La historia de los pueblos es cíclica. Con más o menos puntuales coincidencias, hay momentos que la Historia repite gestos, actitudes, circunstancias. Y que nos da, a quienes tenemos la suerte de observarla, vivenciarla, recordarla, la posibilidad de relacionar esos instantes (porque, en la Historia grande, todos son instantes).
Concretamente, este momento que hoy toca de cerca y conmueve a la sociedad política, económica y productiva de la provincia de Mendoza, al analizar las graves consecuencias que le significará a nuestra comunidad la renovada aplicación de un decreto presidencial, puede tener un correlato histórico.
Cuando menciono esto, estoy retrotrayéndome a la historia de los primeros años de la recuperación del sistema democrático en la Nación. El país era conducido por el Dr. Raúl Alfonsín, creador de un movimiento interno del Radicalismo, al que todos conocimos como “Movimiento de Renovación y Cambio”. La provincia, nuestra Mendoza de aquella etapa, estaba en manos de don Santiago Felipe Llaver, fundador de esa línea interna en la provincia.
Indudablemente, los memoriosos de ayer y los observadores de hoy no podrán negar la necesaria relación que entre ambos mandatarios existía. No sólo de militantes/dirigentes de una fracción política, sino de Nación/Provincia, que implicaba responsabilidades, límites, reconocimientos, obligaciones y derechos.
Este co-relato, entonces, quiere poner en valor un gesto que demostró, a las claras y por sobre todo otro valor, el pensamiento del Dr. Llaver de su concepción Federal, Democrática y Responsable de su deber de funcionario público.
La Nación, en aquel 13 de setiembre 1987, recurrió a la presencia de Gendarmería Nacional para impedir que el Gobernador Llaver llevara a cabo su intención de tomar “pacíficamente Los Nihuiles”, de propiedad provincial, y cuyo usufructo ejercía la Nación.
De hecho, ese gesto, que pudo considerarse (y de hecho así fue) desmedido, excesivo, irrespetuoso, le produjo a la provincia varios beneficios económicos, que, aplicados con criterio, fue mano de obra y obra pública para la sociedad.
Hoy, Mendoza está viviendo un momento similar. O, si se analiza, en las antípodas. Una extensión de una “ley de la dictadura”, que viene ahogando la economía mendocina desde mucho tiempo atrás, se revitaliza para extenderse hacia futuro. Y dejando de lado las implicancias políticas que significan que La Rioja o San Juan se vean beneficiadas, nuestro pensamiento se centra en el actual Gobernador, Celso Alejandro Jaque.
Tal y como hizo Llaver en la década del 80 con Renovación y Cambio, Jaque trajo a la provincia el Frente para la Victoria. Tal y como sucedió con Llaver, ganó las elecciones a partir de su compromiso y militancia en ese sector interno del oficialista partido gobernante. ¿Será capaz el Gobernador de la actual Mendoza, de repetir la Historia, en beneficio de los mendocinos?
MARTINNNNN - leeeeeeeee Puntos de vista
La historia de los pueblos es cíclica. Con más o menos puntuales coincidencias, hay momentos que la Historia repite gestos, actitudes, circunstancias. Y que nos da, a quienes tenemos la suerte de observarla, vivenciarla, recordarla, la posibilidad de relacionar esos instantes.