Llegamos a fin de año plenos de incertidumbres, con algunas broncas, mirando de reojo o por el espejito. Fue un año muy difícil, donde los enfrentamientos entre argentinos han sido la noticia de cada día.
Muchos hemos perdido amigos por la política. O de repente dejamos de hablar y de saludarnos con algún compañero o compañera de trabajo.
Tan grande es la división, y profunda, que llega incluso a nuestros adolescentes y costará superarla. Llevará años de “terapia de país” volver a creer en nosotros.
Estamos surcados por las diferencias y el resentimiento. Hoy mismo, a esta hora, hay argentinos haciendo piquetes porque no tienen luz desde hace días. Hoy mismo, mataron a un chico de 16 años en Las Heras. La inseguridad también es –de alguna forma- la división entre unos argentinos que trabajan, y otros que les roban, o los violan, o los matan, por razones profundísimas.
La pregunta es cómo hacer. La pregunta es cómo seguir el camino que iluminó el papa Francisco: “Hagan lío”, dijo.
Y el lío empieza por nosotros mismos. Seremos capaces de progresar, de salir de este nuevo escollo que nos hemos puesto en el camino, si empezamos por ser más tolerantes, más abiertos, comenzando por nuestras propias familias, nuestros ámbitos sociales, laborales… en el club, el trabajo, la finca, el colegio, o la universidad.
Vamos a mejorar como sociedad y como país si somos capaces de escuchar más que de hablar. Y si además lo hacemos con atención, estaremos condenados al éxito, como dijo alguna vez un presidente de emergencia.
Desde lo social, desde los componentes íntimos de una sociedad en su conjunto, casi sentimos alivio por este 2013 pleno de peleas que se va.
Esta noche, renovamos la esperanza.
Por un 2014 más racional, más sentido, más reflexivo, más atento, más solidario, más contenedor del otro.
El otro, también es Argentina.
Desde nuestro lugar -pequeño- de periodistas y comunicadores, esta noche vamos a levantar las copas por un año mejor pero que empieza en casa. Vamos a brindar por el cambio de actitud que nos permita mirarnos a los ojos y entendernos. Lo demás, la construcción colectiva, con disidencias pero en libertad y con respeto, vendrá solo.
Empecemos esta noche. No habrá un momento más apropiado.
Feliz Año Nuevo para todos… Y que sea lo mejor.
El equipo de MDZ Online y MDZ Radio 105.5