"Cuando el delito se multiplica, nadie quiere verlo", Bertolt Brecht (1898-1956) Poeta, director teatral y dramaturgo alemán.
Los espacios de pensamiento cada vez son más escasos y los sucesos no dejan intersticios para la observación. Las calamidades nos han engrosado la piel y lo que dijo el preclaro Bertolt Brecht el siglo pasado tiene hoy una vigencia muy concreta. El caso es que lo irregular ha logrado continuidad diaria y entonces la naturalización de la transgresión es parte de la consecuencia del vértigo y la sinrazón en la que estamos todos. El problema es que lo urgente le gana siempre a lo importante y el enmascaramiento de las situaciones reales por las etiquetas y las imposturas no dejan espacio a la verdad que siempre es más clara que la mentira. Veamos.
La continuidad del jury de Enjuiciamiento a Joaquín de Rosas marcó la semana del gobierno de Paco Pérez. Fue un sello difícil de borrar. Quizá la imagen de esta administración ya no sea la misma a partir de ese asunto. A De Rosas lo juzgarán por su actuación como fiscal de Estado en el caso de la cotización de unos terrenos del paraje de Divisadero Largo, ubicados en el piedemonte a favor de la familia empresaria Vila y en detrimento de los intereses provinciales. Miremos cómo se paró el gobierno ante este problema y cómo hará para salir ileso de este proceso.
La contracara del conflicto político e institucional fue la inauguración del Memorial del San Martín. El acto del viernes puso en relieve un espacio nuevo pensado por el gobernador anterior Celso Jaque para revalorizar ese lugar y darle marco más solemne a la bandera del Ejército de los Andes, una de las reliquias de la guerra de la Independencia. La obra se llevó el doble del costo de los presupuestado pero fue el acontecimiento que se transformó en el bálsamo que necesitaba el gobernador para catalizar el sacudón del enjuiciamiento de De Rosas.
Bajo el efecto De Rosas
Este telón se descolgó detrás de la figura del gobernador quien, esta semana que pasó, como nunca ha tenido que adaptar su impronta kirchnerista con el particular paisaje mendocino, naturalmente reacio a corrientes foráneas. Pero sabe Paco que con el correr del tiempo y por imposición, tendrá que fijar posturas tendientes a sostener su referencia nacional ante el avance de la campaña de sectores que pelean con el gobierno de Cristina Fernández (como el multimedios Clarín, vía diario Los Andes) o son aliados del poder K (como el multimedios de Vila-Manzano).
Ese mapa lo conoce Paco y se siente incómodo y refunfuña quejándose que le ha tocado bailar con la más fea, por eso no quiere salir a la pista. Por eso, por ahora se defiende como gato panza arriba, cuando lo apuran. Cuando eso pasa entonces habla de presiones de corporaciones cuando le preguntan sobre el entuerto del fiscal. Pero nunca señalará el caso de Divisadero Largo el verdadero problema por el cual se lo juzga al fiscal de Estado. A cambio sostiene que no tiene nada qué decir contra el funcionario por lo que no le pedirá la renuncia. Como explicación, silenciosa dicen en la misma Casa de Gobierno que el gobernador tiene un compromiso asumido con De Rosas desde antes de las elecciones que fue la estabilidad en el cargo. De hecho jamás mencionó al órgano extrapoder como uno de los espacios que él pensaba renovar. O sea, tenía en De Rosas un aliado silencioso. Por eso, por dentro avaló la postura de los legisladores del PJ en el Jury para salvarlo pero como siempre la trama de esa red se la dejó al vicegobernador Carlos Ciurca. De todos modos no alcanzó el esfuerzo oficialista para reunir los votos y ya veremos por qué.
El asunto es que este devenir hizo crujir este esquema de equilibrio entre el fiscal y el Gobierno y hoy los mismos informantes oficiales aseguran que De Rosas está golpeado y herido anímicamente y siente que lo están dejando solo en este juicio que será más político que otros jurys. Ese estado de debilidad, hace que De Rosas se torne peligroso a los ojos oficialistas. Porque más de uno ahora cree que De Rosas develará detalles inconfesables hasta ahora cuando tenga que defenderse. De tal modo que los mismos narradores se esperanzan con la renuncia de De Rosas.
Por otro lado es innegable los vínculos de De Rosas con la familia Vila, se conocen desde el tiempo en que De Rosas era el adjunto de Aldo Giordano, primero y de Pedro Sin luego a quien De Rosas terminó sucediendo. Desde esos tiempos se conoce el acceso directo que referentes del grupo empresario tenían a los expedientes que manejaba De Rosas en la Fiscalía de Investigaciones Administrativas. Esto ahora se ha visto reflejado con la casi nula cobertura de los medios de Vila al suceso de la semana. En cambio, desde el multimedios prefirió darle aire, imprevistamente, al Memorial de San Martín. Imprevistamente porque hasta la misma semana de la inauguración desde los medios del multimedios se calificó a la obra de “mamotreto” y una especie de lastre heredado del gobierno anterior. Sin embargo repentinamente el enfoque cambió y el mamotreto se transformó en una obra que pone en valor la epopeya sanmartiniana.
Por qué avanzó el juicio
Hasta el un día antes de la definición del cuerpo enjuiciador, la especulación más fuerte que se repetía era la salvación de De Rosas. Pero el antecedente de una semana anterior había dejado una huella profunda cuando los jueces miembro del Jury pidieron más documentación sobre el caso Divisadero Largo. En el transcurso de la semana el foco se puso sobre los legisladores integrantes del Tribunal y en su mayoría sostenía que estaban haciendo una evaluación jurídica sobre la denuncia de la diputada de Unidad Popular, Patricia Gutiérrez. Como si el análisis jurídico fuera necesario y excluyente para ellos.
Sólo para recordada: se sabe que De Rosas presionó para que los estamentos oficiales aceptaran la cotización de los terrenos de manera sobrevaluada (avaló un precio de 17 pesos por metro cuadrado, cuando el Estado pagaba por ese tipo de terrenos no más de 2 pesos por metro cuadrado). El valor de esa expropiación, por orden de De Rosas, sería para compensar una deuda de Vila a ente residual de los Bancos oficiales. Todo esto sucedió entre los años 2000 y 2007.
Qué pasó durante la semana de prórroga pedida por los jueces. Parece haber sido determinante en la posición de los integrantes de la Corte que la tasación de los terrenos era coincidente con el monto de la deuda. Esta "coincidencia" le llamó la atención a un juez en particular y se lo hizo saber a sus colegas.
En cambio, la defensa de De Rosas encarada por los prestigiosos penalistas Oscar Dimas Agüero y Roberto Godoy Lemos, hizo hincapié en que no había delito en el caso bajo análisis. Y es cierto pero el problema era de aplicación del criterio del fiscal de estado en un caso donde él actuaba dentro del margen legal. Además los defensores también acentuaron el argumento de la guerra de los medios puntualizando que De Rosas había quedado en un fuego cruzado de intereses políticos y empresariales.
Los abogados de la Fiscalía de Estado, ahora en manos del fiscal adjunto Javier Fernández, dedujeron que los jueces quieren llegar al hueso del asunto con los testigos en el recinto del enjuiciamiento y con De Rosas esgrimiendo sus propios dichos en su defensa.
Como se ve no la tiene fácil el fiscal cuestionado. Sólo hace falta un voto más de los 11 que se reunieron este jueves 16 para que quede fuera de juego. Más teniendo en cuenta que en esta última oportunidad el presidente de la Corte no participó por encontrarse enfermo. Se da por descontado que Pedro Llorente votará en el sentido de la mayoría de la Corte y si la tendencia se mantiene, entonces De Rosas está en la puerta de la destitución.
Qué pasará si De Rosas queda fuera
Si De Rosas es destituído, o si antes de ser enjuiciado renuncia, entonces, como consecuencia el gobernador aceptará la dimisión del juez de Corte Fernando Romano quien ya presentó su voluntad de retirarse a partir del primer día de este mes pero aún el pedido no ha sido aceptado por Paco Pérez.
De este modo, si De Rosas termina fuera del órgano extrapoder entonces el mandatario tendrá dos casilleros para ocupar y una oportunidad para negociar políticamente con la oposición y lograr algún objetivo difícil de concretar de otro modo como la reelécción consecutiva del gobernador. Todo se dará mientras Paco tendrá que batir el parche por la reelección indefinida de Cristina para seguir dando testimonio K y esperar algún refuerzo económico de parte de la presidenta.
Javier Fernandez, el fiscal Adjunto, ahora a cargo de la Fiscalía de Estado.
Mientras tanto todo esto sucede el abogado Fernández trata de ubicarse en ese espinoso cargo de Fiscal de Estado interino. Sus colegas del mismo ámbito lo compadecen porque dicen que será fiscal sin fueros y tendrá al fiscal titular acusado, dolido y con sed de revancha. Además con la presión ya conocida del Grupo Vila –Manzano sobre el organismo contralor.
Fernández llegó a la Fiscalía de Estado de la mano de Aldo Giordano en 1995. Estuvo cerca de la Generacional liderada por el entonces joven lafallista Alejandro Cazabán. Luego con la asunción de De Rosas le ganó la pulseada al abogado e investigador Carlos Perafita y se quedó con el cargo de fiscal adjunto y desde ese momento se ha encontrado cercano a De Rosas.
Rodolfo González, el importante actor de reparto
El Procurador de la Corte tendrá que asumir el rol de fiscal en el juicio contra De Rosas. Su protagonismo que se verá cuando comience en proceso oral y público. Y su exposición pública se da justo cuando su rol como jefe de los fiscales es muy criticado por su cerrazón y cierta arbitrariedad para hacer aplicar el Código Procesal Penal cuya principal virtud se ha vuelto su peor vicio: la mala atención a las víctimas de delitos en las unidades fiscales que funcionan en los distritos.
Una serie de notas impulsadas por MDZ On Line la semana que pasó dejó al descubierto esta realidad soslayada en la práctica por el Ministerio Público que comanda el hermético González quien se negó a responder por sí las dudas y cuestionamientos del sistema que él aplica.
Esa tarea indelegable de responder está transferida a la coordinadora de los fiscales Teresa Day quien no ha sido elegida por concurso como lo manda la ley sino por una resolución del mismo González lo que la hace una funcionaria judicial con rango de magistrado pero absolutamente dependiente del Procurador. Esa situación le hace perder legitimidad a Day delante de los fiscales que sí han accedido por concurso y por aval de Senado.
Rodolfo González, el Procurador de la Corte, el jefe de los fiscales.
González es un característico funcionario judicial, con estabilidad constitucional y consolidado en su cargo (atornillado, dicen sus detractores ya que tiene edad y años de servicio para jubilarse), con gran capacidad de trabajo pero con un pensamiento corporativo, por eso será interesante verlo actuar acusando prácticamente a un par suyo como es De Rosas.
¿Y la energía?
Hay detrás del telón del caso del Fiscal de Estado las mismas urgencias, necesidades y maniobras de siempre. Las mismas incluso desde cuando Paco era ministro de Infraestructura del gobierno de Celso Jaque.
Así se conoció que otra vez los nervios hicieron levantar la tensión en el sector eléctrico por el postergado ajuste que las distribuidoras esperan desde hace tiempo. La idea que se impone por el ejemplo de otras provincias que han ido implementando pequeños ajustes sucesivos y mensuales para amortiguar el impacto de una actualización tarifaria.
Eso que aplica José Luis Gioja en San Juan desde el segundo trimestre, es lo que los organismos técnicos aconsejan al gobernador. Esto fue advertido esta semana transcurrida por MDZ pero sin ninguna reacción oficial. El punto es que cada eléctrica ya hizo su cálculo de actualización y el Ente Provincial Regulador Eléctrico (Epre) ya conoce esas proyecciones que ascienden en algunos casos hasta el 100 por ciento de la actual tarifa.
Por eso los mismos ejecutivos eléctricos reclaman un plan de ajuste progresivo aunque la Provincia tenga que resignar el subsidio nacional eléctrico que otorga el ministro de Planificación Julio De Vido.
La fachada de la distribuidora eléctrica más grande de Mendoza.
La más perjudicada, al parecer, es Edemsa la distribuidora más grande de Mendoza en manos del Grupo Vila-Manzano. El estado de emergencia hace que se justifique el atraso de los aportes de Edemsa al Fondo Compensador Eléctrico que beneficia a las empresas más pequeñas y que llevan energía a los territorios rurales. Y si bien Edemsa reclama el ajuste, desde las otras empresas sospechan que el grupo económico controlante de Edemsa sostiene esta situación porque es "compensado" con otros negocios que también maneja como la publicidad para sus medios de comunicación que reciben buena parte de la torta nacional y provincial.
El caso es que los usuarios a la larga deberán aguantar un gran aumento por el incremento del costo del servicio, que puede ser prorrateado (sería lo más conveniente) o será un sablazó de una sola vez porque el año próximo se debe aplicar la actualización quinquenal de la tarifa de acuerdo a la ley.
Otro terreno agreste es el petrolero donde el Gobierno avanzó en la tercera ronda de licitación donde se observó que la mayoría de la docena de áreas quedó en manos de YPF nacional pero con viejos socios que mantiene desde la época privatizada de la petrolera argentina.
Así "descubrimos" que empresas locales sin mayor recorrido en esta tarea de explorar y explotar vuelven a aparecer pegadas como pez rémora de la grandota YPF. Son empresas controladas por el tándem Vila-Manzano y Omar Álvarez que ya participaron de las anteriores licitaciones y terminaron vendiendo a YPF su participación.
Por eso tercera ronda de licitaciones de áreas petroleras ha motivado un descontento por fuera y dentro del mismo gobierno. Ahora se especula que en algunas de las 12 áreas la licitación se puede declarar desierta para fragmentar esas mismas parcelas ya que son demasiado extensas y poco rentables para la petrolera nacional. Esta situación se daría en especial con las áreas del Sur provincial.
Detrás de todo, la incubadora de jueces
El viernes 17, mientras el gobernador encendía el fuego de la antorcha en homenaje a San Martín en el nuevo Memorial, a metros de ahí, en el salón de actos del Palacio de Justicia de Mendoza se les estaba tomando examen a 36 abogados para cubrir las vacantes de camaristas federales de Mendoza.
Así se abrió una puerta al proceso de oxigenación de la justicia federal en nuestra provincia. La prueba se realizó sobre dos casos: derechos humanos y empleo público nacional respectivamente. Cada letrado debió hacer su correspondiente resolución y casi todos se consumieron las 8 horas establecidas para la prueba.
La primera en entregar el escrito fue Carolina Jacky la abogada cuya historia personal está marcada por la disforía de género que padece y le permitió cambiar su identidad. Su caso es emblemático y es mirado con atención desde el poder político nacional.
Detalle del examen para aspirantes a camaristas federales. Al fondo Ostropolsky.
También participaron de la evaluación, la polémica jueza federal Olga Pura de Arrabal, el abogado experto en derechos humanos, Pablo Salinas, el especialista en Derecho Internacional, Pablo de Rosas y el ex funcionario cobista Gustavo Castiñeira de Dios. Hasta el ex ministro de la Corte provincial, Alfredo Porras quien también actuó como ministro de Gobierno en el periodo del justicialista Rodolfo Gabrielli. El acto fue presidido por el integrante mendocino del Consejo de la Magistratura y representante de los abogados, Daniel Ostropolsky.
Para tomar dimensión de este hecho hay que entender que la mayoría de los camaristas (de los seis sólo hay uno en funciones, Alfredo López Cuitiño) que se fueron de sus cargos por cuestionamientos a la participación en la última dictadura y hasta uno de ellos, Otilio Romano, se fugó a Chile y generó un conflicto diplomático con el país vecino. Por eso, en Buenos Aires ven a Mendoza como un laboratorio donde se refundará parte del sistema judicial. Para el poder K el proceso es tan trascendente, señalan los voceros oficiales, como lo fue la renovación de la Corte Nacional que impulsó Néstor ni bien asumió como presidente en 2003.
Por Jorge Fernández Rojas para MDZ