Mi nombre es Paulina, vivo en la Localidad de Martínez en provincia de Buenos Aires, este verano , en el mes de Enero,visite la Ciudad de Mendoza y San Rafael.
Uno de los recorridos que hice, como la mayoría de los turistas suelen hacer, es entrar al Parque San Martin, recorrer un poco la zona, subir al cerro para admirar el monumento y luego pasar de visita por el Zoológico, que se encuentra dentro del mismo parque. En el que la entrada cuesta 8$ por persona.
Al inicio de la senda que lleva hacia los animales hay algunas aves, las que están “encerradas en pequeñas jaulas” y que por supuesto a ninguna se la ve desplegar las alas, solo están allí, paradas. Sus celdas, porque no se lo puede llamar con otra palabra, están completamente “sucias con excremento de las mismas aves” y “alimento que tiene mas de una semana ahí dentro”, el “agua para que beban completamente oscura, sucia, con partículas flotando”.
Al continuar por la senda indicadora se comienzan a ver algunas razas de monos, muy quietos, lo cual asombra sabiendo que esta clase de animales son animosos, alegres, también están en “celdas extremadamente pequeñas habitadas por demasiados ejemplares”, podría decir que es un amontonamiento de monos, también “jaulas sucias, con mucho olor y con su alimento y agua en mal estado”.
Como por ejemplo las manzanas y diferentes frutas que les “tira” el supuesto personal del zoológico están “plagadas de hormigas, moscas y diferentes insectos”, lo cual indica que eso tiene un reposo de unos 5 o más días, por lo tanto no se ve alimento fresco que debieran proveerles a diario.
Los osos, como el polar, “no tienen espacio adecuado siquiera para caminar”, ni se podría pensar en que puedan correr, ya que su celda esta en pendiente y al final de esta vemos el agua, un tanque bien vacio, sucio, con hojas, ramas y alimento flotando, sin ningún verde alrededor, el agua marrón, digamos sucia, estos dormidos, pero dormidos en condición de desmayo, es tremendo. Lo mismo se puede observar en otros ejemplares de osos, en iguales condiciones deplorables.
Asimismo hay unos pequeños zorritos, con sus bocas lastimadas, sangrando, y por supuesto, para no cambiar la línea de atención, con sus celdas sucias, mal olientes y sin alimento.
Llegando al final del recorrido de la senda encontramos al los ciervos, plagado de ellos y bien adelante, a la vista de cualquier turista y visitante un ciervo de muy pocos meses MUERTO, ¿que les parece esto?, es denigrante, deplorable, horroroso. Este zoológico hace a la imagen de un campo de concentración.
Y siguiendo el recorrido pudiera enumerar más imágenes deplorables, dolorosas. Jaulas sin bebederos, o con bebederos vacios, jaulas llenas de botellas de gaseosas, de paquetes de papas fritas, de caramelos, etc. Alrededor ningún tacho de basura, poca limpieza, no pudimos encontrar ningún animal en buen estado, ni físico ni de animo y mucho mendos en buenas condiciones de vida. Todos en modo de desmayo.
Los calabozos o prisiones (jaulas de animales) que tienen alambre, o caños o maderas como separación para el visitante y su seguridad, muchos de ellos rotos, con las partes tiradas por ahí, oxidados, sin vidrio y despintado, el sendero con excremento, residuos como el platico y comida podrida.
Tampoco vimos alguien del “personal del zoológico” ( limpieza del sendero, veterinarios, limpieza de las prisiones, etc.) haciendo su labor como debieran, en el tiempo que permanecimos ahí dentro no hemos cruzado a nadie… solo en la entrada, unos 6 o 7 hombres sentados a la sombra tomando mate y riéndose a carcajadas.
E indudablemente asenté mi queja o lamentación en el libro de la recepción, di cuenta que no era la única, hojeando ese libro eran todas, absolutamente todas quejas. Un estacionador de autos en la puerta me comento que el zoológico dependía de la provincia. Y que no había plata para mantenerlo.
Tomen conciencia, hagan algo por esos animales, sino… ¿para que cobran una entrada?.. Si eso no alcanza den esos animales a otros zoológicos que si tengan las posibilidades y condiciones de cuidarlos, alguna solución debiera haber. No hagan esto, es una pena que con semejante ciudad “resulten escrachados” por no atender a las diferentes especies. El espacio lo tienen, cobran entrada, tomen personal, ocúpense… ¿que hay que decirle al niño que ve muerto al ciervo?.. ¿Cuál es la respuesta? …
Es una vergüenza, un desastre.