El orgullo de habernos animado

Hace pocos días se aprobó en el Congreso de la Nación la Ley que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo. Sin dudas esto significa un gran avance hacia la Igualdad de los Derechos en nuestra sociedad.

Si bien nadie niega que este proyecto hoy es Ley gracias al trabajo conjunto de distintos representantes partidarios y de organizaciones civiles, también es cierto que esta lucha no comenzó hace pocos meses, sino que viene desde hace más de 15 años en el Congreso de la Nación. Para ser más preciso, el primer intento de modificación de esta Ley de Matrimonio fue impulsado por la Asociación Gay para los Derechos Civiles. Luego, en 1.993 los diputados socialistas Héctor Polino y Alfredo Bravo, presentaron un proyecto que hace referencia a dicho tema.

Ya en 2.005 el diputado Eduardo Di Pollina, también del P.S., presentó un proyecto similar. Finalmente se aprobó el proyecto presentado por las diputadas Silvia Augsburger (P.S.) y Vilma Ibarra (Nuevo Encuentro).

Así mismo la Legislatura mendocina, en el año 2.000, dio su propio debate sobre este tema cuando desde el socialismo, presentamos un proyecto de Unión Civil para otorgarles derechos a las parejas homosexuales. Este proyecto nunca prosperó ya que para llegar al recinto, era necesario que los partidos políticos mayoritarios lo apoyaran. Sólo logramos la adhesión y comprometida participación de Marcela Gaua (P.J.) y Alberto Rodriguez Medina (U.C.R.), a quienes agradezco y valoro por su valentía de oponerse a la postura de sus bloques.

Los otros proyectos presentados por aquellos años fueron “la derogación  del artículo 80 del Código de Faltas” (aprobado hace unos años) y “la modificación del Estatuto de la OSEP”, que igualaba los derechos de los concubinos homosexuales con  los de heterosexuales. Estos proyectos, que sí fueron debatidos en el recinto, no se aprobaron. Los argumentos que validaron el rechazo fueron los mismos que se expusieron el pasado 14 de julio, también encabezados por la Iglesia Católica, principalmente.

Debo hacer referencia que por aquellos días la sociedad mendocina se vio conmovida al hacerse la presentación del libro “Fiesta, baños y exilios” de Flavio Rapisardi y Alejandro Maradelli en una Legislatura colmada, cuya presentación estuvo a cargo de la travesti Lohana Berkins.  Y esto se debió al trabajo y asesoramiento, principalmente, de mis compañeros Beatriz Leal y Raúl “Macoco” Guajardo (Secretario de Diversidad Sexual del P. S. Mendoza).

Para finalizar, quiero decir que con la aprobación de la ley de Matrimonio para todos y todas se ha avanzado, pero sabemos que debemos seguir trabajando para lograr una sociedad más justa, más igualitaria, más democrática, más participativa, en consecuencia, más libre.