Cuando me enteré la semana pasada de que el gobierno de Mendoza decidió que sea Canal 7 Argentina, de Buenos Aires, estatal, el único canal que transmita el acto central de la Fiesta de la Vendimia, sin que Canal 7 y 9 de Mendoza puedan tener sus propias imágenes, dije ¿quééé? y me prendí ansiosa del mouse. Sin embargo, habiendo pasado unos días, cientos de clicks y varias horas de concienzuda lectura de pantalla, sigo sin entender los argumentos artísticos del gobierno para justificar su decisión.
Interesante el fenómeno, pero inquietante. ¿Apareció información que no leí o soy yo que no la cazo nomás? ¿Me está faltando alguna vitamina o me estoy poniendo chapita con los años? En fin, como no tengo por ahora la posibilidad de tomarme un café en la peatonal y discutir el tema de la televisación de la fiesta bien a fondo, in situ, a ver si ustedes, queridos comprovincianos, pueden aclararme un poco el panorama contestando algunas de las preguntas que me hice mientras leía.
Leí que desde la Secretaría de Cultura dijeron que quieren preservar el concepto artístico para lo cual debe existir una única versión en función de lo que el director de la vendimia se imaginó para la fiesta, para que la televisión transmita el mismo concepto y no haya una versión distinta de cada medio.
¿Desde cuándo necesita un concepto artístico ser preservado por secretaría alguna?
¿Por qué depende un concepto artístico para preservarse de que haya una versión única?
¿Por qué necesita un director artístico que los funcionarios gubernamentales le preserven “televisivamente” lo que se imaginó?
¿No está en la esencia misma de lo artístico la multiplicidad de recepciones y de representaciones?
¿Acaso los artistas no hacen su obra y la dejan librada a la interpretación de cada uno?
¿Desde cuándo es malo que haya distintas versiones –de cualquier cosa- en los distintos medios?
¿No son siempre terriblemente peligrosas las versiones únicas a cargo de gobiernos?
¿No puede haber tres versiones de la fiesta –una “perfecta” y dos “imperfectas”- y que los televidentes elijan cuál quieren ver?
¿Cuál es el inconveniente de que los televidentes vean versiones distintas de la misma fiesta?
Leí que es para que el televidente pueda ver el acto con la misma calidad que lo ve el espectador que está en el teatro griego.
¿A qué se refieren con calidad?
¿Se trata de calidad técnica o de calidad versión única de concepto artístico?
¿Cómo va a tener el televidente la misma calidad que el que está presente, si el primero está frente a una pantalla y el segundo frente a un escenario?
¿Y qué pasa con los espectadores en vivo, los no televidentes?, ¿ellos sí pueden imaginarse el concepto artístico como quieran?
¿Serán válidas –no estando la televisión de por medio- las recepciones estéticas de los asistentes, que serán tantas como asistentes haya?
Leí que esto se hace para aumentar la calidad internacional de la transmisión.
¿Qué es la calidad internacional de la transmisión?
¿Cómo se mide la calidad internacional de una transmisión?
¿Tiene Canal 7 Argentina calidad internacional?
¿Cómo se compara la calidad provincial de nosotros de siempre, con la calidad internacional que se quiere alcanzar?
¿Es necesariamente lo internacional sinónimo de calidad?
Leí que la transmisión estará a cargo de equipos y técnicos mendocinos.
¿Entonces cuál es la diferencia con las vendimias anteriores?
¿Quiénes son los técnicos que se encargarán de la transmisión única?
¿Por qué estos técnicos y equipos van a transmitir para un canal de Buenos Aires?
¿Por qué estos técnicos y equipos no hacen su versión para Canal 7 y 9 de Mendoza?
¿Cuál es la razón del paso de la señal por Buenos Aires? ¿Qué aporta Buenos Aires a la transmisión?
Leí que canal 7 y 9 de Mendoza sí podrán transmitir las previas.
¿Por qué no importa, considerando todo lo anterior, que los televidentes tengan más de una versión de las previas?
¿Será la versión de las previas imperfecta, por transmitirla nuestros canales mendocinos?
¿Cómo es que, durante las previas, las tres transmisiones pueden coexistir y después de las previas, la convivencia de los canales en el teatro griego es imposible?
Leí que la transmisión de Canal 7 Argentina no incluirá al público.
¿No es una fiesta popular una construcción simbólica que escenifica las particularidades, tradiciones y relaciones sociales entre los diferentes actores de la comunidad, incluido el público?
¿No es el “en vivo” de actores y público, la esencia de una fiesta popular, lo que la diferencia de una película?
¿Qué diría un antropólogo cultural de una versión única e ideal de fiesta popular sin público?
¿Es el recorte del público parte de la preservación del concepto artístico?
¿Por qué la presencia del público en la transmisión perjudica la calidad de la versión única que van a ver los televidentes?
¿No se van a convertir la ausencia y el silencio del público –muy significativos desde el punto de vista artístico- en un defecto grande de la versión única?
¿No sería mejor, ya que la televisación “oficial” no va a incluir al público, que produzcan y graben el show (que no es lo mismo que la fiesta) para Canal 7 Argentina de antemano y dejen que los canales mendocinos transmitan la verdadera fiesta, que es con público incluido?
Leí que el Sr. Walter Neira, el director de la fiesta, dijo que la decisión se la comunicaron de la Secretaría de Cultura, y que no está de acuerdo con la medida, y que ahora se tiene que reunir con gente de Buenos Aires para reescribir el guión televisivo para doce cámaras en vez de cuatro (como era), y que todavía no ha tenido tiempo de reunirse con el equipo que transmitirá para Canal 7 de Buenos Aires, y que este equipo se ha presentado a observar algunos ensayos identificándose como “Presidencia de la Nación”. Después leí que el Sr. Walter Neira dijo dos días más tarde que la idea le parecía buena desde el punto de vista artístico porque iba a poder trabajar con el director de cámaras y toda la gente iba a poder ver la misma fiesta. Esta discrepancia no importa, lo mismo hay preguntas.
¿Cómo, si la Secretaría de Cultura hace todo esto para ayudar a preservar lo que el director
artístico se imagina, no lo consulta antes con él?
¿No suenan las declaraciones del Sr. Neira como si todo el asunto lo hubiera sorprendido?
¿Cuándo supo el Sr. Neira de estos cambios?
¿Por qué si era tanta la preocupación por la estética de la recepción recién ahora, cuando falta tan poco para la fiesta, se entera el director de que tendrá que reescribir el guión televisivo?
¿No debería ser esto planeado con más anticipación y cuidado?
¿Hay algún proyecto, algún informe, algún estudio, algún plan, algún documento escrito que justifique esta decisión?
¿Qué tiene que ver la Presidencia de la Nación y la gente de Buenos Aires con la fiesta, si los equipos y los técnicos son mendocinos?
Y acá vienen las últimas preguntas, el fin del chorizo, gracias por la paciencia de llegar hasta acá: ¿Soy yo que me perdí algo o es nomás que la cosa no se entiende muy bien? Ya sé, ya sé queridos mendocinos, ahora algunos (o muchos) estarán pensando en meterme un comentario todo en mayúsculas y con signos de admiración que diga algo así como: “pero salame (o peor), no ves que lo de la televisación lo hacen por razones políticas...”. Sí, he leído sobre la operación política también y créanme que no soy ingenua. Pero mi nota de hoy no se trata de eso.
Mi nota de hoy se trata de las preguntas. Aunque el dicho popular sea “piensa mal y acertarás”, siempre trato con todas mis ganas de pensar bien primero, hasta que me resulte imposible. Y no, ni se les ocurra deducir que porque quiero “pensar bien” estoy defendiendo los argumentos artísticos del gobierno, porque ya dije que no los entiendo y por eso hice todas esas tediosas y antipáticas preguntas. Estoy hablando, aunque no se ajuste al significado del dicho, de un “pensar bien” metodológico que consiste en preguntar lo que no se entiende, ya sea para finalmente comprenderlo y aceptarlo, o para definitivamente descartarlo como erróneo. Hay que hacer preguntas cuando uno no entiende lo que escucha. Por lo menos es lo que se haría en un diálogo normal. Si no preguntamos estamos simplemente oyendo declaraciones. Las preguntas son el antídoto a las declaraciones. Las preguntas son los silbidos del razonamiento. Las preguntas son incómodas. Las preguntas interrumpen el espectáculo político. Las preguntas son Haydées. Hay que hacer muchas preguntas, ¿no les parece?
Más preguntas sobre la Fiesta de la Vendimia
Mi nota de hoy se trata de las preguntas. Aunque el dicho popular sea “piensa mal y acertarás”, siempre trato con todas mis ganas de pensar bien primero, hasta que me resulte imposible.