El desierto. Pilotos perdidos bajo el sol abrasador. Vehículos encajados en la arena. El infierno en versión automovilística. Así es el Dakar desde 1979, en África y Sudamérica. Y así será siempre, salvo este viernes, cuando el rally más caliente del mundo conocerá una cara diferente: paisajes nevados.
Será un oasis blanco en medio del calor. Las altísimas temperaturas fueron un suplicio durante las primeras cuatro etapas de la edición 2012, a tal punto que el francés Sebastien Coué ingresó en coma por un cuadro de hipertermia al hospital de la ciudad argentina de San Rafael.
Y por supuesto, también se esperan jornadas con más 40 grados en territorio chileno, en especial en el desierto de Atacama. Pero en el cruce entre ambos países llegará lo nunca visto: un Dakar blanco.
Aunque parezca mentira, las montañas de la cordillera de Los Andes fueron afectadas esta semana, en pleno verano del hemisferio austral, por un temporal. El fenómeno atípico para la temporada tiñó de blanco la geografía por la que este viernes la caravana del Dakar cruzará desde Argentina hacia Chile, a la altura del paso de San Francisco, destacó DPA.
"Ojalá, sería muy bonito y además nos vendría muy bien después de muchos días con altísimas temperaturas", festejó el argentino Lucio Álvarez, el mejor piloto sudamericano en la categoría autos.
El paso de San Francisco estuvo cerrado este miércoles porque se había acumulado más de un metro de nieve, aunque por la tarde fue abierto y, según informaron desde Vialidad provincial, no habría inconvenientes para que mañana crucen hacia Chile.
De todas formas, la organización del Dakar armó un plan B por si el cruce sigue cerrado a la hora en que tengan que pasar los vehículos hacia Copiapó, Chile, durante la sexta etapa de la edición 2012.
Los pilotos, además, deberán soportar a más de 4.000 metros de altura las bajas temperaturas de la cordillera de los Andes, en especial los participantes de las categorías de motos y cuatriciclos.
En 2011, los pilotos sufrieron el frío en el cruce hacia Chilecito (Argentina) por la décima etapa, cuando padecieron temperaturas muy bajas en el paso y luego terminaron la jornada con más de 45 grados de calor en Fiambalá.
Algo similar sucederá mañana: la amplitud térmica es otro enemigo del Dakar. El calor y el frío, y ahora el sol y la nieve.
La sexta etapa del Dakar se podría correr sobre nieve
La competencia es conocida como el "infierno en versión automovilística" por las altas temperaturas durante su recorrido, pero este año en el paso de Argentina hacia Chile, la ruta se encuentra llena de nieve, debido a un temporal que afectó la cordillera de Los Andes.