el Concejo Deliberante que lo acusó de “desorden de conducta, indignidad y desacato contra el cuerpo deliberativo”, por la protesta de empleados del 1 de octubre de ese mismo año. Fue un día de fragor donde Salgado intentó ingresar a la casa municipal a la fuerza (a la izquierda).
El proceso de enjuiciamiento político estuvo viciado de irregularidades constitucionales y fue cuestionado por el mismo Salgado pero empujado a la Suprema Corte por Adaro. La presentación prosperó y tuvo una resolución llamativamente rápida de parte del Alto Tribunal. Con Adaro como garante político, Salgado regresó el 26 de febrero del año pasado. El joven funcionario estuvo cuatro meses fuera de la comuna.
De este modo, sus críticos dijeron que Salgado prácticamente se transformó en un delegado del gobierno provincial en Santa Rosa. Algunos cambios introducidos por Adaro dieron esa impresión. La designación de Alberto Rosas como secretario de Gobierno, un antiguo lafallista de La Paz a instancias de Adaro es un ejemplo de esas sospechas.
Días antes de que reasumiera Salgado se puso en duda si habría festejos vendimiales por el desfinanciamiento comunal. Pero sí hubo fiesta. Fue el 20 de febrero de 2009, seis días antes del retorno del intendente. Fue una celebración austera.
Al año siguiente todo cambió y la fiesta departamental fue pródiga en inversión y se notó el apoyo provincial con mucha cartelería del Casino oficial. En esa fiesta fue seleccionada María Flor Destéfanis a la sazón la soberana nacional (arriba).
Por lo que se observa la vida política y pública del intendente santarrosino parece estar marcado por las reinas vendimiales. Para bien o para mal. Y fue, también, el intendente justicialista que sufrió la derrota menos dolorosa en los comicios del 28 de junio pasado, lo que le reportó subir sus acciones en el Gobierno Provincial.
Ahora el Concejo decidió investigar la denuncia por amenazas y lesiones, radicada en Las Heras contra él. “Tenemos la obligación de averiguar qué es lo que pasó y, entre otras cosas, vamos a hacer un pedido de informe a la fiscalía que interviene en el caso y habría que saber por qué el intendente conducía un auto oficial de la comuna en Las Heras”, explicó Walter Fredes (UCR) presidente del Concejo santarrosino, según publicó Los Andes el miércoles 10.
Ahora se sabe que hoy sesionará una comisión especial para averiguar el caso y encontrar un dictamen. El organismo legislativo es presidido por el concejal demócrata Gustavo Muñoz y el secretario es el justicialista Ricardo Cobo.
Parece un "déjà vu" para Salgado, así comenzó aquel proceso de destitución que explotó hace 17 meses.