Si, vergüenza extrema es la que deberían tener los organizadores de la Fiesta de la Vendimia, ya que a la Sucursal de Tarjeta Nevada de la Ciudad de Gral. San Martín enviaron entradas para el acto central únicamente de $ 12. Después de estar parados desde las cinco de la mañana haciendo cola nos enteramos de que no podemos comprar el ticket que se ajusta a nuestras necesidades sino, el que "alguien", de alguna manera predeterminó para nosotros.
¿Qué es esto? ¿Quién tiene la supremacía para indicarnos en donde debemos estar en determinadas circunstancias? ¿Cómo es posible que tengamos que soportar esta falta de respeto? Por el tipo de trabajo que desarrollamos debemos ocupar parte de la tarde del sábado por lo que no podemos salir temprano desde San Martín o Junín para estar consiguiendo un lugar de buena visibilidad en el sector Chardonnay o Bonarda.
Algunos de nosotros con hijos, tampoco podemos exponer a los niños a estar desde las tres de la tarde al rayo del sol para que puedan ver algo de la fiesta desde un lugar cómodo. Esto de que "algún individuo" forme parte de nuestro destino solo por ocupar un cargo político es nefasto, sobre todo porque nunca influyen a favor de la gente sino en contra.
Les escribo en nombre de todos los que no nos resignamos a ver la fiesta de la vendimia desde la jaula de los monos del zoológico de enfrente y que encima nos vemos burlados en forma descarada.- Antes quisimos reservar por internet y nuestro pedido no fue atendido porque se habían agotado las entradas que solicitamos.
¿Por qué nadie piensa en los mendocinos?
¿Por qué una vez más le mienten al pueblo diciendo que tendremos la posibilidad de tener nuestra entrada? ¿Por qué el pueblo es el trapo de piso? Sería muy bueno que nuestra fiesta máxima, aparte de ser vista y promovida por el mundo entero, contara con la presencia de mendocinos, con la presencia de esos mendocinos que a diario le ponemos el hombro a la provincia, que a diario soportamos su gobierno, su inseguridad, su bajo precio del quintal de uva y las mentiras de quienes rigen nuestro destino.
Gracias.
Mariela, Domingo, Ana, Darío, Cristian, Daniel, Macarena, Carito, Ferni, Mirian, Nelsón, Graciela, Marcelo, Neli, Felisa y Agustina.