La senadora propone un instrumento jurídico adecuado que pueda servir no solo para la unión entre personas del mismo sexo, sino también para aquellas parejas heterosexuales que viven en concubinato y que, desde hace años, pretenden una solución legislativa.
La senadora Laura Montero presentó un proyecto de ley que, partiendo de los principios de no discriminación, solidaridad, libertad y autonomía de la voluntad, regula en forma integral la Unión Civil, sin diferenciar si ésta se produce entre personas de igual o de distinto sexo.
El proyecto crea un régimen diferente al matrimonio, tanto en su constitución como en los efectos civiles de su estado, aunque tiene un régimen similar en cuanto a las responsabilidades penales, procesales, fiscales, laborales y administrativas, y en los derechos frente a la seguridad social y el sistema de salud.
Entre los aspectos destacables del mismo, se pueden citar que, los miembros de la Unión Civil forman una familia con un estado civil propio, que da lugar a la elección del nombre familiar. Además, obliga a sus miembros a la solidaridad, al respeto mutuo y permite –además- la elección y cambio del régimen de bienes que rige las relaciones entre los miembros.
Por otra parte, da derechos sucesorios como herederos no forzosos, permitiendo la libertad de testar y pone énfasis en la legitimación de las partes en los cuidados relativos a la salud y en la protección contra la violencia doméstica y de género. También permite la constitución del bien de familia, acepta la disolución en el Registro Civil ante el juez o ante un notario y facilita la conciliación.
Finalmente, en la presentación de su propuesta, la senadora Montero expresó que “La norma que se pretende modificar tiene su arraigo en la ley constitutiva de nuestra nación y de nuestra organización como sociedad: la Constitución Nacional. Así, el Código Civil establece las reglas de juego de la vida en común de la sociedad en su conjunto.
Esta sola reflexión nos lleva a la conclusión de que su trato debe ser por demás cuidadoso y su impacto evaluado detallada y prudentemente. No existe ninguna duda de que hay que legislar para igualar derechos, respetando principios de libertad y dignidad. Esto debe darse en un ámbito de respeto al conjunto social que se vería altamente perjudicado con la sanción de una norma imperfecta que contiene gran cantidad de errores y genera vacíos normativos para quienes podrían someterse al régimen con media sanción de Diputados.
Al regular la unión civil pretendemos dar un instrumento jurídico adecuado, tanto para la minoría homosexual como a cientos de miles de uniones concubinarias heterosexuales que reclaman- desde hace años- una solución legislativa, con las cuales el legislador está en mora desde hace tiempo.”
El proyecto completo puede consultarse en: