El gobernador Celso Jaque y su Secretario General de la Gobernación, Alejandro Cazabán, montaron hoy un extraño escenario para demostrar que, en realidad, el mandatario no pasó el tiempo “rosqueando” en Buenos Aires y haciendo de claque calificada de la Señora Presidenta, sino que ocupó sus horas en asuntos importantes para los mendocinos. Para ello, se armó una suerte de “conferencia de prensa” un poco rara, en la que se impidió el ingreso de MDZ con variadas excusas. Y Jaque atendió otros medios -no a todos- , ante los que hizo una larga exposición a “agenda cerrada”, evitando responder preguntas sobre temas distintos a los prefijados. Es decir, una vez más, un acto de discriminación, lo que no nos impidió llegar a la noticia.
Las excusas mentirosas esgrimidas para impedir el contacto de la periodista Soledad Blat –sí, la misma que fue maltratada por el Coordinador de Prensa Pablo Catania días atrás, porque a su criterio MDZ chorrea mierda- mueven a varias reflexiones sobre la efectividad y el profesionalismo de la comunicación oficial. Repasando: 50 millones de pesos invertidos en 2008 y otros 70 o más a gastar en 2009 para que la gente lo quiera al gobernador, y reemplazo de funcionarios; para cosechar a cambio una rechifla monumental en la Vendimia, el acto más importante de los mendocinos. A la vez, los encuestadores le adjudican a Jaque entre un 7 % y un 25 % de imagen positiva, con toda la furia. Y por último… Por favor, pregunten qué intendente peronista -con poder territorial- tiene guardado para el mandatario mendocino un rol preponderante en la campaña electoral que empieza en estos días.
Hagamos un ejercicio. Supongamos que –como aseguran los funcionarios- Jaque se ocupa efectivamente de la inseguridad y logra atrapar a casi todos los delincuentes, que asiste a la producción castigada, que reduce la pobreza y la marginación, que los casos de irregularidades y corrupción son mentiras (si son de MDZ, tanto mejor), que los hospitales públicos y las escuelas son un ejemplo de buen funcionamiento, servicio, y prestaciones académicas de excelencia, que a los maestros les alcanza para llegar a fin de mes, que de repente se han vuelto democráticos, y que el transporte público de pasajeros nos enorgullece; entonces –como dice hoy mismo en este diario- la ministra Silvia Ruggeri tiene razón: Lo que falla es la comunicación. Y en grande.
Marginar a un medio en una conferencia –en este caso MDZ, porque no resulta del agrado oficial- no mejora la imagen de Jaque, no nos impide acceder a la información, no evita que nuestros lectores se enteren de lo que pasa, y no hace que de repente Celso Jaque tenga la popularidad de Obama cuando ganó las elecciones. Lo único que genera es que los funcionarios aparezcan torpes, autoritarios, y serviles.
Francamente, unos verdaderos paparulos.
Paparulos
Los problemas de comunicación del gobierno son evidentes. Jaque sigue perdiendo imagen, y encima se margina y maltrata a la prensa ¡en época electoral! Muchachos: ¿Qué manual leyeron?