Grúa. Del latín "grus, gruis", grulla y máquina militar de asalto..
1. Máquina compuesta de un aguilón montado sobre un eje vertical giratorio, y con una o varias poleas, que sirve para levantar pesos y llevarlos de un punto a otro, dentro del círculo que el brazo describe o del movimiento que pueda tener la grúa.
2. Vehículo automóvil provisto de un sistema de elevación o arrastre, destinado a transportar uno o más vehículos.
Un accidente inesperado y por fortuna sin ninguna clase de heridos sucedió anoche en un ensayo del acto central de la Fiesta de la Vendimia, programada para el sábado. Es uno de los momentos de inflamada mendocinidad, desde hace décadas. Y mientras escribo y pienso casi en voz alta me pregunto si el derrumbe de una grúa nos puede hacer cuestionar aquello "incuestionable"
Antes comparto dos tuits de los miles que comenzaron a aparecer apenas se conoció el hecho nefasto:
Parrillas que se caen
Techos que se vuelan
Grúas que se caen #Vendimia2017- Christian Sosa (@ChristiaanSosa) March 3, 2017
Maxi, artista en @canal7mza: "Cinco minutos después de que cayó la parrilla teníamos que ensayar cien bailarines en ese lugar". Tremendo.- Maxi Paz (@MaxiPaz6) March 3, 2017
No es mi intención hacer leña del árbol caído y aprovecharme de lo que pasó anoche en el Frank Romero Day. Da un poco de tristeza que un suceso tan grave sea motivo de especulaciones políticas. Pero, amigos, ya sabemos que tenemos lo que merecemos y habrá que esperar un recambio generacional para contar con mejores políticos, mejores intelectuales, mejores artistas y mejores controles en lo organizativo, en especial si está el Estado de por medio.
¿Podría haber acontecido un error tan grosero, tan peligroso y tan atemorizador, si las condiciones de seguridad, en lo técnico de esta fiesta, fueran más profesionales? Posiblemente no. O al menos entendemos que hay más garantías que esto no fuera parte de, afortunadamente, una comedia de enredos.
Voy a puntear las consideraciones para no dispersar mi reacción:
1) El responsable máximo de Cultura en Mendoza no está capacitado para ocupar esa función. Lo expresé en MDZ RADIO hace una semana y di mis razones: una cosa es gestionar cultura y otra es producirla. Como en el resto de la vida de Mendoza lo que la hora reclama es producción. Y en esa actitud no gana nadie si mantenemos el status quo, en especial del área cultural, que en Mendoza es bastante pobre de tanto empobrecerla.
La Mendoza del siglo XXI propone imaginar un ideario más audaz, más contemporáneo, más interconectado con el mundo. Creativo y atractivo. No es fácil. Pero es así el camino.
¿Dónde está la cláusula constitucional que nos obliga, año a año, a repetirnos hasta el aburrimiento y, encima, invertir dineros públicos más que considerables?
¿Qué producción cultural le ofrecemos al mundo, año tras año, en la máxima vidriera de nuestras expresiones culturales?
A mí entender, una cosmovisión del siglo XX, como una polaroid que quedó atrapada en un libro.
Gareca, además, viene de una pésima gestión en la remodelación de un edificio histórico, el ECA, que acabó con una cúpula icónica de la ciudad y de nuestra historia. Hay procesos en cursos, pero lo cierto es que la cúpula no está más. Y que no hay dinero que la restablezca.
2) Sobre lo "incuestionable". Suele decirse que la Fiesta de la Vendimia es la fiesta de todos los mendocinos, el gran acontecimiento de una provincia que produce la mayor cantidad de vino en Argentina. ¿Están seguros que esta Fiesta es de "todos"? ¿O estamos reviviendo un mito que traspasa las generaciones por la inercia de tener que realizar un espectáculo anual, de dudosas condiciones artísticas, plagada de lugares comunes?
Podría aplicarse aquí el término farsa en su acepción estricta: "acción realizada para fingir o aparentar".
De modo ninguno propongo la eliminación de este festejo, sino más bien una actualización profunda, acorde a la dinámica de los cambios culturales y hasta sociales. El tema es que confundimos los tantos: creemos que darle participación al público para votar a "su" reina o favorecer aspirantes con alguna capacidad diferente, es modernizarnos. En el fondo, gatopardismo: cambiar algo para que nade cambie.
En cambio, no me parece mal repensar este asunto de la Vendimia. Pero, insisto, se necesita audacia, inteligencia, conocimiento y un cierto pulso del mundo al que enfrentamos:
¿Hasta cuándo seguimos el cuentito del inmigrante bonachón, la mujer hacendosa y la Virgen de la Carrodilla como si fuera nuestra Madonna?
¿Qué pasaría si "nuestra" Vendimia la hicieran otros artistas, incluso de otras latitudes?
¿Qué pasaría si pudiéramos presentar este espectáculo, no solo en todo el país, sino en el extranjero?
Mereces lo que sueñas, canta siempre Cerati
3) En general, las sociedades más civilizadas son las que producen cultura y hasta la imponen. Es un valor que cotiza alto en la Sociedad del Conocimiento, que, aunque no parezca, es lo que estamos viviendo.
Discutir sobre el desplome de una grúa, la verdad, nos remite a la Revolución Industrial.