Juan Montaño nace en San Juan en 1973 pero desde hace tiempo vive alrededor de la ciudad de Mendoza. Participó de los ciclos de lectura La Primera Necesidad y de la editorial Pan, junto a Gonzalo Córdoba. Su bio confirma: " Mendocino por adopción y desterrado por chubutense". Su plaqueta Trigal se acerca a la naturaleza desde el corazón del hombre, con ciertas interesantes aproximaciones al tratamiento del haiku. La última vez que lo vi fue en un baño público antes de entrar a un cine, le pregunté si tenía uno de sus libros nuevos para darme, afirmó que para venderme, y sonriente lo compré. Le escribí hace poco preguntandolé si le interesaban estas preguntas, y como así pareció suceder, acá sus respuestas.
Casi todos alguna vez escribieron un poema, o se enamoraron y redactaron una carta que nunca enviaron, y, para expresarse, se comunicaron con lo más interno del lenguaje. Sin embargo, la literatura y la poesía parecen artes cada vez más alejados de un posible espectador ¿Es así en Mendoza, el lector llega o no al texto? ¿Qué no se lee en la provincia?
En parte es cierto que hay una distancia entre texto y lector, espectador y autor, pero no solo en Mendoza, sino también en Argentina y otros países. En Mendoza en particular, siempre los diarios de más llegada sitúan determinados escritores o grupo o tribu entre sus lectores... Después hay ciclos de lectura como los de la editorial Pan que apuestan a la variedad artística. En fin, si el lector no llega al texto es porque no hay búsqueda de lo distinto y el autor también es lector esto implica una devolución y difusión de su obra. Igual el libro llega de una u otra forma a quien deba llegar...
Lo que no se lee en Mendoza básicamente es poesía y esto refleja lo que dije en el anterior texto.
Es común oír hablar de circuitos, grupúsculos literarios que generalmente aparecen en las capitales y que prestigian cierta forma de escritura, creando así un pequeño mercado y a su vez un pequeño círculo lector y finalmente un canon ¿Cuál es el estado de estas difusas instituciones en Mendoza? ¿Hay, no hay, hay otra forma? ¿Internet ya se encargó del asunto? ¿Para bien o para mal?
Aca hay grupos, editoriales independientes y amiguismos que obedecen a cierto canon de Bs.As... Los premios como Vendimia pasan inadvertidos, más para quien lo gana. Unas instituciones son los diarios Los Andes o Uno. La editorial Carbónico ediciones es otra donde prima el amiguismo más que otra cosa... hay otra forma.
Hay otros ciclos de lectura otras editoriales independientes pero no precisamente podemos contar con ediciones culturales de Mendoza.
Creo que internet solo es parte del asunto y responde a sus allegados y reglas de juego. Pero para bien si llega a otros lectores, otros espacios y crea nuevos lectores de libros que los saquen de la velocidad virtual.
Mendoza, a diferencia de otras grandes ciudades, como Rosario, no se caracteriza por tener una industria editorial en manos estatales con miras al texto como obra de arte. Más precisamente la cultura parece estar restringida al aspecto vendimial o a la expansión del arte en los pueblos como acto social de inclusión. A pesar de haber tenido una gran industria editorial en los tiempos de la linotipo, la manufactura de libros parece haber disminuido, los ebooks parecen un sueño del lejano futuro y la responsabilidad de la reproducción del arte poético ha recaído sobre los pequeños editores, como en tantas otras partes del país, en este caso. Editores que muchas veces también son autores ¿Cuáles son las pericias del pequeño autor/editor en la capital del Oeste? ¿Se consigue papel, máquinas, capacitaciones, financiación? ¿La autoedición ha propiciado la difusión de literatura o pensás que es un “tema de Estado”? ¿Y el autor? ¿Qué significa escribir poesía en Mendoza?
Autoeditarse es un proceso hasta político. Aquí ha habido la experiencia de La Feria del Libre de las editoriales autogestivas y otras agrupaciones artísticas y de lucha... Las peripecias de un autoeditor o editar a otro implica desde el texto, el dieño, la difusion y venta, un laburo arduo más que amor al arte y te mete en una posición que expone una política quieras o no. Y también define egos, autobombos, narcisimo y también compañerismo.
La autoedición debería ser también un tema del estado pero no directamente sino propiciando sus condiciones de origen, porque la autoedición, sobre todo, debe ser autónoma e incumbir autores en relación directa con el presente del posible lector.
Escribir poesía en Mendoza es una isla... En mi caso particular ya no me preocupa estar en ninguna corriente menos en la actual o como debería escribirse. Escribir primero para uno mismo pero teniéndolo en cuenta como una posible lectura de alguien... Además, sin pensar en escuelas, tribus dominantes ni papas poéticos. También hay mucha moralina y pensamiento único del tipo "en lo que no hay que caer"
Otra cosa es creerse el poeta maldito que termina en pose esnobista y otros yuyos.
Por un lado, los círculos de información de ciertos ámbitos, los menos frecuentados por los medios masivos, como la neurociencia, el clásico juego chino del Go o la poesía, son estrictamente cerrados; pero por otro, el ingreso de internet al sistema ha provocado una globalización informativa de la cual no podemos escapar, y estos pequeños escenarios se abren directamente al mundo a través de él. Mendoza quizás sea una de las provincias que más reticencia tiene al lenguaje de la lejana Buenos Aires, ¿considerás que la escritura local mira a la Capital? ¿Mira más a la tradición chilena?
Creo que la escritura local, si mira a Bs.As., se mira en Gambarota, Lamborghinis y otros, por lo menos, en aquellos autores jóvenes o no y que se mueven en los círculos llamados under, poetas de la ciudad, marginales aunque no tradicionales. Pero también se mira en escritores chilenos como Lhin, Rojas o Millán, pero con escaso o sin éxito de emular o superar, porque no se sale del pedemonte, o sea, que no hay poesía propiamente de Mendoza hoy.
Relacionado con la pregunta anterior, es posible una reconstrucción de la tradición poética cuyana? La pregunta sería, ¿hay una tradición local de la palabra escrita (es decir, más allá de la tonada, la cueca y el gato)? ¿qué papel juega en la escritura actual?
Por ahora no es posible una reconstrucción de la tradición poética por que no se lee a esos autores de la tradición más que en las aulas de la universidad...Hay una tradición mas allá del folklorismo en autores como Ramponi, Solá Gonzalez o los Vazquez padre e hijo, y más... No juegan mucho papel en la escritura actual más que el de citarlos para criticarlos mal solo por pose. Me parece porque no se los leyó, o por lo menos no bien, desde una lectura que acepte y se acepte dentro de una ubicación histórica de la poesía y así proyecte una poesía mendocina presente.
Pareciera que las barreras estatales no corresponden del todo a los caprichos del lenguaje, y un poema del vecino Leónidas Escudero nos es tan coloquial como a cualquier sanjuanino o incluso riojano quizás ¿Habría que pensar en una literatura cuyana o de otro nombre?
Una literatura cuyana no hay ni debería haberlo creo, sobre todo en esos términos. Y creo que hay que leer libros y libros, libro virtual, PDF o lo que sea. Pero leer la realidad también, solo leer la ciudad sin tener en cuenta los barrios o la naturaleza, o solo leer las relaciones y las vivencias intimistas sin integrarlo a un todo, así no se lograra un texto propio de la región. Con historiorizar o documentar lo que está pasando no alcanza.
Mendoza es una ciudad en pleno crecimiento y el costumbrismo parece cosa del pasado. Escasean los retratos localistas y parece haber un vuelco al tratamiento mundano del tema. Cierto objetivismo licuado por las generaciones porteñas parece adaptarse nuevamente a una ciudad en ciernes ¿Estás de acuerdo, o hacia dónde se dirige la nueva tradición de la producción local? ¿Es esto más que de sitio, un signo de época? ¿No puede hablarse de tal generalización?
La nueva tradición de la producción local se dirige o esta digerido ya a la cosificación con la poesía nacional o de Buenos Aires hacia lo mundano, y los temas predominantes son la ciudad, los bares, sexo en la ciudad y las drogas...Solo es signo de época y documentar el momento en que viven con la pretensión de dejar un registro y lenguaje que mayormente termina en nada más que anécdota.
Por supuesto que hay otras poéticas pero pasan desapercibidos o son escasos fuera de cierto o no canon, de los medios de difusión o de los libros que se editan.
¿El crecimiento de la producción en Mendoza se ve un tanto restringido por la falta de material apropiado? ¿Se consiguen los libros que uno quisiera leer en la escasa oferta de las librerías cuyanas?
Sí, se consiguen los libros a leer, pero no así buenos precios, ni si quiera usados, pero no coincide con el crecimiento de la "producción apropiada". Porque, o no se lee o no se lee bien o se lee desde una perspectiva cerrada o una fijación de tema, poética o lenguaje.
¿Cómo ves la relación con otras provincias? ¿Llega material? ¿Se leen poetas de otros lados, o están confinados a un grupúsculo de escritores interesados en el tema?
Casi no llega material de otras provincias solo los que son conocidos a nivel nacional o por internet. Pero si estás interesado el material de una u otro modo llega.
¿Por qué cada mendocino debería leer todos los días un buen verso? ¿Nos recomendás algunos?
hay un poema para cada día porque hay algo que te está diciendo sobre lo que te está pasando ahora y más...Les recomiendo ya, "La lluvia" de Borges, Cuatro Cuartetos de T.S.Eliot o El extraño y el éxtasis de Roberto Vazquez.
Los cuatro jinetes! #3: JUAN MONTAÑO
En la tercera edición de nuestra serie de encuentros con poetas, Juan Montaño nos cuenta qué se lee, quién escribe y donde encontrar poesía en Mendoza hoy.