Paritaria estatal: ¿qué, mi plata no vale?

El empleo estatal es financiado por nuestros impuestos. Debería negociarse con mayor capacidad y responsabilidad. Nuestra opinión.

Desde hace años, las paritarias en el Estado representan para el conjunto de la sociedad mendocina un problema general. Su “manejo” produce que se agraven situaciones estructurales de por sí graves, en lugar de conseguir mejores condiciones laborales y de remuneración justa y redunden, además, en un servicio público útil para toda la sociedad.

Algunas consideraciones que apuntan a que se mejore el nivel de negociación, son puestas por MDZ a consideración de sus lectores para su evaluación crítica:

- Debe realizarse una negociación paritaria en tiempo y forma, en absoluta libertad, amplias y con responsabilidad social por las partes.

- En tiempo. Marzo debe ser el límite máximo para ser aplicado el resultado de la nueva paritaria. Está todo el fin de año y el inicio del nuevo para discutir, concertar y definir.

- En libertad. Sin ningún condicionamiento que limite o tense la negociación para ninguna de las partes.

- Amplia. Debe superar la pelea Nación/Provincia y que se enfoque en cuestiones fundamentales, tales como:

Capacitación voluntaria

Capacitación obligatoria

Mejora salarial de acuerdo a la calidad del servicio, por productividad

Ascensos por mérito y no solo por el paso del tiempo

Aplicación plena de la Ley de Concursos

- Los negociadores. Deben ser acompañados los negociadores políticos por profesionales muy capacitados y con amplios conocimientos de macroeconomía, finanzas y datos de economía coyunturales y proyecciones. La negociación política del año pasado, de apuro, fue dañina para la economía y las finanzas provinciales. Los negociadores de este año no parecen reunir las cualidades señaladas como indispensables. También deben poner límites justos y racionales al engrose, en todos los organismos de numerosos agentes a la planta permanente.

- Negociadores sindicales. Se los necesita con toda su capacidad y también asesorados por profesionales capacitados. Deben bregar con toda su fortaleza por la vigencia y cumplimiento de todos los derechos que consideren justos y necesarios. Pero con una firmeza que no implique agresiones inconducentes, ni violencia emocional. De esa manera, van a legitimar todos sus pedidos ante la comunidad entera que los observa.

- Responsabilidad. Ambas partes deben llegar al mejor acuerdo que no impacte negativamente en el cuerpo social entero. La enorme cantidad de agentes estatales iguala a aquellos que prestan correctamente su servicio con los punteros, familiares y clientes de la baja política, creando una situación injusta con los primeros e impactando económica y financieramente de forma negativa sobre el conjunto de la población.

- Política. Los partidos políticos opositores deben bregar por una política justa, equilibrada y eficiente y expresarse por todos los medios e instituciones disponibles en torno a la negociación paritaria. En numerosas oportunidades no lo han hecho, porque han sido beneficiarios directos o bien, permisivos con las prácticas negociadoras laxas y clientelares. Es responsabilidad directa del Gobierno, pero general de todas las fuerzas políticas.

La realidad nos encuentra con un Estado superpoblado y con la contradicción de que faltan empleados capacitados en áreas sensibles, como Salud y Seguridad.

Mendoza necesita un Estado útil y una parte importante de ese Estado lo constituye una planta de servidores equilibrada, capacitada y eficiente.

Es tarea primordial del Gobierno, en primera instancia, la política en general de una comunidad que valore a los dirigentes que actúen en el mejor sentido.