Un año que recién comienza es siempre una buena oportunidad para la esperanza. De allí se derivan los innumerables deseos de todos aquellos que al brindar piden nuevas oportunidades para ellos y sus seres queridos. Nosotros, desde MDZ no quisimos hacer la exepción. Por el contrario, convocamos a nuestros lectores para que nos hicieran llegar sus deseos para el 2008 y debemos confesar que la respuesta nos conmovió.
No sólo por la cantidad, sino también la calidad de los aportes, que dan cuenta de las aspiraciones de aquellos que a diario tienen en MDZ una herramienta y un canal para su información y expresión. El resultado es por demás heterogéneo. Casi todos apuntan a lograr mejores condiciones de vida para los mendocinos, y por ende se meten con la dura realidad que nos toca vivir; pero también hay otros tiernos, humorísticos, absurdos y hasta futboleros.
Aquí reproducimos una selección de los mejores deseos y a la indicación de su autor. Seguramente en ellos están reflejados no sólo los que los enviaron, sino también muchos de nosotros.
Mayoritariamente, como dijimos, los deseos tienen que ver con la política. Gallego Soto, pide un poco más de ideales para nuestra clase dirigente cuando dice: “deseo que surja algún verdadero líder político que esté dispuesto, si fuese necesario, a perder una elección para defender sus ideas”. Pato, en tanto, dice que “estamos cansados de los delincuentes que se abusan de los ciudadanos” y casi en el mismo sentido, Maky desea “que se termine la maldita delincuencia. ¡¡¡Dios!!!, ¡¡¡que nuestros gobernantes hagan algo!!!
¡¡¡Basta de inflación!!! ¡¡¡Basta de tomarle el pelo a la gente!!!”.
Laura también hizo catarsis y dijo que “me gustaría no sentirme perseguida por la inflación, me gustaría poder ahorrar y que mi dinero valga. Siento que todo sube y sube... (menos los sueldos). También, que no existiera la corrupción y encontraramos más Justicia Social”. Na, fue mucho más concreta y directa. Simplemente pidió que cuando baje del micro al volver de “trabajar y caminar las dos cuadras hasta mi casa no tener miedo, ¿pido mucho?”. Seguramente no, esa es otra de las tranquilidades que hemos perdido.
Por eso, tal vez quien mejor sintetizó el deseo de la mayoría de los mensajes fue Soy yo quien expresó: “El mejor deseo que se nos puede cumplir es que todo lo que prometió Jaque (…) se cumpla. Lo más importante es la inseguridad que hay en Mendoza y ojalá que pueda bajar un 30% ”.
Otros, optaron por un tono y un enfoque más humanista y universal, también válido, y que quedó plasmado en expresiones como estas. María Alicia pide para ella “un amor verdadero, y para todos: que se termine la violencia en todas sus formas, que al leer noticias no se nos estremezca el corazón de indignación, tristeza o incomprensión”. Víctor quiere “ compartir una Argentina mucho, pero mucho más amorosa y solidaria que la de sus papás y sus abuelos”. En tanto, Beepers pide “respeto hacia el otro, tolerancia, solidaridad y principalmente mucho amor”. En sintonía, U desea “para todos: laburo, paz, equilibrio, reflexión”. Una buena síntesis, sin dudas.
No faltaron los que plantearon una especie de mix, entre el deseo general y la mirada más concreta, como Pato que ansía que “toda la gente trate de ser feliz, que no haya tanta maldad y que pueda haber trabajo para todos”. O Veronique que nos dice que “la educación se convierta en la luz que ilumine la mente de los mendocinos para encontrar una sociedad más justa e igualitaria; con menos inflación y mejores condiciones de trabajo”. Pero sin dudas, los que mejor sintetizaron esa búsqueda fueron Víctor y Diego quienes nos dejaron los siguientes y respectivos mensajes: “que sospechemos menos y confiemos más”, y “¡Dignidad, alegría y mucha esperanza¡”.
Juan Martín quiere que “la Lepra sea el mejor y ascienda a la Primera A” y agrega: “que no haya más violencia en el fútbol”. Algo similar a lo que desea Papá Noel cuando pide “que la Lepra salga campeón 2008”. Sin embargo, no es único deseo futbolístico registrado. Capo, en la vereda de enfrente, desea que “en el año de su centenario, el Lobo recupere su protagonismo…”. Como se verá, el clásico mendocino a pesar de jugar en diferentes categorías, también tiene su lugar en MDZ. Por su parte, Federico, quiere, espera, ruega y reza “a todos los dioses de todas las religiones” que su amado River Plate “salga campeón de algo…”. Esperanzas, Federico.
Dentro de los mensajes tiernos, se destacaron los de Victoria, que con 8 años quiere que “todo el mundo sea bueno y respete a los demás”, o el de Juan Romeo que dice que le “ encantaría que retiren los globales de la educación pública...”, o el de Jole que quiere “ una nintendo wii!!!!!!!!!!!!!!!!!!!”, o del súperenamorado Mauricio Viejo quien pidió lo siguiente: “ un trabajo que me dé mucho dinero, una casa grande, un Corsa 0 km, casarme con Daniela y un súper celular…”. Bueno, Mauricio, si es por pedir, pidamos… ¿no?
Hubo algunos mensajes que querían despertar conciencias, como el de Raúl que pretende alertar sobre el futuro del planeta y pide que “nos dediquemos a fabricar coches eléctricos o combustión de aire, fotocelulas para electricidad o para calor, plantas desalinizadoras”. Juan Pablo, nos dice, “por favor compatriotas, instrúyanse; estudien más, dejen de tragar espejos de colores…”. Una advertencia que nunca está de más.
También hubo algunos muy generales, pero también muy especiales, como el deseo de Florencia que simplemente pide “que el 2008 sea un año de profundidad espiritual”. O Matías M de “que el 2008 traiga esperanzas para mi generación que ya las perdió...”, y otros que de tan irónicos, nos hicieron reír, como Onga que pide “paz mundial… y una hamburguesa con queso”. Sin palabras. A veces el mundo (y la felicidad) se resumen en cosas tan simples y pequeñas.
Sin embargo, y más allá del humor, o del amor, quisimos reproducir casi íntegramente dos mensajes que por sí mismos, expresan muchas de las cosas dichas por otros lectores. Uno de ellos, de Doña Rosa que pide “ que los niños puedan volver a jugar en nuestras veredas, nuestras plazas, andar en bici, libres jugadores de la infancia , que después de la pile se junten en la puerta de mi casa a seguir jugando hasta la hora de la cena cuando los llamen por enésima vez : ¡¡¡¡ a comer !!!!!! Que nuestros maestros sean como los de antaño, tan eficaces que lo único que queríamos hacer era ayudar a la "seño" a llevar todos los cuadernos que se llevaba a su casa para corregir. Poder juntarme a charlar con mis vecinas en la puerta de mi casa , mientras barro mi vereda. Volver a usar mi cartera para hacer mis trámites . Ver en las noches de verano a mis vecinos que sacan sus sillas a la puerta de sus casas para tomar un poco de fresco. Volver a NO tener rejas por todos lados en mi casa, ni alarmas, que las rejas sigan siendo para los delincuentes y las sirenas de los móviles policiales o de los bomberos. Que mis hijos no tengan la necesidad de usar celular, porque no pasa nada y todo está tranquilo y seguro. Sólo deseo seguridad y recuperar nuestros hábitos menducos, el amor, las esperanzas y la unión familiar la ponemos nosotros”. Nosotros también lo deseamos.
Y para el final, uno firmado Los buenos S.A., que tal vez resuma la aspiración universal de que el bien se imponga sobre el mal y que los que hacen bien las cosas tengan su recompensa, así como el que las hace mal encuentre su castigo. “Mi deseo es que alguna vez ganen los buenos y les vaya mal a los malos.
Los buenos son los que laburan en serio, los que estudian y se preparan, los que trabajan para los demás desde organizaciones sin fines de lucro, los que se quedaron en el país pese a todo, los que imaginan y trabajan por un país mejor para todos, los que crean riqueza y la comparten, los laburantes que la yugan día a día con honestidad y tratan de crecer en todo sentido, los deportistas que se divierten y educan con lo que hacen y no van por la guita, los científicos que trabajan e investigan en nuestro país pese a todas las dificultades, los que realmente se preocupan por sus amigos y los ayudan de corazón cuando el amigo lo necesita, los niños, los voluntarios de los hospitales, los artistas que aman el arte y no la guita, los médicos que hacen guardias en los hospitales públicos, los que ganan guita porque laburan y tienen buenas ideas y no porque cagan a los demás, los que pasean perros, los que cuidan a los ancianos con cariño, la gente de Cáritas, los plazeros, los que cuidan los parque nacionales, la genta que arroja la basura en el basurero, los que respetan la velocidad máxima y las señales viales. Sería muy largo enumerar el resto de los buenos pero podríamos sintetizar diciendo que los que actúan de acuerdo al mandato de su conciencia, que en definiva es la que nos hace actuar bien”. Impecable, necesitamos imperiosamente cada vez más “buenos” dando vuelta y en todos los órdenes de la vida.
Gracias a todos por su participación y ojalá el 2008 nos entregue aunque más no sea una partecita de todas estas cosas lindas que los lectores de MDZ quieren para este año. ¡Salud!
El 2008 que desean los lectores de MDZ
A través de una convocatoria especial, los mensajes con pedidos para este nuevo año no se hicieron esperar. Aquí les sintetizamos algunos de los más lúcidos, profundos, irónicos y simpáticos anhelos. Una vez más agradecemos la participación y hacemos fuerza para que muchas de estas aspiraciones puedan transformarse, en los próximos meses, en buenas noticias.