Miopía cultural

Todos los mendocinos sabemos, porque lo vivimos a diario, que este gobierno está lejos de ser el mejor gobierno que hayamos tenido. Ni siquiera estamos seguros de que sea un “buen gobierno”. Pero es gobierno al fin.

Como tal, debe trabajar por la promoción y protección de los intereses de toda la Provincia, y qué mejor oportunidad para lucirse que la Fiesta Nacional de la Vendimia, nuestra ventana como plaza turística, la que le muestra al mundo que Mendoza es la tierra del sol y del buen vino.

En estos días los actores y bailarines de nuestra fiesta mayor, quienes nos permiten seguir dándonos cuenta de que Mendoza está en condiciones de ofrecer un espectáculo artístico de primer nivel, están reclamando un aumento salarial.

Lamentablemente, quiero creer que por desconocimiento, parte de la sociedad se ha expresado en contra de esta petición. Y es entendible: los sueldos en nuestra provincia no acompañan el altísimo costo de vida que tenemos, y muy pocos salarios alcanzan los $4.100. Lo que es incomprensible es que el Gobierno de Mendoza no acompañe ni apoye a los artistas de Vendimia.

La Vendimia es la época de mayor movimiento turístico que tiene Mendoza. En 2009, el Secretario de Turismo afirmó que en los primeros ocho días del mes de marzo, 130 mil turistas nos visitaron, lo que representa un aporte a la economía provincial de $35.910.000.

Viendo la magnitud que tiene la Fiesta Nacional de la Vendimia a nivel turístico y el impacto positivo en los números de los sectores de transporte, hotelería y gastronomía, entre otros, el Gobierno debería ser el primero en defender a nuestros artistas.

Debería defenderlos porque la excelente calidad con la que llevan adelante su trabajo exige una preparación a lo largo del año, que claramente no es obra ni mérito del Gobierno. Ya el sólo hecho de pasar el casting de selección de actores y bailarines exige un nivel artístico elevado, que se alcanza con mucho esfuerzo y preparación sin ningún tipo de apoyo oficial.

¿Se puede evitar este problema año a año? Claro que sí. Los ensayos del Acto Central no forman actores y bailarines, sino que convoca a los mejores artistas que tiene Mendoza, justamente para ensayar un libreto. Y ahí está la Fiesta. ¿No sería mejor tener programas de preparación para los artistas, elencos estables que sean convocados anualmente, un convenio colectivo de trabajo?

El Acto Central no sería lo que es si no tuviéramos a los actores y bailarines que tenemos, que junto con el público le dan ese color al Acto Central de la Fiesta Nacional de la Vendimia. Apoyar a los artistas es apoyar nuestra Fiesta. Y no sería malo escucharlos, al menos, una vez al año.