Afinando la cacerola

Foto: Alf Ponce / MDZ
Foto: Alf Ponce / MDZ

Me encuentro con mi gran amigo Pepe Mecagoentodo, una especie de opositor profesional que, mientras los optimistas ven el vaso medio lleno y los pesimistas lo ven medio vacío, él directamente ni lo registra. Lo hallo junto a un grupo de sus discípulos más dilectos en plenos preparativos para el “Gran 8N Gran”, fecha crucial para la argentinidad toda y al palo (según ellos, no sé...)

YO: ¿Qué hacés, Pepe?

PEPE: ¡Hola! ¡Bienvenido! Ya sabía que ibas a caer con el caballo cansado de tanta prepotencia, arbitrariedad e injusticialismo...Pasá y elegí el cacharro latoso que prefieras de los que están en esa mesa. Los afinamos en RE mayor y ensayábamos la obertura de “Andate Yegua”, Opus 32 de Wollfang Amadeo-Duhalde. Pero no agarrés ninguno con teflón, que esos lo dejamos para las señoras copetudas que si no es con Essen o superior no quieren cacerolear.

YO: Bueno...en realidad pasaba de casualidad por acá. Solo quería ver en qué andabas y  que pensabas del “8N”, esas cosas...

PEPE: Veo que seguís siendo el tibio de siempre.

YO: ¡Y a mucha honra! Porque soy un tipo cabalmente democrático, y la democracia no es un asunto de Blanco-Negro; solamente hay grises: pueden ser más claritos o muy  oscuros, pero nada es bi-cromático, enterate. Además, a ciertos niveles no hay buenos o malos. Solamente hay malos, que se diferencian entre sí por el poder de fuego, o por la cantidad de muertos que tiene cada uno en el placard.

PEPE: ¡Minga! Acá hay una sola realidad; La chiflada nos está llevando a la ruina como país, como nación y como patria...

YO: ¿Eso no será una reBuznancia? Parece más o menos lo mismo...

PEPE: ¡Nada! Esa loca facho-marxista nos va a hundir para siempre, y debemos impedirlo.

YO: Dos cosas; si quiere hundirnos, deberá esmerarse mucho para perforar el piso del décimo sótano donde estábamos cuando ÉL y ELLA cazaron la manija. La otra: No me cierra lo de “facho-marxista”, tanto como no me va a cerrar el epíteto de “destituyentes” que los K les van a colgar a vos y a tus amigos...

PEPE: ¡Esos son una manga de mercenarios que cobran de lo que nos roban a todos con la inflación, con el impuesto al cheque, con la coparticipación provincial que se encanutan, con las deudas que no se pagan y el pan que no se vende, con los vueltos que se guardan y con las coimas en el Senado!

YO: Perdón...¿lo de las coimas en el Senado no había pasado con De La Rua, hace  una docena de años?

PEPE: ¡Da igual! Ahora hay coimas por todos lados, y seguro que en el Senado también! Pero no importa; que vaya sabiendo ESA que el 8N empieza la liberación nacional y popular!

YO: Jeee...por lo menos, tratá de crear tus propios slogans, no se los afanes justamente a ELLOS...

PEPE: Tenés razón; ¿Como podríamos decirlo? ¿Liberación de qué...? Dame una mano, vos que te das maña para escribir...

YO: No es fácil. En primer lugar, tenés que considerar que en Argentina tenemos una tendencia enfermiza y enfermante a apoderarnos de las palabras. Nunca faltan los partidos, movimientos, gobiernos, etc. que se apropian de algunas palabrejas y parece que nadie más que ellos pudieran usarlas. Ciertas palabras son mucho más que meros vocablos: representan cosas muy superiores a sus propios significados literales, y acá siempre las gastamos como banderas y objetos contundentes para arrojar.

PEPE: ¡Por eso! ¿Qué podríamos usar como consigna y lema motivador? Dale, copate, que cuando recuperemos lo que nos corresponde y nos están afanando serás bien recompensado...

YO: A ver; ¿Qué es lo que, según vos, nos están robando?

PEPE: La dignidad, la libertad, la igualdad y la fraternidad...

YO: ¿Ves lo que te digo? Esas últimas tres eran los estandartes de la Revolución Francesa. Atrasás casi tres siglos, papi... Pensemos: ¿Qué sentís que está mal en nuestra vida social, hoy y aquí?

PEPE: Hemmmm... no se pueden comprar dólares (Y se me va a caer la reserva para veranear en Punta del Este); La inflación nos come vivos (Y los quince plazos fijos que tengo no me rinden un carajo): Y...Ah, claro: la inseguridad ocasionada por estos delincuentes que entran por una puerta y salen por la otra gracias a los jueces garantistas que pone La Perra y nos mata a todos menos a los que tienen custodios enfierrados las venticuatro horas, como dicha cerda y todos sus esbirros. Sin olvidar los atentados a la libertad de expresión. Particularmente lo digo por “6,7,8” y en especial por la cara del panelista Cabito y los no-peinados de Barone. Eso solo ya es como para recagarlos a palos a todos por ser culpables del crimen de polución visual.

YO: En estos dos últimos puntos coincido plenamente. ¿Algo más?

PEPE: ¡Si! Los pelos de José Pablo Feinnman, las corbatas de Victor Hugo Morales, los videografs  del canal CN23, la voz de Boudou (dos vasos de whisky más y suena como Mostaza Merlo), el canal Paka Paka en su totalidad, la caripela gigante de Evita dominando la 9 de Julio, los anteojos de Alicia K, los gritos del Cuervo Larroque, el “Nestornauta” hasta en la sopa, la plata de mis impuestos que va a parar a los vagos que no quieren trabajar y a las que se embarazan para cobrarla, la presión fiscal a las empresas, el voto a los borregos de 16 años que no saben más que jugar a la Play y embarazar noviecitas que después van querer cobrar la asignación universal por hijo, los aprietes a las provincias y a los jueces independientes, Moreno en sí mismo, las patillas de Kicilloff, Pagina 12 y toda la runfla de diarios pagados con mi plata y la tuya porque en los quioscos no venden ni tres ejemplares, el despilfarro en Aerolíneas Argentinas, la Agencia de Colocaciones “La Campora” (Turco Asís dixit), la nariz de Florencia K y la panza de Máximo K, las pelotas que le dejan picando en el área todos los días al gordo Lanata, las despotricaciones de Hebe de Bonafini, Diana Conti y Carlos Kunkel in totum,  los de “Unidos y Organizados” o la enésima reencarnación de la idea neofacista del “Movimiento Nacional” con D'Elia a la cabeza, el “7D” presentado como si fuera el día del juicio final...

YO: Bueno, bueno...suficiente. Hay que pasar todo eso por un cedazo grande como un transatlántico y buscar un mínimo común denominador para todos (y todas) de modo que englobe a la mayor cantidad de personas posibles, porque pensá que de la apabullante cantidad de cosas y gente que nombraste habrá quienes crean que a ellos no les molesta tal o cual asunto, o que algunos de los nombrados les caen simpáticos y otros indiferentes, o bien que hay cosas que ni les van ni les viene y aún los favorecen...

PEPE: ¡Patrañas! ¡Todo está pésimo, está re para atrás, da asco, se pudre! ¡Y al que no le guste, que vaya a chuparle las medias de seda italiana a La Inmunda, que en una de esas cuando termine de transformar esto en Cuba (con escala en Venezuela) tal vez le permita comer una vez por semana. ¡Acá no hay términos medios, chabón! ¿Estás o no?

YO: Ok, no te calientes más, que tenés la vena del cogote como un oleoducto. Voy a pensar en alguna consigna que les pueda servir, y mañana te llamo. A todo esto: de liderazgo político y proyectos de gobierno ustedes nada, ¿no?

PEPE: Ufff...Cofff...Upppsss...¿Lo que?

Me fuí, no sin llevarme una cacerolita-souvenir de las que van a regalar el jueves, con una simpática inscripción que decía: “Golpeame y llamame Kris”. No sé qué irá a pasar, pero aporreando cacharros de cocina no se arregla nada, eso seguro. Hace falta mucho más que eso, empezando por una oposición digna de tal nombre. Pero bueno, la semana que viene la seguimos. Bye.